Divinos Rollos Telepáticos

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.-

La roca mental en cada uno, dividió el fruto de sí mismo; los creadores de la fé religiosa, tienen que dividir su propio puntaje de luz, por el número de religiones que hubo en el mundo de la prueba; y no habrá religioso hijo, que no llore por su propia cegera; entre todas las formas de fé, del libre albedrío humano, los llamados religiosos escogieron la peor; escogieron la que a todos dividía; escogieron la que imitaba a satanás; porque así como satanás, en tiempos inmemoriales, dividió a los ángeles en el Reino de los Cielos, así también los religiosos dividieron a los hombres, que pidieron la prueba de la vida; ellos son los responsables espírituales, de que la humanidad no vuelva a entrar al Reino de los Cielos; porque la prueba de la vida, consistía en no imitar a satanás, en ninguna forma imaginable; porque la más microscópica imitación a satanás, es suficiente para que los imitadores, no vuelvan a entrar al Reino de los Cielos; al Reino se entra, con la misma inocencia conque se salió; los llamados religiosos, surgidos en el extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, creyeron que el término roca, era sinónimo de eternidad, de lo que ellos llamaban, la santa madre Iglesia; profundo error de jerarquía; porque en los planetas de vida de prueba, como lo es la Tierra, nadie es santo ni santa; existe sí, lo sobresaliente; el término santo corresponde a los planetas de ángeles; ciertamente hijo, que todos los que aprobaron la santidad en la Tierra, todos tendrán juicio y acusaciones, de infinitos mundos de jerarquía angelical; se enseñó al mundo, que la Tierra era y es, un planeta de vida de prueba; todo espíritu es probado en la vida; nadie pidió a dios, en constituirse en un santo ó santa; porque nadie sabía el resultado que tendría su propia vida de prueba, en el lejano y desconocido planeta Tierra; ningún llamado santo ó santa de este planeta, ninguno a vuelto a entrar al Reino de los Cielos; en planetas donde no constituye, la verdadera humildad no necesita de títulos; la extraña forma de fé religiosa, creó el extraño mito de los santos; sobre ella cae el juicio, que le fué anunciada por siglos de anticipación; de verdad te digo hijo, que todo espíritu al que hicieron santo en la prueba de la vida, se llena de verguenza cuando vé por la television solar, que la fé humana le rinde tributo a él, y no a dios, por sobre todas las cosas; este último término, que fué pedido por la humanidad misma, significa que la adoración a dios, está por sobre todo santo ó profeta; santos y profetas son también hijos de dios; adorar a sus hijos, es quitarle el derecho que le corresponde a dios; este extraño error, que por siglos extendió la roca religiosa, llega a su fín; todo se acaba con el fín de la prueba de vida; toda extraña costumbre salida del extraño sistema de vida, salida de las extrañas leyes del oro, es restituída; nada del extraño y desconcertante sistema de vida, salido del cálculo al oro, absolutamente nada queda; todo es cortado de raíz; he aquí hijo el llorar y crujir de dientes de todo llamado religioso; que parece que se olvidaron que el juicio de dios es para todos; te lo digo hijo, por el extraño endurecimiento en que cayeron, por imponer al libre albedrío humano, su extraña forma de fé; el mundo les gritará: ¿por qué nos dividísteis falsos profetas de dios? por culpa de vosotros, no volveremos a entrar al Reino de los Cielos, ¿no sabías que os fué advertido que sólo satanás divide? he aquí hijo, el resultado de la prueba humana; he aquí el drama de un grupo de hombres, que tendrán que enfrentar, la ira de todo un mundo que creyó en ellos; sé hijo que desde niño, ves las desgarradoras escenas del llorar y crujir de dientes; porque con la misma vara conque los llamados religiosos midieron la fé del mundo, con la misma vara los medirán a ellos; de las mismas sagradas escrituras, que ellos falsearon, sale su propio juicio porque la Revelación de los Rollos del Cordero de dios, está anunciado en el divino evangelio del Padre Jehova; lo falso de la interpretación de las escrituras de dios, está a la vista hijo; un mundo dividido en muchos conceptos é interpretaciones, habiendo un sólo dios nomás; esto se llama confundir la ley, en el Reino de los Cielos; los llamados religiosos, no tuvieron la habilidad mental, para mantener unificado al mundo de la fé, en una sola psicología en el divino evangelio del Padre Jehova; la inteligencia de ellos, no les dió para tal logro; es por esto que las generaciones del futuro, los considerarán como lo más atrasado, que haya exsistido en la evolución humana; tan atrasados fueron en la verdadera espíritualidad, que por culpa de ellos, todo un mundo que los imitó, no volverá a entrar al Reino de los Cielos; sé hijo que esto, tú lo sabías desde niño; Así es divino Padre Jehova; por tu divina gracia, a muchos advertí y no me hicieron caso; Tanto peor para ellos hijo; porque tales advertencias, ellos mismos las pidieron en el Reino de los Cielos; todo lo imaginable se pidió a dios; la vida con todas sus sensaciones; En la television solar, el mundo de la prueba verá a todos los que fueron avisados, en los primeros instantes, del tiempo de inicio de la Revelación; la extraña fé de que estaban influenciados, hizo que despreciaran, lo que ellos mismos, habían pedido en el Reino de los Cielos; dibuja hijo lo que estás viendo por Telepatía-Mental Viviente.- Y ví que los Padres Solares veían a la Tierra, en la television solar… Una gigantesca television de colores; y escuché que la llamaban el Libro de la Vida Universal; desfilaban en su pantalla, infinitos planetas; veía sus escenas y sus costumbres; divino Padre Jehova, ¿en qué se basa esta grandiosa television? Su principio está hijo, en los propios elementos de la naturaleza; todo cuanto se hace en los mundos, absolutamente todo, queda fotografiado en el espacio; incluyendo lo que se hizo oculto; los hechos individuales y los colectivos, de todas las épocas, quedan eternamente grabados; las naturalezas planetarias se comportan como una película de colores; lo que tú ves a diario hijo, es la verdadera historia de la Tierra; no la historia falseada por los propios hombres; que cayeron en la prueba de la veracidad de sus propios hechos; divino Padre Jehova, ¿por qué el hombre falseó sus propios actos? ¡Ah! ¡que pregunta me haces hijo! tu pregunta es la causa del llorar y crujir de dientes, del mundo de la prueba; la humanidad fué falseando su propia historia, a medida que los que la interpretaron, fueron mayormente influenciados por el oro; amaban a tal grado su propia seguridad, que no titubearon en falsear la Sagrada Verdad; y te adelantaré hijo, que los falsos profetas de sus propios hechos, verán llenos de pavor y verguenza, la verdadera historia del mundo y de sus naciones; muchos de los falsos historiadores, surgidos en el extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, se suicidarán en el llorar y crujir de dientes; más, si mil veces se suicidan, mil veces vuelven a ser resucitados, por el Hijo Primogénito; el pavor en estas desgraciadas criaturas, se deberá a que el engaño salido de lo falso, lo heredó toda la generación; y tienen que rendir cuenta ante el mundo, de tal engaño masivo; porque por culpa de todo falso historiador, ninguno que le estudió y asimiló la falsa historia, ninguno volverá a entrar al Reino de los Cielos; porque los tales, serán también acusados de complicidad en lo falso; las falsas historias planetarias, en que caen los espíritus que piden pruebas de vida al Eterno, hace retroceder el avance de las evoluciones de las humanidades, en sus respectivos mundos; porque acomplejan a otros, los falsos historiadores; el falso historiador defiende sólo la psicología que le asegura su propio reinado como tal; amolda los hechos de manera tal, que la parte opuesta no surga más; esto es coartar el libre albedrío de los verdaderos hechos; los falsos historiadores que surgieron en la prueba de la vida, son llamados falsos profetas en el Reino de los Cielos; el conjunto de toda la historia falseada, de un determinado planeta, se le llama el falso profeta; el falso profeta cae junto con el extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro; cae junto con el llamado capitalismo, al que con sus falsedades, ayudó a reinar; la ira del mundo de la prueba, cuando vea los hechos en la television solar, será inmensa; será un terrible despertar, para quienes fueron engañados por generaciones; las escenas más desgarradoras verá el mundo de la prueba, frente a la colosal television solar; esta televisión que no tiene fín, será la maravilla eterna en el Nuevo Mundo; el Hijo Primogénito la creará mandando a todos los querubínes de la naturaleza; los mismos que participaron en los hechos mentales y materiales, de los propios protagonistas de la historia; el Libro de la Vida, demostrará al mundo de la prueba, sus propios errores y actitudes, frente a la psicología de engaño y de hipocrecía, que le impuso la extraña bestia, nacida de un grupo de acomplejados al oro; en que todo espíritu se durmió, dejando pasar los segundos de vida, que habían pedido como prueba; este extraño dormir en todos, se paga en el juicio final; porque al pedir todos la prueba de la vida, todos sin excepción alguna, pidieron y prometieron a dios, vivir en igualdad en el lejano planeta Tierra; si los acomplejados al oro, se adueñaron del mundo, lo hicieron por cuenta propia; los tales no tienen el mandato del Reino de los Cielos; porque en el Reino, nadie pide al Padre explotar a otro; esto significa hijo, que toda revolución que surgió dentro del extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, está justificada ante dios; las revoluciones están dentro del divino mandato que dice: Te ganarás el pan, con el sudor de tu frente; esto significa que todo lo que cuesta esfuerzo, tiene mérito ante dios; y en el todo están las revoluciones; los que llevaron a cabo revoluciones en la prueba de la vida, se vieron obligados a hacerlas; ellos no lanzaron la primera piedra de injusticia; los que lanzaron la primera piedra de injusticia sobre el mundo, fueron los acomplejados al oro; que el propio dormir de los espíritus de todas las generaciones, los hizo más poderosos con el correr del tiempo; si la primera generación del mundo de la prueba, del extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, hubiese aplastado a los primeros acomplejados al oro, el resto de las generaciones a porvenir, no habrían conocido el yugo explotador llamado capitalismo; he aquí hijo, el más grande de los descuidos del género humano, en su prueba de vida; un descuido que le costará su llorar y crujir de dientes; un descuido que le cuesta la no entrada al Reino de los Cielos; todo revolucionario es llamado Profeta en el Reino de los Cielos; los revolucionarios son espíritus, que piden a dios, enmendar, restituír extraños sistemas de vida, de lejanos planetas, no escritos en el Reino de los Cielos; sistemas de vida, extraños al Reino; y en virtud del libre albedrío de los espíritus pensantes, en sus respectivos pedidos al divino Padre Jehova, es que unos son profetas bíblicos y otros no bíblicos; los no bíblicos, no conocían la sensación de servir directamente, en las luchas por la vida; y pidieron al Padre, conocer y vivir tal sensación; igual ley cumplen los profetas bíblicos; cada cual en su respectiva ley pedida al Padre; lo que cuenta en su divina justicia, es el esfuerzo de cada uno; porque todo mérito había que vivirlo y experimentarlo en la prueba de la vida; en el más microscópico esfuerzo mental ó físico, participan 318 virtudes, además del espíritu, la vida y el destino; en el juicio final que se cierne sobre la Tierra, estas virtudes que se unieron a cada espíritu, pedirán justicia al propio espíritu; si el espíritu se dividió por causa extraña, al divino mandato, la justicia en vez de ser una, lo es en muchas justicias; haciéndose a la vez, una; por cada sensación desconocida que experimentó cada espíritu en su prueba de vida, corresponde enfrentar una justicia; porque cada sensación por separado, posee su libre albedrío; tal como lo poseen el espíritu, la vida y el destino; a esto se le llama divinas Alianzas en el Reino de los Cielos; para haberse mantenido unido el espíritu con todas sus sensaciones, le era menester haber vivido un sistema de vida igualitario; con una sola psicología en el diario vivir; una microscópica imitación al vivir celestial, del Reino de los Cielos; el que la humanidad lo hubiera logrado, tal hecho constituiría la más grande hazaña de su propia evolución; tan grande sería, que toda la humanidad, volvería a entrar al Reino de los Cielos; al haber vivido en la prueba de vida planetaría, con una sola psicología, todos habrían ganado un puntaje celestial inmenso; en que cada segundo de sus vidas, tendría ganado una exsistencia de imitación a lo del Reino de los Cielos; todo el que imita a lo del Reino, en los lejanos planetas, es reclamado por el Reino; porque los tales, cumplieron con la ley de dios; el Reino de los Cielos aclama a quienes complacen a lo del Padre, en los lejanos planetas y por sobre todas las cosas; el dormirse hace que todo espíritu se divida; en otras palabras hijo, en la prueba de la vida, había que buscar los derechos de todos, en el mismo evangelio que todos pidieron a dios; la igualdad la enseña el Padre; los revolucionarios muchas veces sin saberlo, estaban cumpliendo lo prometido por el Padre; el que fué indiferente para con la divina igualdad, enseñada por el Padre Jehova, nada ganó; al contrario; sus acusadores serán muchos en el juicio final; porque la indiferencia para con el autor de la vida, siempre trae consigo un llorar y crujir de dientes; ya sea en la Tierra ó fuera de ella; en donde se encuentre el espíritu, encuentra su propia justicia; sea en planetas, platillos voladores, ó en sí mismo de su todo sobre el todo.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.-

Te diré hijo que los platillos voladores, al ser creados en los lejanos soles y mundos, todos quedan escritos en el Reino de los Cielos; tal como quedan escritos las reencarnaciones de espíritus y moléculas; porque hasta la más microscópica escencia de la materia, es importante para el divino Creador de todas las cosas; escrito fué que todos son iguales en derechos delante de Dios; lo de Dios lo abarca todo; lo conocido y lo desconocido; lo creado y lo que está por crearse; hasta la más leve brisa es importante para su Creador; los platillos voladores al ser construídos, inician leyes de reencarnación en lo material y en lo espíritual; tal como lo hace el hombre a diario y en todo instante; ¿cómo es eso divino Padre Jehova? muy sencillo hijo; mientras se vive en determinado planeta, la criatura se vá renovando en sensaciones molecularmente; en todo instante la carne y la mente van pasando de una dimensión a otra, hasta llegar a la dimensión de la vejez; y aún en la vejez también ocurren microscópicas reencarnaciones inconscientes; el procrear hijos, se llama reencarnaciones conscientes; porque se hace con conocimiento de causa; como todo lo imaginable se pidió a Dios, la criatura humana pidió lo consciente y lo inconsciente; al respirar el ser humano, efectúa reencarnaciones inconscientes con los querubínes de la atmósfera; es por esta ley, que hasta lo que se respiró en la prueba de la vida, es juzjado en el Juicio Final; ahora comprendo divino Padre Jehova, el infinito significado del término bíblico que dice: Por sobre todas las cosas; el Juicio Final que juzja todas las cosas, incluye hasta lo que se respiró en la prueba de la vida; así es hijito; la respiración habla delante de Dios, en sus leyes de respiración; en los platillos voladores a las reencarnaciones las llaman divinas alianzas; tal como fué enseñado en el divino evangelio del Padre Jehova; las reencarnaciones están también en lo que mantiene y sustenta la vida en cada uno; y toda idea física constituye una invisible reencarnación; en la que el espíritu siente y no vé; el verbo humano es tan pequeño, que aún no vé sus propias é invisibles leyes; los tripulantes solares de los platillos voladores, ven en lo invisible; y ven en lo que ha de venir en el futuro de todo planeta; este poder solar es proporcional a la correspondiente jerarquía solar; y siendo las jerarquías infinitas en poder, se hacen consultas entre ellos; la última palabra en cualquier problema del universo, la tiene el divino Padre Jehova; tal como está ocurriendo con esta Revelación en este planeta Tierra; planeta de vida de prueba, entre otros infinitos; te diré hijo que la reencarnación está en el todo sobre todo; pues todo renace en forma instantánea y desde la más microscópica dimensión; la reencarnación ó nacer de nuevo, es inseparable del universo viviente del Padre Jehova; en los platillos voladores sus tripulantes poseen el poder de reencarnar espíritus; y lo hacen cuando exsiste mandato viviente; porque te diré hijo, que toda reencarnación que no tenga el divino sello de Dios, no es de Dios; es de las tinieblas; es la herencia que no entra al Reino de los Cielos; en la Tierra esta herencia la poseen, los que habiendo tenido relaciones sexuales, hicieron caso omiso del divino Sacramento del Matrimonio; negar ó no darle importancia a un sacramento que se pidió en el Reino de los Cielos, es negar el sello de Dios; todo sacramento es viviente delante de Dios; y todo sacramento se expresa, en sus leyes de sacramento; tal como se expresan los espíritus, en sus leyes de espíritus; y expresándose todo sacramento, es que todo sacramento acusa a todo espíritu que le despreció en la prueba de la vida; y veo hijo que millones de hombres y de mujeres, conviven sin cumplir con lo que ellos mismos, pidieron en el Reino de los Cielos; ninguno de los que se tomaron tan extraño libertinaje, ninguno de ellos, volverá a entrar al Reino de los Cielos; ni ninguno de los que se unieron en matrimonio, influenciados en lo religioso; lo religioso hijo, no es del divino evangelio del Padre Jehova; porque lo de Dios a nadie divide; las religiones son producto de una extraña forma de fé, salida del libre albedrío humano, y que dividió al mundo de la fé; sé hijo que desde niño sabías esto; ahora lo sabrá todo el planeta; la criatura humana pidió un libre albedrío para cumplir con lo de Dios, en la prueba de la vida; los hombres haciendo uso de este libre albedrío, escogieron su propia forma de fé, para interpretar lo de Dios; y al escoger los hombres su propia forma de fé, los hombres se dividieron… y esto fué la caída de los hombres ante Dios; si los hombres hubiesen creado una forma de fé, que en sus leyes no hubiese incluído la división, esta forma de fé, sería agradable a Dios; porque tal fé, no habría imitado a satanás; satanás fué el que en tiempos remotísimos, dividió a los ángeles del Padre Jehova; lo religioso salido de los hombres, imitó a satanás; es por esta imitación, que el llamado mundo cristiano, surgido en el desarrollo de la prueba de la vida, no entrará al Reino de los Cielos; ni ninguno que perteneció a este extraño mundo, ninguno a vuelto a entrar; al Reino de los Cielos se entra, con la misma inocencia conque se salió; los llamados religiosos del mundo, no supieron interpretar, la divina advertencia bíblica que por siglos a ellos venía advirtiéndoles: Sólo satanás divide y se divide así mismo; he aquí hijo la mayor causa del llorar y crujir de dientes, de las llamadas religiones y del llamado mundo cristiano; ambos cayeron en la prueba de la vida; porque es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que en sus formas de fé, a nadie dividieron; a que puedan entrar, los que en sus creencias, incluyeron la división de otros; esto se debe a que toda división mental, habla y se expresa delante del Creador, en sus respectivas leyes de división; satanás se expresó en leyes de división, y fué echado fuera del Reino de los Cielos; la felicidad eterna, dejaría de serlo, si se incluye en tal eternidad, a la división; la división es una extraña forma de egoísmo; los platillos voladores saben de infinitas historias celestiales, que al incluir la división, se encuentran en todo instante, vagando por el infinito; son incontables mundos que en un instante dado, tuvieron la gloria de ser visitados por el divino Padre Eterno; la Tierra en que estás hijo, es uno de tales planetas; el divino Padre Jehova la visitaba en divina presencia física; cuando en la Tierra estaba naciendo el microscópico Paraíso de Adán y Eva; lo sucedido en el paraíso y después del paraíso, lo escribiremos hijo, en otros rollos; te adelanto hijo que en todo paraíso exsisten los cielos abiertos; es decir que estando una criatura en el paraíso, vé infinitas escenas del universo viviente de Dios; vé como pasan los planetas bebés, a ocupar sus lugares de rotación y de futuro desarrollo planetario; en el actual planeta Tierra, todo es mudo; es decir que los elementos del planeta, no conversan con las criaturas humanas, como ocurría en el Paraíso; esta maravilla de la evolución, propia del género humano, fué detenida momentáneamente por la caída en desobediencia de Adán y Eva; en la television solar, el mundo de la prueba verá el Paraíso; y de verdad te digo hijo, que no habrá quien no llore, ante lo que se perdió el mundo de la prueba; divino Padre Jehova ¿por qué por una simple desobediencia en un microscópico paraíso, es que tuvo que sufrir todo un mundo? ¡que pregunta me haces hijo! te diré hijo que toda idea que conoció la influencia de la desobediencia, ésta repercute en el infinito por toda eternidad; todo esfuerzo mental de magnetismo bueno ó malo, está compuesto por invisibles ondas expansivas; son las Ondas Omega; la onda Omega tuvo un principio líneal Alfa; y su lugar de nacimiento está en las fibras de todo cerebro humano ó animal; las ondas mentales constituyen un triple magnetismo; que se explica así: Magnetismo individual, magnetismo atmosférico y magnetismo expansivo; lo último hace que toda idea mental viaje sin cesar por el infinito; ¿significa esto divino Padre Jehova, que los platillos voladores, recogen nuestras propias ideas, a distancias inconmensurables? así es hijo; hasta en las invisibles ideas está el libre albedrío expansivo; que jamás nunca debió ser detenido en forma violenta; lo mental violento, dá lugar a futuros planetas violentos, en el libre albedrío expansivo, de sus respectivas criaturas; toda herencia nace de la misma idea; de lo microscópico se vuelve colosal; toda herencia es movimiento eterno; constituído por ondas eternamente expansivas; los platillos voladores también son ondas; ondas de jerarquía solar; lo solar es mayor y lo humano es menor; es por esta jerarquía de derechos, es que lo solar juzja a lo humano; y es por esta jerarquía solar es que ellos reciben y analizan todas las ideas, generadas por todas las mentes humanas; de las que hubieron, hay y habrán; toda idea que en todo instante y a diario generan las mentes, son ondas de tres trillonésimas de una frecuencia menor, de las que a creado la ciencia humana; divino Padre Jehova ¿que diferencia exsiste en lo físico, entre una onda mental y una onda electromagnética? la diferencia está hijo, en que la onda mental posee magnetización de mente y carne; y la onda electromagnética posee influencia de metal; más, ambas ondas salen de una misma ley de la creación; porque todos los elementos de la naturaleza, salieron de un mismo lugar del cosmos; he aquí hijo, el comunismo de los elementos de la naturaleza; la ley de la cual salieron es común a todos; esta ley ó lugar de creación, son los soles Alfa y Omega; la materia y el espíritu salieron de una misma ley; y al expandirse la materia y el espíritu, lo hacen adquiriendo sus propias características; en esta ley común hay que saber distinguir el orígen común y las individualidades diferentes; en los platillos voladores cuando sus tripulantes solares, analizan las ideas generadas por las mentes humanas, ven en ellas, el color y filosofía de la individualidad, a la que pertenece la idea que se analiza; este análisis se hace haciendo aumentar a la idea de tamaño; este poder de agrandar las ideas, es en los padres solares, proporcional al divino verbo solar en cada uno de ellos; a mayor poder de verbo, mayor es el tamaño de la idea aumentada; sólo el divino Padre Jehova es único; Él agranda a las ideas, en tamaños infinitamente mayores, a los universos conocidos; divino Padre Jehova, ¿por qué las ideas que generamos a diario no se ven? no se ven hijo, porque siendo todo lo creado viviente en su respectiva ley, las ideas pidieron en sus libres albedríos de ideas, no ser vistas por el espíritu que a ellas se unió en alianza de vida; no olvides hijo, que todo lo imaginable se pidió a Dios; y dentro de todo lo que se conoció en la prueba de la vida, se le prometió al divino Padre Jehova, cumplir lo del Él; lo del Padre está en los divinos Mandamientos; siempre a sido así en todos los siglos; como lo vienes viendo desde niño, las ideas al ser atraídas hacia los platillos voladores, lo hacen conversando con los tripulantes de las naves plateadas; las ideas ven en ellos, al mismo Dios; porque el reconocimiento de Dios, se hace en infinitas formas; nada tiene límite en lo del Padre; esto se llama en el Reino de los Cielos, reconocimiento subordinado al divino Padre Jehova; es una divina ley que es semejante a la imágen y semejanza de Dios; las ideas generadas por el género humano, cumplen con la misma ley que cumplió la criatura, mientras generaba a las mismas; es así que todas las ideas que cada cual generó durante la infancia, todas ellas entran al Reino de los Cielos; esta ley de bienaventuranza se cumple hasta los doce años de edad; porque la inocencia que cada cual tuvo en la vida, no tiene juicio de parte de Dios; el divino Juicio Final, es para los que saben discernir entre el bién y el mal; toda criatura cumplido los doce años de edad más un segundo, debe considerarse dentro del juicio de Dios; cuando las ideas se encuentran dentro de los platillos voladores, se sienten exclamaciones propias de bebés; ó si se quiere propia de una maternidad; lo de arriba es igual a lo de abajo; esto se debe a la añadidura de inocencia, que aún queda en la inocencia humana; el no saber lo que exsiste en el infinito, es una de las infinitas formas de la inocencia; lo que sucede es que la inocencia, conoce formas de tinieblas, cuando en los planetas de vida de prueba, sus criaturas se dan extraños sistemas de vida, que ni ellas mismas pidieron en el Reino de los Cielos; es lo que sucedió a este planeta Tierra; la inocencia de todo espíritu, satura magnéticamente a sus propias ideas; y cuando hay tiniebla en el espíritu, éstas también corrompen a las ideas; sea luz ó sea tiniebla, siempre ocurre una inevitable transformación en la inocencia de las ideas; las ideas están compuestas de infinitos modos de pensar; según era el modo de pensar de la criatura; según fué la forma de pensar que pidió al divino Padre Jehova; la forma de pensar de millones y millones de espíritus, de individualidades diferentes, debió haber sido una sola, en la prueba de la vida; he aquí hijo lo que debió haber hecho cada uno, en este planeta; sí así hubiese sido, este mundo sería ciertamente un paraíso; reinaría una sola psicología pensante; y este mundo no tendría que enfrentar un divino juicio de parte de Dios; muchos dirán que lograr tal cosa es imposible; más, ellos mismos pidieron y prometieron a Dios, hacer lo posible; las pruebas son las pruebas; los intentos de superación, son los intentos de superación; lo que se pide a Dios se cumple; aunque la criatura que pidió cumplir, no cumpla lo que a ella correspondía; esta ley es valedera porque toda criatura humana, pidió un libre albedrío, cuando pidió a Dios, conocer una determinada forma de vida; los libres albedríos también se piden al Creador; pues están dentro de todo lo imaginable que se pidió a Dios; al conocer este mundo el extraño y desconocido sistema de vida, basado en la posesión del oro, en todos se fué creando una tragedia; tragedia que fué escrita por adelantado, para el mundo de la prueba; escrito fué: Y habrá llorar y crujir de dientes; esta tragedia se fué haciendo inmensa, a medida que transcurrían los segundos y los siglos; a medida que los espíritus se dormían en sus propias sensaciones, que les dió el extraño sistema de vida, surgidas de las extrañas leyes del oro; en los platillos voladores, tienen que separar de la propia idea, toda sensación extraña, que no pidió conocer el espíritu, cuando pidió ser probado en una forma de vida; el separar extrañas sensaciones, es como separar lo podrido de lo sano; lo uno a la derecha y lo otro a la izquierda; ciertamente que ni las ideas, podían servir a dos señores; porque también se dividían ellas mismas; de esta extraña división, se juzja al que creó a la idea; sobre el espíritu pensante recae juicio; porque las ideas divididas lloran y se quejan al Padre Jehova; a nadie le agrada estar dividido por culpa de otro; a nadie le gusta tener incertidumbre en lo que fué; porque toda incertidumbre por microscópica que sea, afecta al propio destino, del que vive tal sensación; las ideas en sus inocencias, nada saben en el instante en que los padres solares, los están clasificando; el término clasificar, no agrada al divino Padre Jehova; porque tiene aunque remotamente, un parentesco con el término división; si se clasifica a las ideas, esto se debe exclusivamente a la obra humana, realizada en la prueba de la vida; su causa de clasificación sale y salió de una extraña psicología y de un extraño complejo al oro; si la humanidad hubiese creado un sistema de vida, en que hubiese tomado en cuenta al divino evangelio del Padre Jehova, no exsistiría clasificación alguna, en el juicio de sus ideas; porque habríase basado en la divina igualdad enseñada por el Padre; por siglos y siglos, la divina palabra del Padre Jehova, viene diciendo, al mundo de la prueba, de que todos son iguales en derechos; y el extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, hizo lo opuesto; incluyó en sus extrañas leyes, a la desigualdad; el hacer lo opuesto, habiéndose pedido un divino mandato de vida, hace que los autores de lo opuesto, reciban como premio, también lo opuesto, por ellos esperado; el premio de lo opuesto a lo esperado, fué anunciado en la divina parábola que dice: Con la vara que medístes, serás medido; esto es que todo daño hecho a otro, en la prueba de la vida, se vuelve contra sí mismo; si esto no ocurre en la presente exsistencia, ocurre en otra; porque en virtud del libre albedrío de todo espíritu, muchos por no decir todos, piden al Padre, pagar el daño hecho a otros, en la misma forma conque ellos lo hicieron; hasta en sus más microscópicas características y detalles; en los platillos voladores se ven todas las intenciones magnetizadas en las ideas, que fueron generadas por tal ó cual espíritu; las sensaciones del contenido en la idea física, tiene forma lineal y es de los más variados colores; cuando con el correr de la eternidad, madura la idea; y llega a convertirse en gigantesco planeta, nace en forma paralela un espacio de color llamado cielo; los cielos son infinitos; por cada planeta exsiste un cielo; y todo cielo está subordinado a otro cielo; lo expansivo de la idea en su crecimiento, no cesará jamás; cuando de una idea surgen otras, esto dá a familias de planetas; que para la Tierra lo es el Sistema Solar; y lejos en el infinito, exsisten otros planetas, que también son familiares del Sistema Solar, que conocen los hombres; esto es realidad, cuando el espíritu que generó tal ó cual idea, pensó en la lejanía; pensó en distancias de fuera de la Tierra; porque basta pensar en algo, y lo pensado queda magnéticamente grabado en la idea; la idea es como una microscópica television de colores; que al ser aumentada en los platillos voladores, se transforma en una television gigante; todo lo que entró por los ojos, queda registrado en la idea física; cuando no se piensa, no se genera ideas; el magnetismo mental está en reposo; en los platillos voladores todos sus tripulantes solares, tienen obligaciones que cumplir; porque aún siendo infinitamente más perfectos que el género humano, ellos se imponen trabajos; saben que de todas las filosofías del universo, la del trabajo es única; porque es la única que conduce al Reino del Eterno; no exsiste otra mayor, para llegar a ser un hijo mayor de Dios; las ideas al ser analizadas en los mismos platillos voladores, sus tripulantes saben quienes creen ó no creen en ellos; cuando se cercioran que les niegan, se entristecen; y lo hacen con un conocimiento de ilustración, que maravillaría al más grande sabio del mundo; ellos se saben el divino evangelio que corresponde a este planeta, de una manera tal, que ningún ser humano lo podrá hacer; y por lo mismo que se entristecen; porque saben que ellos vienen siendo anunciados, desde hace yá muchos siglos en el planeta Tierra; en el divino evangelio del Padre Jehova se les anuncia; dice la parábola: Y habrá Señales en los Cielos; los platillos voladores son esas señales; los tripulantes de los platillos voladores, están acostumbrados a conocer a espíritus que les niegan, en sus pruebas de vida; porque ningún planeta del universo es único ni primero; nadie sabe que planeta fué primero; jamás se sabrá; sólo se sabe que el Padre Jehova es único; sólo el Padre lo sabe; esto significa que ninguna ciencia planetaria a podido descubrir, cual fué la primera creación planetaria salida de Dios; exsiste el misterio universal de saberlo; se pide nacer de nuevo en grado infinito, para lograr saberlo; y en el intervalo se perfecciona la criatura; en los platillos voladores al ser analizadas las ideas de cada uno, los tripulantes van conociendo a sus amistades que datan desde remotísimos tiempos y planetas; son amistades reconocidas; las amistades nacidas en el Reino de los Cielos, son inmortales; en tal ó cual exsistencia se vuelven a encontrar; en los platillos voladores se ven escenas que conmueven; tales escenas las verá el mundo de la prueba, en la television solar; la television que surgirá de la atmósfera misma; de verdad te digo hijo, que todas estas cosas sucederán en esta generación; porque así lo determina el Padre Jehova, en su divino libre albedrío; los platillos voladores se han dejado ver y hasta fotografiar, para que se cumpla lo que escrito estaba; ellos lo hacen con conocimiento de causa; están infinitamente acostumbrados a hacerlo; porque no teniendo límite lo del Padre, los juicios finales ocurren en todo instante, en infinitos planetas; han ocurrido y ocurrirán y están ocurriendo; y en todo instante son infinitos; ellos esperan que llegue el momento de intervenir en el divino Juicio que ya se está iniciando en este planeta de prueba; siendo ellos divinos poderes del Reino de los Cielos, pertenecen a la divina gloria y majestad, del Hijo Primogénito Solar Cristo; la Trinidad solar de los hijos primogénitos en el Padre Jehova, se asisten mutuamente; las jerarquías asisten a las jerarquías; tal como los hombres debieron de haberse ayudado mutuamente en la prueba de la vida; te diré hijo que de estas naves salen comunicaciones para todo el universo; lo que sucede en un mundo, tiene importancia infinita en otros; porque sucede hijo, que muchos planetas saben que en un punto determinado del cosmos, exsiste tal ó cual planeta, que es y pertenece a su familia planetaria; esto se llama en el Reino de los Cielos, planetas reconocidos en su identificación; los planetas Tierras, reconocen a los planetas Tierras; es así que el Universo Expansivo Pensante, está compuesto de infinitas familias planetarias; tal como las individualidades en la Tierra, constituyen familias; lo de arriba es igual a lo de abajo; el porqué los planetas de una misma familia, están alejados unos de otros, se debe al libre albedrío planetario; cuando nace un planeta en los lejanos soles del macrocosmos, nace con libre albedrío heredado de sus padres solares; la ubicación de un planeta en un determinado lugar del espacio, es atributo de su libre albedrío viviente planetario; cuando un planeta es planeta-bebé, los platillos voladores lo guían y lo observan a distancia; la ubicación en que debe quedar el planeta para su futuro desarrollo, sale de sí mismo; sus moléculas recién formadas, se van amoldando y adaptándose en su propia comodidad; esto es observar el comportamiento del libre albedrío de un planeta; el comportamiento de la Tierra, viene siendo observada desde el principio de su nacimiento; en todo instante de todo tiempo, se a sabido y se sabe, que es lo que hacen las criaturas de esta humanidad; los platillos voladores hacen uso de su invisibilidad, cuando se acercan a los planetas de vida de prueba, como lo es la Tierra; todo cuanto hizo cada criatura en su prueba de vida, absolutamente todo está registrado; y no solamente en una ley; sino que en infinitas leyes de registros de vidas; divino Padre Jehova, ¿y el Libro de la Vida que enseña tu divino evangelio? es lo mismo hijo; una ley salida del Padre, tiene infinitas formas de manifestarse; y no deja de ser la misma ley; detrás de cada ley está el libre albedrío del Creador y están los universos infinitos; esto significa que de cada divino pensamiento salido del Creador, se forman en tiempo instantáneo, colosales universos que instante por instante, superan los universos ya exsistentes; en ningún instante exsiste límite alguno en la creación de Dios; en los platillos voladores sus criaturas saben esto; y saben infinitas leyes, propias de los divinos atributos, del divino libre albedrío del Padre Jehova; en los platillos voladores sus tripulantes conocen el futuro de la Tierra; en todo instante lo han sabido; y según la jerarquía de ellos, los hay que saben el futuro de este mundo de antes que naciera la Tierra; la Tierra y todo planeta, estaba en otras mentes, antes que la Tierra y otros planetas nacieran; son los proféticos solares del macrocosmos; llamado también Reino de los Cielos; los atributos de saber tal ó cual cosa, antes que ocurra la cosa, es atributo supremo en el divino Padre Jehova; después de Él, viene una infinita jerarquía que jamás a tenido fín; ni jamás la tendrá; todo suceso ocurrido en el cosmos, absolutamente todos, quedan eternamente registrados; es así que esta misma descripción de los platillos voladores, está siendo registrada instante por instante; nada oculto exsiste en las leyes de la luz; todo ocultismo es pasajero; y todo ocultismo es egoísmo; y todo ocultismo se paga instante por instante, segundo por segundo; mientras se fué ocultista; en los platillos voladores la ciencia solar analiza todas las ciencias provenientes de los planetas del microcosmo; entre infinitos planetas, está la Tierra; cuando se presencia en los platillos voladores el desarrollo de analizar ó clasificar ideas, el espectador vé algo así como infinitas piedras preciosas; pues las ideas físicas brillan en todos sus colores, como diamantes ó sales expuestas al sol; exsiste el divino término entre los tripulantes de los platillos voladores, de llamar a esto, La Sal de la Vida; pues este brillo propio de las ideas, es magnetismo en estado naciente, que dará lugar con el correr del tiempo, a futuras naturalezas planetarias; incluyendo en tales creaciones, lo que los ojos del espíritu vieron, durante la prueba de la vida; es así que en el caso de la criatura humana, su futura herencia planetaria tendrá sol y luna; pues sus ojos vieron sol y luna; y viéndolos, éstos quedan magnéticamente grabados en sus ideas; basta mirar, y la criatura se está creando su futuro cielo; esto no significa que la criatura que pidió visión, esté sometida a lo que sus ojos ven; pues teniendo libre albedrío espíritual, puede aspirar y pedir, otras formas de vida; sólo que lo que vé y que queda grabado, es uno de sus atributos, que pidió a Dios, en su respectiva ley de vida; la herencia que posee cada uno, está compuesta de las más variadas formas galácticas; pues todos han nacido muchas veces; y en cada exsistencia, la visión vió otras escenas en otras cosas; en todos exsiste el historial galáctico; un historial que jamás tendrá fín; los platillos voladores estuvieron presentes en cada historial galáctico de cada uno; tal como lo están en este mismo instante en la Tierra; ciertamente que en ningún instante de su propio desarrollo, la Tierra a estado sola; un universo de invisibles criaturas, trabajan dentro de todos los elementos de la naturaleza; son los divinos querubínes de todas las especialidades; es un inaudito ejército de seres pensantes que viven en sus propias galaxias, llamadas elementos de la naturaleza; este ejército lo encabeza el divino Padre Jehova; y tal ley es universalmente conocida en cualquier punto del universo; Jehova de los ejércitos es gloria eterna; hasta en el divino evangelio que le fué dado a este planeta de prueba, está esta divina ley; los platillos voladores también son parte del ejército de Jehova; todo el universo lo es; porque todo cuanto exsiste fué creado por un mismo Dios; pertenecer a un mundo de la luz, es pertenecer al ejército de Jehova Dios; en los platillos voladores todos ven al Padre Jehova, en sus respectivas evoluciones solares; para unos tiene tal ó cual forma, que varía hasta el infinito; y siempre es el mismo Dios; esto se llama en el Reino de los Cielos, el Creador a imágen y semejanza de sí mismo; ¿es por eso divino Padre Jehova, que desde niño veo diferentes imágenes, en las pantallas de television, de los platillos voladores? así es hijo; según sea la jerarquía del platillo volador, que pide comunicarse con el Padre Jehova, así es la divina forma que toma el Eterno; para cada uno, poseo una forma; porque lo de Dios es infinito; y siendo infinito, sus divinas individualidades también lo son; los platillos voladores observan todo cuanto te he dictado en Escritura Telepática; llevan al pie de la letra, todos los Rollos Telepáticos que te he dictado; siempre he observado divino Padre Jehova, que ellos me observan silenciosamente; ¿y cómo brillan sus rostros? es algo semejante al sol; ese brillo que ves en ellos representa un número inaudito de exsistencias; son magnetizaciones tras magnetizaciones; saturación tras saturación; ese brillo solar representa un tremendo magnetismo de poder sobre los elementos del planeta; es el verbo solar de los hijos primogénitos de Dios; porque he de decirte hijo, que nadie es único en sí mismo; sólo el Padre es único; ni la Trinidad solar es única; en las leyes solares de la creación, los hijos primogénitos solares, poseen la comunidad expansiva; uno puede representar al otro; uno está dentro del otro; sin afectarle su libre albedrío solar; y todos los primogénitos solares, están subordinados al Padre Jehova; y a la vez, el Padre está también en ellos; tal como se enseñó que Dios está en todas partes; el brillo de sus rostros, es el mismo brillo que tendrá el Hijo Solar Cristo en este planeta, que ya se acerca a su Juicio Final; el Hijo Primogénito ya está en la Tierra; su rostro está empezando a brillar; porque toda madurez en la naturaleza, principia de menor a mayor; de lo invisible a lo visible; de sus poros Omega sale una luz Alfa; los platillos voladores actuarán en el divino Juicio Final; y estarán a las divinas órdenes del Hijo Primogénito; los creadores del extraño sistema de vida, surgido de las extrañas leyes del oro, estarán llenos de pavor; pues por primera vez, no podrán mandar a matar a su enemigo; tal como era su extraña costumbre de hacerlo; porque te diré hijo, que los creadores del extraño mundo salido de las extrañas leyes del oro, no se doblegarán así nomás; ellos representan a satanás mismo; y el mundo de la vida de prueba, asistirá asombrado al hecho inaudito de ver una vez más, al demonio del interés material, en guerra contra el hijo de Dios; la primera vez en que se enfrentaron fué en la era faraónica; la segunda vez fué en la era romana; y la tercera vez en esta era atómica; sólo que ahora desaparecerá todo lo que dividió a otro, en la prueba de la vida; ni un vestigio, ni una molécula quedará del más extraño desconcertante de los sistemas de vida, salido del libre albedrío humano; es el Juicio Final de los que vivieron muchas veces, en diferentes épocas de la Tierra.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.-

El número viviente participa en la construcción de un platillo volador.- El número viviente pertenece a las divinas matemáticas del Macrocosmo, llamado Reino de los Cielos; es la matemática conque fué creada la vida humana; los números de las matemáticas vivientes, conversan telepáticamente con los padres solares; cada padre solar, trata de influír en los números vivientes, para extender por el universo, su propia filosofía solar; tal como hacen las individualidades humanas, con sus propias creencias y formas de fé; lo de arriba es igual a lo de abajo; los padres solares al crear un platillo volador, lo que hacen es impregnar sus propias individualidades solares, en el material plateado de la nave; de los ojos de los padres solares, salen rayos magnéticos; este rayo visual es el mismo brillo que poseen los ojos humanos; en los padres solares, este brillo dá lugar a una multiplicación de trillones de trillones de veces; con su visión solar, penetran microscópicas dimensiones de la materia; estas dimensiones, no las perciben ni el ojo humano, ni sus instrumentos de aumento; el número viviente está en todas partes del universo; porque en todas partes hay medidas y hay geometrías; el número viviente es atraído en forma magnética-solar, hacia el lugar de construcción de una nave celeste; son infinitos ejércitos de números, que tratan de ser los elegidos en la divina voluntad solar; junto a los números vivientes, son atraídos también, otras infinitas multitudes de elementos; porque en la construcción de los platillos voladores, participa el todo sobre el todo; el todo sobre el todo reencarna en una galaxia llamada platillo volador; los querubínes numerales, los querubínes de las moléculas, los querubínes de la cohesión, los querubínes de la materialización, los querubínes de la gravedad, los querubínes atmosféricos, los querubínes del equilibrio, los querubínes de las distancias, los querubínes del magnetismo, los querubínes de la television solar; los querubínes de las densidades; los querubínes instrumentales, los querubínes de las junturas moleculares, los querubínes de entrar y salir de los planetas, los querubínes de la observación, los querubínes geométricos; los querubínes de los cálculos; los querubínes de los detalles, los querubínes de las reencarnaciones; los querubínes climáticos; los querubínes planetarios, los querubínes de las dimensiones; los querubínes galácticos; los querubínes psicológicos, los querubínes radiantes, los querubínes del amor; los querubínes mentales; los querubínes de las virtudes, los querubínes de las escrituras, los querubínes de lo invisible, los querubínes de lo visible; los querubínes suspensivos, los querubínes telepáticos, los querubínes del divino verbo, los querubínes de las gravedades, los querubínes cósmicos, los querubínes de la imaginación, los querubínes del pensamiento, los querubínes de la inercia, los querubínes de las filosofías, los querubínes de los colores, los querubínes de la carne, los querubínes expansivos, los querubínes de los destinos, los querubínes de los descensos y los ascensos, los querubínes de la velocidad, los querubínes del desaparecimiento, los querubínes de las transformaciones, los querubínes de todas las especialidades que la mente pueda imaginar; los querubínes son el Alfa y la Omega del Universo Expansivo Pensante; sin el concurso del divino querubín, nada exsistiría; el verbo creador de los padres solares, se mide por ascendencia amorosa, que ellos tienen sobre los querubínes; divino Padre Jehova, ¿qué significa querubín en psicología de revelación? querubín hijo, significa querer llegar a ser; porque en todo instante, y en forma infinita, están reencarnando querubínes; esto sucede dentro de lo instantáneo y de lo invisible, en el propio pensar de cada uno y en los elementos mismos; en la construcción de un platillo volador, como el que ves, los querubínes numerales hacen en forma instantánea, alianzas solares con las moléculas del material de la nave; tal como el espíritu humano lo hizo con los elementos del universo, para poder conocer una forma de vida planetaria; los números participan en muchedumbres de números; así lo veo divino Padre Jehova; veo grupos de ellos; esos grupos hijo, son las familias numerales; provienen de las casas del Reino de los Cielos; cada número según su divina jerarquía numeral, se constituye en un poder en el reino; la jerarquía numeral no tiene fín; ni ellos mismos lo saben; sólo el divino Padre lo sabe; la materialización de los números en los cálculos solares, es un principio de reencarnación microscópica; los números vivientes caen en un profundo sueño que los lleva al interior de las moléculas; igual sensación sienten las moléculas; é igualmente lo siente el espíritu humano; cuando pide que lo reencarnen; las sensaciones de la reencarnación, ya sea en lo material ó en lo espíritual, es mutuamente recíproca en su respectiva ley; los números vivientes al ser reencarnados, lo hacen pidiendo infinitas experiencias que llevarán a cabo, en sus microscópicas dimensiones; la reencarnación microscópica, la conoció el espíritu humano, cuando pidió ser célula, átomo, idea, gérmen, microbio en planetas microscópicos; esto me recuerda divino Padre Jehova, a la divina parábola que dice: Hay que ser humilde para llegar a ser grande en el Reino de los Cielos; grande en tamaño y en poder hijo; el número viviente es en sí mismo, un cúmulo de geometrías contenidas en un mismo gérmen; es el gérmen numeral en eterna espera de expansión; al llamado de una reencarnación el número viviente siente una vibración-sueño y se siente identificado con las moléculas de la galaxia nave; esto se denomina en el Reino de los Cielos, transferencia de dimensión; el límite de reencarnación numeral como de la reencarnación molecular, lo marca el propio poder evolutivo del número ó de la molécula; en la infinita creación de Dios, cada uno se valoriza así mismo; de uno mismo sale el poder de llegar a ser lo que se propone; nada se regala en las leyes de Dios; lo auténtico ante Dios, lo escoge la criatura misma; el que no fué honrado en sí mismo, se limitó él mismo en poder; en la reencarnación molecular entre números y moléculas, sus alianzas tienen un destino en común; el número desea conocer leyes de la molécula; y la molécula desea conocer leyes del número; tal como el espíritu humano, pidió conocer y experimentar con leyes descubiertas en su propia naturaleza planetaria; los pedidos de lo grande tiene similitud en los pedidos de lo pequeño; el número viviente trata en su propia filosofía numeral, de lograr expansión; lo mismo hace la molécula en su filosofía de molécula; el libre albedrío de cada uno pugna en la manifestación de sensación, principiando por la más microscópica unidad de tiempo; el número viviente al hacer expansión en su reencarnación, vá creando una geometría cuyo límite tendrá la geometría de una nave; en el número viviente hay decisión de cálculo; en la molécula hay decisión de dureza; el uno continúa y el otro se detiene; la construcción de un platillo volador es hablando de su tamaño, proporcional al interés de avance en la unidad de tiempo, conque se propone el libre albedrío numeral y molecular; lo instantáneo está subordinado a la propia jerarquía alcanzada; el número viviente escoge su punto geométrico de iniciación; este punto es una dimensión en que el número no encuentra límite al espacio; la molécula no encuentra límite a su propia dureza; ambos penetran mutuamente en un infinito desconocido; y la materialización se hace en sentido paralelo a sus propios deseos de expansión; el número viviente y la molécula sienten que se moldean y no saben que forma tendrá el moldeamiento; porque en la reencarnación pidieron ser probados en lo que no sabían; tal como el espíritu humano pidió ser probado, en una influencia magnética llamada olvido del pasado; es la sensación que se vive, lo que constituye la prueba; los números vivientes nacen por herencia, calculadores; las moléculas nacen en porfía de solidificación; los números vivientes pidieron la invisibilidad en la materia; las moléculas pidieron la manifestación física; cada cual en sus leyes de pedidos; los números vivientes al unirse a las moléculas, pidieron vivir acontecimientos en las galaxias moleculares; igual pedido hicieron las moléculas, cuando pidieron conocer la influencia de los números en sus propios destinos; la construcción de los platillos voladores, la presenciará el mundo de la prueba, en la television solar; conocida en el divino evangelio de Dios, como el Libro de la Vida; los números vivientes son magnetizados en principio instantáneo con las moléculas; es el todo sobre el todo de una reencarnación; un platillo volador en su construcción, dá lugar a infinitos ejércitos de querubínes, de todas las psicologías imaginables; jerarquías conocidas y desconocidas; de todo el infinito del universo, acuden querubínes a probar reencarnaciones; lo viviente adquiere formas y tamaños colosales; y todos amorosamente subordinados al divino Padre Jehova; el número viviente al reencarnar y hacer divina alianza con las moléculas, penetra en los universos de dimensiones microscópicas; el número viviente es una psicología que al expandirse, lo hace en sentido geométrico-sensible; el cálculo numeral es de posesión escalonada; mientras que la molécula es contemplativa y se deja llevar por los escalones numerales; el número viviente al unirse a una molécula, mueve a infinitas jerarquías de alianzas numerales-moléculas; lo que allí ocurre en un microscópico instante, está y estaba y estará ocurriendo en otros infinitos puntos del universo; la reencarnación número-molécula, está unida por invisibles cordones, a otras reencarnaciones que en el mismo instante, ocurre en otros infinitos lugares del cosmos; el número viviente pide en su libre albedrío de número, conocer vidas que no conoce; tal como el espíritu humano, pidió conocer la vida humana, porque no la conocía; lo viviente en su respectiva ley, pide conocer lo que no conoce; el número viviente como la molécula viviente, piden alianzas para constituirse en platillo volador; ambos desconocen en que consiste la sensación de ser platillo volador; lo que piden será un instante de materialización; aunque la nave celestial sea eterna, los querubínes todos, desencarnan; porque exsiste la reencarnación sucesiva é instantánea, dentro de la respectiva jerarquía de querubínes; esta ley también se cumple en el planeta Tierra; la renovación de los elementos de la naturaleza, es contínuo; son ondas que penetran las ondas; van y vienen; se expanden y se contraen; lo de la Tierra sucede en infinitos planetas tierras; es por eso que se escribió: Lo de arriba es igual a lo de abajo; los números vivientes y las moléculas del universo, constituyen familias de planetas, soles, galaxias, cosmos que cada vez que abandonan lo que en un instante pidieron, se vuelven a encontrar en su lugar de orígen; la misma ley cumple el espíritu humano; esta ley la representa en la prueba de la vida, el divino sacramento llamado Bautismo; el bautismo que es a base de agua, enseña que en donde se creó la molécula de agua, se creó en el mismo lugar, el espíritu; el bautizo es santificar lo que en tal lugar se hizo; y lo que el espíritu hizo, fueron divinas alianzas con los elementos de la naturaleza; esto incluye el todo sobre el todo; incluye lo que los ojos verán en la prueba de la vida; y lo que el espíritu sentirá sin verlo; en el instante de toda reencarnación en cualquier punto del universo, ocurre una infinita actividad magnética por los cordones solares; lo que sucede en un planeta, sol, platillo volador, galaxia, ó universo, repercute en el todo sobre el todo; cuando el número viviente y las moléculas de un platillo volador están uniéndose, al mismo tiempo, se está escribiendo esta unión ó reencarnación, en todos los infinitos puntos del todo sobre el todo; es así que nadie del universo, está sólo; el número viviente y la molécula, atraen a multitudes de sus congéneres; la construcción de un platillo volador dá lugar a divinas escenas que no tendrán jamás límite alguno; y el número viviente y la molécula, iniciarán una aventura galáctica por microscópicos cielos, que para ellos es un misterioso infinito; en la respectiva sensación geométrica, nadie es único; sólo el divino Padre lo es; lo microscópico no tiene límites como tal; ni lo colosal lo tiene en el propio; la molécula en su divina alianza con los demás querubínes, irá conociendo experiencias propias de lo que siente una molécula; el número viviente igual; las sensaciones de ambos, en el instante de la reencarnación, van variando dentro de un todo desconocido; nace entre ellos nuevo magnetismo hecho sensaciones; la sensibilidad que posee el núcleo del platillo volador, hace que todos los querubínes sientan un poder, que es proporcional a sus propios sentires de cohesión molecular; lo molecular de toda cohesión en el universo, está en relación directa con su propia Trinidad del todo sobre el todo; el número viviente lo está en relación en los infinitos numerales que son Trinidades, cuyo principio sólo el divino Padre Jehova conoce; los principios moleculares tienen historias tan infinitas, que se podría decir, que las moléculas que se encontraron en un instante dado, no se volverán a encontrar jamás; exsiste en esta ley universal, dos leyes: La primera es que todo libre albedrío pensante pide conocer tantas infinitas reencarnaciones, que se eterniza en ello; la segunda ley es debido a que el Universo Expansivo Pensante no tiene límite; ni jamás lo tendrá; en un platillo volador todo se hace en relación al divino verbo solar; los poderes mentales de los padres solares, tienen infinitas jerarquías de poder solar; lo que no puede hacer una determinada nave celestial, lo hace la otra; mientras mayor es la jerarquía de la nave, más instantánea es la comunicación materializada; el todo metálico se hace densidad, en todos los grados imaginables; una nave penetra en la otra; y en la inmensidad de los sucesos microscópicos, se van haciendo realidad desconocidos sucesos, que dan lugar a nuevas y desconocidas dimensiones; en un platillo volador ocurren hechos mentales en que el magnetismo solar de los padres solares, penetra el magnetismo de la materia; todo va siendo subordinado al magnetismo mayor; lo irresistible se convierte en divino verbo de acción; el número viviente se comporta en ley infinitamente relativa y numeral; el divino mandato solar hace que la causa hecha instante vivido, se vuelva nuevo destino en forma instantánea; esto significa que en las leyes de un platillo volador, se sobrepasa a infinitos principios de causa; el número viviente en su propia psicología numeral, se comporta según el estado de ánimo del padre solar; esto se llama en ciencia solar, Coordinación Mental-Molecular; en esta ley nace una vibración eléctrica que en sus leyes de vibración, y en forma invisible, genera el magnetismo propio de la nave; son microscópicas fibras mentales que se comportan de la misma forma, como se comporta un colosal sol sobre la naturaleza de un planeta; veo hijo que piensas en la divina parábola que dice: Lo de arriba es igual a lo de abajo; en los platillos voladores, también se cumple esta divina ley; los soles se suceden en las leyes solares, imitándose desde el más microscópico al más colosal; la luz física que irradia un sol, se geometriza y se materializa en las leyes de un platillo volador; en un planeta de vida de prueba, como lo es la Tierra, el poder mental de su respectivo sol, se dispersa y no se expresa; porque cuando se pide prueba de vida, la ley la cumple tanto la materia como el espíritu; en los platillos voladores todo se hace conversando telepáticamente; los quehaceres dentro de un platillo volador, son silenciosos; porque la telepatía siendo mental, no necesita la expresión material ó física; y no obstante lo ocurrido en lo exterior, se vuelve verbo hablado en la mente; dentro de la mente de los padres solares, las escenas son de infinitos colores; porque exsiste en ellos el poder de saturarse, del magnetismo de sus anteriores reencarnaciones; las escenas de un presente, las transforman a sensaciones y colores, correspondientes a otros presentes; y visualizan el futuro; lo último está en relación directa, con la jerarquía solar de cada padre solar; los más elevadísimos, como lo son los primogénitos solares, ven el futuro en una cantidad tal de mundos y soles, como la mente humana pueda imaginar; el número viviente también posee elevadísimo poder de jerarquía numeral; lo sucedido en las mentes solares, es una igualdad perfecta, cuyo equilibrio está en relación directa con el número de reencarnaciones que a tenido la jerarquía solar; el todo sobre el todo, en el Universo Expansivo Pensante, está integrado en infinitas jerarquías ó unidades, que incluyen dentro de sí mismas, a todas sus formas de materia y espíritu; todo lo que pensaron y pidieron desde el mismo instante, en que vieron el universo, todo está cohesionado en ellos; el avance del fruto de todas las reencarnaciones, es paralelo a la misma línea solar del propio espíritu; es decir que toda determinación salida de todo libre albedrío, es geométrica en sus propias sensaciones; y siendo geométrica es variable a toda forma de todo futuro incierto; el número viviente también vá ascendiendo en su respectiva geometría numeral; su propia cualidad numeral y calidad numeral, es eternamente relativa; aunque se constituya en universos eternos; el número viviente en su desarrollo a través de sus reencarnaciones numerales, vá creando destino numeral; su sal de vida es herencia numérica; tal como en los espíritus humanos es una herencia dividida entre lo malo y lo bueno; porque según como se pensó en una exsistencia, así es la herencia ó sal de vida; cada planeta del universo ó cada nave celestial, se hacen sus propios destinos; el todo sobre el todo sale de sí mismo; esta ley universal la expresó el divino Padre Jehova, en su divina parábola y que es una de las más antiguas de la humanidad: Te ganarás el pan con el sudor de tu frente; quiso decirle a todos de los de la prueba de la vida, de que todo mérito, para que sea auténtico, tiene que salir de sí mismo; lo auténtico habla y se expresa delante de Dios, en sus leyes de autenticidad; tal como todo espíritu pensante, se expresa en sus leyes de espíritu; nadie es menos delante de Dios; ni lo auténtico ni el espíritu que escogió en su libre albedrío, a lo auténtico; en el número viviente se expresan microscópicas sensaciones de cálculo mental; la psicología numeral varía en grado infinito, los límites relativos de toda microscópica idea mental; es por esto que ninguna sensación que siente el espíritu, ninguna es igual a la otra; ni en su sentimiento ni en su límite; en todo instante el espíritu hace uso de cálculos mentales, en que cada una de sus ideas, tiene diferente sensación numeral; es por ello que en todo instante la criatura pensante no siente una misma sensación; el todo sobre el todo es íntimamente y molecularmente relativo; el número viviente que reencarna en el platillo volador es el mismo que reencarnó con el espíritu humano; el principio ó lugar del cosmos de donde salió, es el mismo principio ó lugar, de donde salió la criatura humana; sucede que se vá quedando infinitamente atrás, el principio primero ó causa primera en todo lo creado; el espíritu pensante sabiendo que tiene un lugar de orígen, se perpetúa reencarnando; es como un peregrino que en un instante dado, abandonó su hogar; abandonó la casa de Jehova; más, jamás olvida su primer hogar; en muchos platillos voladores los espíritus ven su lugar de orígen; y todos se prometen mutuamente, volver a su lugar de orígen con la misma inocencia conque salieron; el número viviente se comporta según lo que le enseña el espíritu en la prueba de la vida; tanto arriba como abajo; es decir que los números vivientes de los platillos voladores y de infinitos mundos, se imponen pruebas numerales; tal como un espíritu se impone pruebas espírituales; lo mental en las criaturas humanas se comporta como un inmenso sol para los números vivientes; y para sus 318 virtudes; todo pensar humano sintió durante la prueba de la vida, 318 vibraciones diferentes; que en su conjunto realizaron el destino de cada uno; la vibración mental de cada uno, cumple leyes microscópicas de sol microscópico; el número viviente hizo alianza con el espíritu-sol, para aprender de él; y toda virtud lo hizo con el mismo fín; esto fué dicho en el divino evangelio del Padre Jehova: El Arca de las Alianzas; que en el Reino de los Cielos significa materialización de hechos; las alianzas son necesarias para conocer formas de vida que no se conocen; es así que todos sin excepción, pidieron alianzas con los elementos de la naturaleza; si no hubiera habido alianza con los elementos, nadie los conocería; la misma causa que cada cual siente como propia, la sienten también los elementos en sus leyes de elementos; la diferencia entre el vivir en un platillo volador y vivir en la Tierra, radica en que en el platillo volador se conversa con la materia; ellos los tripulantes solares y los querubínes de la materia, no pidieron ser indiferentes los unos para con los otros; en cambio en la prueba de la vida, los espíritus humanos y las moléculas de los elementos, pidieron conocer tal indiferencia; esta indiferencia es el Alfa y la Omega de la prueba de la vida humana; si no exsistiese esta indiferencia que todos pidieron, la criatura humana no habría creado ni intelecto ni filosofías que creó; nada de lo que creó quedará; porque el todo sobre el todo de la vida humana pidió un divino juicio por sobre todas las cosas; el término: Por sobre todas las cosas, significa que todo lo imaginable lo incluye; el número viviente en su propio desarrollo de reencarnación, aporta su idea filosófica numeral; mientras que la mente del espíritu humano ó la mente solar del tripulante de un platillo volador, aportan con lo que desean ser; el querer llegar a ser se sintetiza en la divina jerarquía de querubín; el querubín numeral aspira a perfeccionar su filosofía numeral; tal como el querubín humano aspira a perfeccionar su filosofía espíritual; el número viviente aprende en sentido paralelo a todas las demás virtudes, que también pidieron alianzas para perfeccionar sus respectivas filosofías; lo paralelo significa eternidad en su sentir; lo paralelo irradia combinándose al principio de una sensación y se expande en sentido cambiante; el número viviente establece límite en las sensaciones; si no exsistiese el número viviente el hombre no tendría noción del cálculo ni de ninguna medida de su todo sobre el todo; sería geométricamente expansivo y sin límite; y conocería en sí mismo, otra psicología en su diario vivir; el número viviente le enseña en todo instante que la eternidad tiene jerarquías de números; y que todo su ser está eternamente subordinado a lo infinito en número; porque en cada futura reencarnación que el espíritu pida, tendrá que recurrir a las medidas de cálculo; empezando por sí mismo; porque pedirá medidas y geometrías para su propio futuro cuerpo de carne; el número viviente dá lugar a escenas numerales, discusiones numerales, estudios de cálculos, medidas a tomar, juicios en jerarquías de proporciones, y todo lo que se deriva de cálculo mental; el número viviente en los platillos voladores aprende ciencia solar en dimensión numeral; el número viviente se encuentra con muchas ciencias que ya habían exsistido antes que él; se encuentra con los números de anteriores reencarnaciones que tuvieron los padres solares; y en su libre albedrío numeral se interesa por todo un pasado numeral; tal como la criatura humana se interesa y hasta se apasiona por las civilizaciones antiguas; el número viviente se interesa por su destino numeral; sabe que exsiste un sólo Dios nomás; y aspira a una nueva imágen y semejanza numeral de su Dios; porque las imágenes y semejanzas del divino Padre Jehova, no tienen límite alguno; en todos los planetas se enseña que Dios es infinito; y siendo infinito, su imágen y semejanza no tiene límites; en todo planeta de vida de prueba, en que sus criaturas sostienen que sólo ellas se constituyen en las únicas imágen y semejanza, tales criaturas que en forma extraña limitan el infinito de Dios, no entran al Reino de los Cielos; es más fácil que entren a su lugar de orígen, los que ningún limite pusieron a su Dios; a que puedan entrar, los que lo limitaron; el número viviente al participar en el divino Juicio Final, se queja y acusa a todo espíritu que se creyó único en imágen y semejanza; en los divinos juicios de Dios, el todo sobre el todo participa; la materia habla en sus leyes de materia y el espíritu en sus leyes de espíritu; las 318 virtudes del pensar humano hablan, en sus respectivas leyes de virtud; la molécula habla en sus leyes de molécula; el poro en sus leyes de poro; la idea en sus leyes de idea; nada de lo que se fué y se tuvo en sí mismo durante la prueba de la vida, absolutamente nada queda sin su juicio; el número viviente en su libre albedrío de número, se extraña que el espíritu que limitó el infinito poder de Dios, lo haga; porque nadie pide al Eterno, achicarlo ó limitarlo en poder; el número viviente no cesa instante por instante, de influenciar sobre el espíritu que se esfuerza por generar ideas; la aspiración numeral tiene su prueba numérica, en el propio límite evolutivo del espíritu; este límite es para él, como las tinieblas lo son para el espíritu humano; en todo número viviente ocurren los mismos sucesos que siente el espíritu; y cada suceso que siente el número viviente, trata de convertirlo en magnetismo de número; tal como el espíritu trata de influenciar con su propio pensar filosófico, sobre los acontecimientos de la prueba de la vida; el número viviente sintiendo como siente el espíritu, es también número revolucionario; toda revolución salida de toda criatura pensante, es determinación brusca y numeral, a lo numeralmente acostumbrado; porque toda costumbre es una influencia numérica que lleva en sí misma, el grado de influencia; en los tripulantes de los platillos voladores, la psicología de la revolución, tiene psicología de normal; porque ellos están acostumbrados a presenciar las revoluciones planetarias del universo; ellos saben y siempre lo supieron, que el planeta Tierra crearía un extraño y desconocido sistema de vida, que en sus extrañas leyes, incluiría la desigualdad; se llama extraño en el Reino de los Cielos, a todo lo que no pidiéndose, no está escrito en el reino; el sistema de vida de la Tierra, salido de las extrañas leyes del oro, nadie lo pidió; ni los llamados ricos surgidos durante la prueba de la vida, lo pidieron; ni en el Reino de los Cielos se conoce; porque nada injusto se pide a Dios; ni nada injusto exsiste en el Reino de los Cielos; los tripulantes de los platillos voladores saben que todo mundo de prueba, está expuesto a que sus criaturas caigan en sistemas de vida desequilibrados; en que unos pocos disfrutan de mayor abundancia; y las mayorías de menor abundancia; ellos saben que un grupo reducido de seres humanos, disfrutan de tres cuartas partes del total de la abundancia del planeta; y el resto de la humanidad se debate en un cuarto; este cuarto está señalado en el divino evangelio del Padre Jehova, como el ángulo de Cristo; en divina revelación es un círculo Omega, dividido por cuatro; círculo Omega significa Juicio total; y los tripulantes de los platillos voladores saben que muchos espíritus piden al divino Padre Jehova, reencarnar como profetas en la Tierra; los revolucionarios son profetas en el Reino de los Cielos, que pidieron y prometieron a Dios hacer cambiar extraños y desconocidos sistemas de vidas, en lejanos planetas de vida de prueba; y los tripulantes de los platillos voladores saben, que en virtud del libre albedrío espíritual, unos piden ser profetas bíblicos y otros profetas no bíblicos; todo lo imaginable que se desea vivir en lejanas moradas planetarias, se pide a Dios; los profetas no bíblicos, prefirieron tomar la experiencia directamente de la vida; son profetas de leyes de la vida; y los tripulantes solares saben que es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que fueron revolucionarios en un extraño sistema de vida, no escrito en el Reino de los Cielos; a que puedan entrar, los que nada hicieron en un mundo que legalizó lo desigual; los padres solares saben que el extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, no alcanza a llegar al año 2000; porque el divino Juicio Final, lo sorprende; el número viviente le marca fín a la prueba de la vida; es el principio de la caída del extraño mundo que surgió de las extrañas leyes del oro; y los tripulantes de los platillos voladores, se aprontan para participar en este divino Juicio; ellos están infinitamente acostumbrados, a participar en divinos juicios del Eterno; en la Tierra del mundo antiguo, ellos participaron en otros juicios; entre los cuales se cuentan los de Sodoma y Gomorra; que fueron dos ciudades que se corrompieron; tal como en el presente se corrompieron los creadores del extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro; el número viviente que pidió alianza con el platillo volador, también pidió divina alianza con los acontecimientos del divino Juicio Final; en todo acto de todo juicio individual ó colectivo, está el número viviente; el cálculo mental de todo lo que se hizo en la prueba de la vida, se juzja ante el verbo numeral; todo divino juicio es una medida numérica infinita; lo que hizo una individualidad, no lo hizo la otra individualidad; para todos ha de haber un número de divina justicia, en proporción de lo que hizo el espíritu, entre el bién y el mal; mientras más mal practicó el espíritu en la prueba de la vida, más dividió y empequeñeció a su número de justicia; es por esta ley es que fué escrito: Sólo satanás divide y se divide así mismo; que quiere decir, que durante la prueba de la vida, satanás tomó la forma de extraño sistema de vida; y habiéndolo tomado, creó leyes en que incluyó a la extraña desigualdad; y obligó a todos a vivirla; los creadores y sostenedores de tan extraño y desigual sistema de vida, olvidaron que ellos mismos pidieron la igualdad a Dios; la prueba de la vida consistía en no olvidarlo; los tripulantes de las naves celestiales, saben que este extraño olvido se paga segundo por segundo, molécula por molécula, átomo por átomo, célula por célula, idea por idea; saben que esto se debe porque la criatura humana pidió un divino Juicio, con el término: Por sobre todas las cosas; este término salido del libre albedrío humano, incluyó hasta lo más microscópico que la mente pueda imaginar; incluye lo que se siente y se vé y lo que no se vé y se siente; incluye lo que los ojos vieron y lo que no vieron; incluye lo de adentro y lo de afuera; incluye el todo sobre el todo de sí mismo y de la naturaleza; el número viviente interviene en todo juicio; y su intervención lo es tanto en la luz como en las tinieblas; porque en todas las psicologías que probó el espíritu humano, en todas pidió el concurso del número viviente; los que en sus formas de fé durante la prueba de la vida, no incluyeron el límite a Dios, tienen en el número viviente a su mejor abogado, después del Hijo Primogénito Solar Cristo; el número viviente no admite límite alguno a lo de Dios; admitirlo es hacer que él mismo como filosofía numeral, se empequeñezca y se divida; esta ley del divino Juicio Final, hará llorar a millones de seres, que en sus formas de fé, conscientemente ó inconscientemente, pusieron límite al divino poder de Dios; la prueba de la vida consistía en no empequeñecerlo; cuando se recibió la reencarnación ó el nacer de nuevo, ningún espíritu pensante pensó ni remotamente, mientras recibía la vida, en quitarle poder al que le daba la vida; el número viviente en los platillos voladores aprende de infinitos otros elementos, mientras las naves en sus infinitos viajes, entran y salen de infinitos presentes de infinitos planetas y soles; es infinita costumbre entre ellos, el de viajar de sol a sol; de galaxia en galaxia; del macrocosmo hacia el microcosmo; ellos saliendo de cierto punto de partida, a su regreso no encuentran a nadie; porque todos partieron también, a otros infinitos confines del universo; los padres solares representan después del divino Padre Jehova, una de las más gloriosas jerarquías de poderes del Reino de los Cielos; lo solar está en todas partes; y el número viviente entre ellos; porque exsiste la divina jerarquía de los soles primogénitos numerales; cada partícula de todo pensar de todo el Universo Expansivo Pensante, ya tenía su propio infinito; ya exsistían otros como ellos; y los otros ellos, tenían a otros ellos; y así hasta donde la mente pueda imaginar; todos nacen buscando un límite al universo y jamás lo han encontrado; ni jamás lo encontrarán; el número viviente es tan infinito como el universo mismo; en su libre albedrío de número ni él sabe donde tiene su fín; tampoco lo sabe la molécula; el todo sobre el todo tampoco lo sabe; sólo el divino Padre Jehova lo sabe; después del divino Creador de todas las cosas, está el Reino de los Cielos; que es el mismo macrocosmos en donde nada tiene límites; el poder saber el futuro de todas las cosas, es natural en todo padre solar; este poder no es igual en todos los hijos del Padre; es proporcional al divino verbo solar de cada uno; mientras mayor es la antiguedad solar, mayor es también el poder profético que se tiene; el número viviente participa también en lo profético; sin su divina participación, ningún hecho del futuro tendría fecha de lugar de hecho ó de suceso; no habría relación entre el tiempo de iniciación de una idea con el tiempo de iniciación de la siguiente idea; serían sucesos fuera de tiempo pedido en la reencarnación; exsisten formas de vida, en que el tiempo se detiene, se atrasa, desaparece, se transforma, se hace invisible, se empequeñece, se vuelve color etc, etc; el número viviente también hace alianza con el tiempo viviente; todo tiempo planetario habla y se expresa delante de Dios, en sus leyes de tiempo; el número viviente se materializa según su libre albedrío de número; este divino poder de los números, es infinitamente proporcional a sus jerarquías de verbos numerales; y todos llegan a ser, padres solares numerales de infinitas jerarquías solares; igual ley cumple el tiempo viviente; el todo sobre el todo, principiando desde una microscópica molécula, llega a ser un colosal sol de infinita sabiduría determinada.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.-

El Número Viviente participa en la Construcción de un Platillo Volador.- En la construcción de un platillo volador, los números vivientes aparecen con infinitas geometrías numerales; la forma de cada número depende de su propia evolución numeral; el verbo solar escoge los infinitos pedidos de reencarnación de las galaxias numerales; tal como escoge la de las moléculas; si una criatura humana presenciara esto, nada vería; porque su vibración de penetración es microscópica; la mente y la visión humana no penetran lo invisible; no saben el macrocosmo que exsiste dentro del microcosmo; en la construcción de los platillos voladores, a mayor poder de verbo solar, más infinitamente microscópica é invisible, es la construcción de los platillos; los conglomerados de elementos que participan en llegar a ser una nave celestial, lo hacen sometiéndose a las microscópicas fibras mentales de los padres solares; lo amorosamente subordinado se somete con humildad al divino mandato del mayor; aquí no se trata de sometimiento de fuerza; aquí se vé que el divino poder concede una nueva y desconocida ciencia; allí no es necesario conversar ni convencer; porque allí mirando se escoge; para que la criatura humana vea la construcción de un platillo volador, los padres solares tendrían que volverse también un polvito; en el Macrocosmo llamado Reino de los Cielos, nada tiene límites; y el propio límite encuentra a la vez, su propio límite y dimensión; más, allí lo transformable se hace a la velocidad del rayo; si una criatura humana en su propio desarrollo, necesita de cierto tiempo, allí no lo necesita; lo lento en crecer se hace instantáneo; y lo instantáneo se vuelve lento; la pausa se vuelve ruído atronador; y el ruído del trueno se vuelve pausa; el desarrollo de una molécula con su límite de microbio, se vuelve colosal planeta-molécula, en todos los grados de tamaño imaginables; cuando los padres solares construyen un platillo volador, ellos fijan la dimensión correspondiente; y en el momento de hacerlo, lo hacen pensando en enseñanzas infinitas para el universo que los observa; ellos saben que nada oculto exsiste en el Reino de los Cielos; y que ellos nada deben ocultar; y saben que el que tan sólo cae en una molécula de ocultismo, el tal no vuelve a entrar al Reino de los Cielos; saben que toda molécula y todo lo microscópico, habla y se expresa al Eterno, en su respectiva ley; durante el divino proceso de materializar un hecho, los padres solares están en todo instante, en eterno contacto con el divino Padre Jehova; aunque la mayor de las veces el divino Padre Jehova no se deja ver, ellos saben que siempre los observa; ya sea transformado en elemento mismo, ya sea observándolos en alguna pantalla de television solar de algún mundo, ó sol ó platillo volador; los divinos medios de que dispone el Eterno no tiene límites; la divina aparición del Padre Jehova, siempre ocurre en forma inesperada é instantánea; a todos llena de una sorpresa y alegría inaudita; el número viviente como todo lo que exsiste, exsistió y exsistirá, conversa con el todo sobre el todo del Universo Expansivo Pensante; esta infinita conversación ocurre en infinitas formas; una de ellas es por las pantallas de television solar, que poseen todos los planetas y soles, que no están en leyes de prueba; toda morada planetaria ó solar, que no pidió en determinado instante de su tiempo de desarrollo, prueba de vida, se comunica en todo instante con lo que ocurre en el resto del universo; de conocidas y desconocidas galaxias, llegan noticias; y presencian construcciones de platillos voladores por siempre jamás; la Television Solar fué dada a conocer al mundo de la prueba de la Tierra, como el Libro de la Vida; porque en la television universal, se ven formas y escenas de otras vidas; durante la construcción de los platillos voladores, infinitos familiares de los números vivientes y de las moléculas, los despiden por divina telepatía universal; y los observan en maravillosas televisiones solares; esta television al igual que la creación, no tiene límite conocido; exsiste en el macrocosmo y en el microcosmo; la conocen los colosales soles como la conocen los soles microbios; es ciertamente una de las infinitas maravillas del Eterno; divino Padre Jehova, ¿qué diferencia exsiste entre la television de la Tierra y la television solar? la diferencia es infinita hijo; la television de la Tierra, es producto de ciertos elementos de la Tierra; y de verdad te digo hijo, que nada de esta television quedará; en el Milenio de Paz que viene al mundo, el Hijo Primogénito en su divina gloria y majestad, creará la Television Solar en la Tierra; la television que no tiene fín y que nada costará; con la television solar casi no es necesario salir del planeta, para conocer otros mundos; el mundo de la prueba de vida, estará fascinado observando, lo que jamás imaginó ver; y te diré hijo, que es más fácil que envejezca y desaparezca la Tierra, y nó la television solar; lo salido de Dios es eterno; lo salido de sus hijos es efímero; los soles Alfa y Omega al crear la Tierra, pidieron al divino Padre Jehova, crear un mundo con límites físicos; lo único que eran eternos, eran los espíritus pensantes, que pidieron conocer la vida humana; y la pidieron como prueba porque nada sabían de tal forma de vida; es lo que quise decir hijo, cuando dije al mundo de la prueba: La Tierra pasará, más, mis palabras no pasarán; lo último significaba que nueva doctrina planetaria daría al mundo de la prueba; que corresponde al mismo divino Juicio Final; continuemos hijo con la construcción de los platillos voladores; hágase tu divina voluntad, divino Padre Jehova; los números vivientes al reencarnar a platillo volador, lo hacen conservando sus libres albedríos de números; es así que entre ellos hacen divinas alianzas de convivencia en la galaxia llamada platillo volador; así nacen las familias; otros deciden principiar solos; en los números vivientes se cumplen las mismas leyes, que a los hombres les fueron dadas; es decir, vivir en lo que pidieron conocer, con la más alta ó elevada moral, que la mente humana pueda imaginar; los números vivientes piden también divinos evangelios numerales; tal como lo pidió el género humano; porque nadie es desheredado; todos piden al divino Padre Jehova, conocer en sus respectivas leyes de vida, la igualdad; la ley común del diario vivir en el Reino de los Cielos; ni los números vivientes, piden lo desigual, porque saben que quien se deje influenciar por lo desigual, en los lejanos planetas de prueba, no vuelven a entrar al Reino de los Cielos; en los números vivientes que piden experiencia galáctica en los platillos voladores, hubieron muchos que fueron criaturas humanas y de animales, en otros planetas tierras; esto ocurrió cuando en virtud de sus libres albedríos espírituales, decidieron conocer el mundo de la carne, porque lo desconocían; y pidiendo ser criaturas de carne, pidieron también conocer la sensación de lo numérico; porque también lo desconocían como sensación; muchas criaturas humanas de las que actualmente están en la Tierra, fueron números vivientes en los platillos voladores; es por esta ley del pasado espíritual, es que muchos se emocionan con sólo escuchar, las historias de apariciones de platillos voladores sobre la Tierra; es un recuerdo, de que ellos fueron como ellos; es por esto es que fué escrito: Lo de arriba es igual a lo de abajo; muchos de los de la Tierra, fueron como los de los platillos voladores y como los de los otros mundos; el libre albedrío es infinito en sus propios deseos, cuando se decide conocer lo que no conoce; una vez conocido lo que no conocía, pide volver a conocer; la pluralidad de ser infinita forma de criatura, se debe a que nada es imposible para Dios; el divino Creador ofrece a sus hijos, cuantas vidas deseen; sólo que no hay que violar sus divinas leyes, ni en una molécula; porque es infinitamente justo; las criaturas humanas el año 2001, verán la television solar; y en ella verán sus pasadas reencarnaciones; ellas mismas se reconocerán; la conciencia y la intuición estallan cuando se reconocen en lo que fueron; y te diré hijo, que los que negaron el nacer de nuevo, se llenarán de la más grande de las verguenzas de sus vidas; porque negaron durante la prueba de la vida, lo que no conocían; los que se mofaron de la ley de la reencarnación, desearán morir ante la infinita verguenza que de ellos se apoderará; el número viviente al crear familia en su propia reencarnación, expande su herencia numeral; se multiplica por voluntad propia; las familias numerales y las familias de las moléculas, son de gloriosa y eterna alianza en el universo viviente del divino Padre Jehova; se podría decir que no hay planeta del cosmos, que no conozca esta infinita alianza; todos recurren a ellos, para conocer tal ó cual forma de vida; el número viviente es de fuego-líneal en su divina geometría original; es decir que no teniendo la línea solar límite alguno, el número viviente es una microscópica parte de ella; la herencia originaria en su pasado, lo inicia una pareja de soles; y ellos a la vez, de otra pareja de soles; cada espíritu determina su propia línea solar, en virtud de su libre albedrío espíritual, al volver a escoger de nuevo, vida nueva; sin tomar en cuenta, las otras líneas solares, que también en virtud de sus libres albedríos, determinaron sus propios destinos; cuando el espíritu pensante viola las leyes que él mismo pidió en el Reino de los Cielos, el espíritu desvirtúa a su propio lugar de orígen; y no es recibido en tal lugar; los números vivientes, las moléculas, las virtudes, las sensaciones, las ideas que generó durante la prueba de la vida, se quejan contra él; y piden divino juicio a Dios; es el juicio al todo sobre el todo; es el mismo divino Juicio que pidió la Tierra; el todo sobre el todo de sí mismo, fué expresado por las palabras que dicen: Y habrá un divino Juicio, por sobre todas las cosas; por sobre todas las cosas, es el todo sobre el todo; el número viviente también participa en el divino Juicio Final; como también participan los elementos de toda la naturaleza; el todo sobre el todo, sobrepasa en grado infinito, el propio conocimiento humano; es por ello que nada imaginable queda al azar en el divino juicio de Dios; en la construcción de todo platillo volador, cualesquiera que sea su jerarquía de platillo, el número viviente y la molécula son siempre el Alfa y la Omega, de sus propias exsistencias galácticas; el número viviente participa en todo suceso que ocurre en estas naves solares; ellos los números, son los más sabios del todo sobre el todo, de un platillo volador; porque no hay quien no tenga necesidad de ellos; el número viviente está en toda inteligencia de toda criatura del universo; porque por divino cálculo se creó toda inteligencia y todo planeta; el número viviente estando en todo lo imaginable, está también en los cálculos de los hechos mentales, de toda criatura humana; de todo el que generó ideas, instante por instante; y no habrá quien no recurra a sus números vivientes, cuando cada cual determine calcular su propio puntaje celestial, ganado en la prueba de la vida; el todo sobre el todo, se juzja segundo-molécula; se juzja por el número de ideas que se pensó dentro de un segundo y menos de un segundo; la acción mental de cada uno se mide en el divino Juicio de Dios, por segundo; y la acción sobre la materia se mide en el divino Juicio Final, por molécula; esta divina ley tiene un todo sobre el todo igualitario, con el todo sobre el todo, de la construcción de los platillos voladores, que se han acercado al planeta Tierra; así como un número viviente se unió a una molécula para conocer la experiencia de platillo volador, así también el número viviente que se unió a la mente humana, lo hizo por molécula de carne del todo sobre el todo de sí mismo; lo de arriba es igual a lo de abajo; el número viviente de los platillos voladores, posee mayor jerarquía de poder, que el número viviente de la Tierra; es por ello que el número de arriba juzja al de abajo; uno venido del macrocosmo juzja a uno del microcosmo; el que sea mayor en jerarquía numeral, significa que tal número galáctico, a vivido más, conoce más, sabe más, posee mayor verbo creador y posee mayor poder de transformación en otros, como lo demanda su propio poder galáctico; la subordinación y el poder de transformar a otros, marchan paralelos a la línea solar, cuando el espíritu a pedido un divino Juicio Final, a su propio sistema de vida planetario, elegido por su propio libre albedrío; el mundo de la vida de prueba, al no incluír la igualdad en sus propias leyes, desequilibró a su propio número viviente; como igualmente desequilibró a sus 318 virtudes de su propio pensar, y a todas las moléculas de carne de sus propios cuerpos; el todo sobre el todo de sí mismo, fué desequilibrado; y todo ser pensante que se desequilibra por violación a la ley de Dios, termina en los divinos Juicios Finales, con psicología de llorar y crujir de dientes; si el mundo de la prueba no se hubiese desequilibrado, sus criaturas tendrían psicología de serenidad para enfrentar un divino Juicio, que ellos mismos pidieron en el Reino de los Cielos; los números vivientes subordinados amorosamente al hijo de Dios, tratarían de igual a igual, a los hijos de este mundo, si estos hijos, hubiesen incluído a la igualdad en sus leyes de sistema de vida; la prueba de la vida consistía en hacer del planeta que no se conocía, un microscópico Reino de los Cielos; en la prueba de la vida había que imitar a la divina igualdad del Reino de los Cielos; porque imitando en lejanos planetas, a lo del reino, es más fácil volver a entrar al reino; la advertencia suprema para este mundo de prueba, era de que satanás dividía para reinar; y el extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, se valió de la extraña división, para poder reinar; y en la prueba de la vida, no había que dormirse para no dejarse sorprender por satanás; es por ello es que fué escrito: Todo espíritu duerme; a satanás que había tomado la forma de sistema de vida, no había que perdonarle ni una molécula de influencia de extraña división; porque basta conocer en sí mismo, a la extraña influencia de la división, y el espíritu no entra al Reino de los Cielos; porque el todo sobre el todo de sí mismo, se queja a Dios, de que fué influenciado, por algo que no pidió en el Reino de los Cielos; y entre los infinitos acusadores, están los números vivientes y las moléculas; y sucede que como a todos se les dió un libre albedrío, en sus respectivas leyes, es que un número viviente posee un libre albedrío, diferente de otro número viviente; y el de una molécula diferente a la de otra molécula; y teniendo el todo sobre el todo, un libre albedrío, es que trillones de ellos perdonan y trillones no perdonan; cuando se perdona, el Divino Padre Jehova también perdona; porque se mandó perdonar; es más fácil que sea perdonado en el divino juicio, uno que a otro perdonó en la prueba de la vida; a que sea perdonado uno que a nadie perdonó; el número viviente está también en los elementos de la naturaleza; y estando en los elementos, el número viviente participa en todos los acontecimientos del divino juicio; en los grandes y en los pequeños; el número viviente participa en la resurrección de toda carne; y los que no creyeron en él como tal, no serán resucitados; porque para poder recibir un divino premio, había que creer y tener fé en el premio; el número viviente como todos los elementos vivientes de Dios, leerán toda mente en el instante de la resurrección de toda carne; para que la criatura humana no cayese en una extraña incredulidad, es que todos debieron haber creído y profundizado, durante la prueba de la vida, el divino término: Dios es Infinito; infinito significa que todo lo imaginable lo puede hacer realidad; el número viviente al leer la mente, leerá que tal ó cual espíritu de la prueba de la vida, empequeñeció a Dios; que es su mismo Dios; y no querrá prestar su divino concurso para eternizar a un negador del Eterno; esta divina ley de Justicia, hará llorar a millones y millones de seres que no creyeron ni se preocuparon en creer, durante la prueba de la vida; bastaba creer en su propia eternidad, para recibir eternidad; el número viviente y todos los elementos de la naturaleza, conversarán telepáticamente con el Hijo Primogénito, tal como ocurrió en el pasado; del cuerpo del hijo de Dios, saldrán infinitos y microscópicos cordones solares, cuyos extremos estarán unidos a cada una de las moléculas de los elementos de la Tierra; y en medio de ellos, los números vivientes; esta ley se hace en medio de brillos solares; la atmósfera hace de puente comunicante, en lo que a físico se refiere; en lo que está al alcance de los ojos; el número viviente está en cada molécula de cada elemento; la resurrección de la carne es una divina ley que en infinitos mundos se cumple; é infinitos la tienen anunciada en sus divinos evangelios planetarios; el número viviente actúa en psicología de equilibrio numeral; y se armoniza con todos los conceptos de cálculos, que todas las mentes poseen en sí mismas; la resurrección de toda carne, es un divino proceso en que el todo sobre el todo de cada uno, queda preparado para amoldarse, para ir a cualquier punto del universo; es la carne eterna de todo bienaventurado; el número viviente de la actual carne humana, es un número de prueba; tal como lo es el espíritu; las pruebas se piden y los premios de resurrección de sí mismo, se conceden; el número viviente enlaza a cada molécula de carne eternizada, por el divino verbo solar, con el infinito; los niños-genios del nuevo mundo, no necesitarán trajes espaciales, para viajar a otros planetas; salvo cuando ellos se impongan pruebas voluntarias, para ganar puntaje celestial; esto se llama en el Reino de los Cielos, aumentar la divina añadidura del divino Padre; en todo disfrute de toda gloria, siempre se piden pruebas espírituales; el vencer dificultades de cualquier orden, constituye prueba; el número viviente estando en todo lo creado, está también en todas las pruebas que piden las criaturas del universo; es el Alfa y la Omega de todo lo pensado y de todo lo creado; el número viviente que cada cual pide en sí mismo, hace destino común con el espíritu; esto significa que según la moral vivida por todo espíritu pensante, así es el grado de felicidad que siente el todo sobre el todo numeral; lo que hacen los espíritus en sus respectivas jerarquías de lo que son, repercute molécula por molécula en su todo viviente; la Moral es una forma de magnetismo, que debió haberse creado de sí mismo, en la prueba de la vida; era la propia criatura, la que se magnetizaba, con su propio magnetismo llamado moral; para poder lograr la más elevada moral, que la mente pueda imaginar, había que saturarse de la divina psicología del divino evangelio del Padre Jehova, y de sus divinos Mandamientos; los divinos Mandamientos representaban para los que pidieron la prueba de la vida, la diaria moral de sus exsistencias; instante por instante, idea por idea, molécula por molécula, segundo por segundo; y en cada uno de los microscópicos, está el número viviente; como lo de arriba es igual a lo de abajo, los tripulantes solares de los platillos voladores, tienen que cumplir también, divinos evangelios ó Sagradas Escrituras, correspondientes a sus jerarquías solares; tal como los espíritus de la Tierra, lo hacen en su jerarquía humana; el número viviente teniendo causa infinita, tal como la tiene el espíritu humano, se manifiesta también en infinitas jerarquías vivientes; exsisten números vivientes en jerarquías del macrocosmo y en jerarquías del microcosmo; el número viviente hace divinas alianzas de vida, tanto con los microbios como con lo gigantesco del universo; el número viviente irradia en las moléculas y en las virtudes, un magnetismo mental, en que en sus leyes vivientes, reconoce a su padre solar; es la ley de atracción entre lo que se fué y de lo que será; esta sensación es un divino pedido de reencuentro entre padre solar é hijos; esto dá lugar en el mundo de prueba y en el instante dado, a que se conozca la divina ley del universo viviente de Dios; y es el principio de la más grande revolución en el respectivo planeta; y según la psicología pensante que vivió y conoció la criatura durante su prueba de vida, así es también su reaccionar ante la nueva ley; en la Tierra planeta de prueba, la reacción mental de sus criaturas será del llorar y crujir de dientes; esto se llama en el Reino de los Cielos Juicio Mental según su propio pensar; la extraña psicología humana, no profundizó el concepto, de que Dios todo lo podía; la psicología humana hizo del infinito una psicología muda y contemplativa; su primitivismo no le dió para una ciencia, que debió haber vinculado su propio sistema de vida, con el infinito mismo; la criatura humana se dividió y se desvirtuó en un microscópico presente; y se ganó un destino que será llamado por las criaturas del futuro, El Ocaso de un extraño mundo; mundo de prueba que hasta en sus últimos tiempos a su caída dudó de la divina Revelación enviada por el divino Padre Jehova, y que ellos mismos pidieron en el Reino de los Cielos; un extraño mundo que su propia caída que se dió, así mismo, fué instante por instante; porque instante por instante, fué entretenido por una extraña ilusión, a la posesión pasajera; el número viviente también fué ilusionado y dividido, por el espíritu al cual se unió momentáneamente por un instante llamado vida; esta extraña ilusión y división se paga en el divino Juicio Final, de la siguiente manera: Tres cuartas partes del divino juicio recae sobre los creadores y sostenedores, del extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro; y un cuarto del divino juicio, recae en los pecadores a los cuales se les obligó a vivir, un extraño sistema de vida, que no pidieron a Dios en el Reino de los Cielos; porque nada injusto se pide a Dios; en el Reino de los Cielos, se le llama extraño a lo que no está escrito en el reino; y el llamado capitalismo, es lo que no está escrito; porque nadie lo pidió; el número viviente al reencarnar ya sea en las construcciones de los platillos voladores, ya sea en los planetas ó soles, ya sea en criaturas, lo hace pidiendo la igualdad numérica; tal como los espíritus humanos pidieron la igualdad espíritual; nadie pide a Dios lo desigual, porque es cosa sabida, que tal pedido es una extraña injusticia, que no tiene sentido en la infinita ley de amor, del divino Padre Jehova; el número viviente en su libre albedrío de número, se queja y se expresa delante de Dios, de que fué influenciado por algo desconocido, que él como número viviente, no pidió; la prueba de la vida consistía en conservar la misma inocencia conque se había salido del Reino de los Cielos; y el número viviente en medio de un llorar, pide y reclama a su inocencia original; he aquí el drama que se causó en la prueba de la vida, a trillones de moléculas de carne y de ideas; todas reclaman y piden justicia contra los culpables de sus dramas; porque sin la inocencia original dada en el Reino de los Cielos, no se vuelve a entrar en el reino; esta ley fué anunciada al mundo de la prueba, en la divina Parábola que dice: Y habrá llorar y crujir de dientes; el número viviente en el Juicio Final, también pedirá que los que lo dividieron, en su concepto que de Dios tenía, sean también divididos y confundidos, en este mundo y en otros mundos; porque cada vez que todo espíritu, pide volver a nacer de nuevo, para conocer vida nueva, lo hace teniendo en cuenta, sus juicios anteriores que corresponden a otras exsistencias, que cumplió en otros pedidos de vida; la deuda de todo espíritu como el premio ganado, no tiene límites, porque habiendo salido de Dios, se le enseñó que lo de Dios era infinito; y siendo infinita su causa, no exsiste el límite en ninguna forma imaginable; ni en las leyes de las tinieblas ni en las leyes de la luz; el número viviente también se comporta en forma infinita; porque el infinito del cual que forma parte, lo creó un mismo Dios nomás; el número viviente al tener ley infinita, se vá expandiendo jerárquicamente, tal como se expande el Universo Expansivo Pensante; la expansión de lo microscópico se hace igual como ocurre con lo gigantesco; lo de arriba es igual a lo de abajo; lo de afuera cumple la misma ley que lo de adentro; el todo sobre el todo se expande partiendo de sí mismo y sucediéndose en lo variable infinito; en que las microscópicas características del desarrollo de lo variable, se van expandiendo y constituyéndose en universos que jamás tendrán límites; y sucede que cada uno en sí mismo, se constituye en el movimiento eterno; lo eterno de sí mismo, vá dejando por herencia y por creación expansiva, nuevos cielos eternos; todo lo que se será se es, y se fué, absolutamente todo salió de sí mismo; lo que se es constituye la más perfecta de las medidas, de la divina Justicia de Dios; cada reencarnación ó nacer de nuevo, es un nuevo punto de partida que dará lugar a otros infinitos puntos de partida; los puntos de partida en la criatura humana, corresponden en número, al mismo número de moléculas de carne, que posee cada cuerpo humano; cada reencarnación es un nuevo punto de partida; es una nueva imágen de Dios; a imágen y semejanza de Dios; cada criatura del universo lo es; porque todos salieron de un mismo Dios nomás; el número viviente también es a imágen y semejanza de Dios; el todo sobre el todo lo es; porque nadie es desheredado, habiendo salido de un mismo Dios nomás; el número viviente al reencarnar en platillos voladores, lo hace pensando en libre albedrío; la unión lo sitúa en mundos nuevos, en que en todo momento estará recibiendo, órdenes de muchos padres solares; el número viviente como la molécula viviente, se unieron a un verbo solar, cuya morada será instante por instante, un platillo volador; tal como los seres humanos se unieron a un planeta Tierra, para conocer el verbo de la carne; es por esto es que fué escrito: El Verbo se hizo carne; lo que se hace sale de sí mismo y se vuelve pedido hecho a Dios; el número viviente al participar en todos los sucesos de una vida, lo hace como juez de suceso; siente, vé y se expande; y en todos los instantes en que el espíritu humano genera ideas, el número viviente las penetra como quien se sumerge en un océano; este océano está constituído por todos los magnetismos de las sensaciones, que el espíritu pidió conocer en la prueba de la vida;el comportamiento del número viviente, es igual al comportamiento del espíritu, en la dimensión humana;lo que sucede en el interior de sí mismo, es una réplica de lo que sucede en el exterior; el número viviente de un platillo volador, también es influenciado por lo que hacen y piensan los padres solares; esto significa que también los padres solares, están expuestos a los divinos juicios de Dios; un juicio solar no es lo mismo que un juicio humano; porque el poder del verbo no tiene la misma ciencia; el número viviente actúa por ley magnética y por jerarquía; dentro de un todo sobre el todo, exsisten infinitas jerarquías de todo; microscópicas dimensiones dentro de lo microscópico; esto explica el concepto que tiene cada uno, de las diferentes medidas y capacidades mentales; lo mental se expresa por jerarquía de entendimiento; y este entendimiento vá variando en las medidas conque ocurren los sucesos, instante por instante; el número viviente con todas las virtudes del pensar, no se deja ver; sino, que se deja sentir; en los platillos voladores se cumplen otros tiempos en los instantes en que ocurren los sucesos; la mente solar posee mayor número de dimensiones, porque su ciencia es mayor; y siendo mayor, tiene mayor poder en dimensiones de mundos que visitan; ningún padre solar lo abarca todo; sólo el divino Padre Jehova lo abarca todo; más la potestad de los primogénitos solares, es la que sigue después del Padre Jehova; las infinitas jerarquías del universo que no tienen fín, saben esta ley cósmica; el número viviente está también en poder primogénito, en su respectiva filosofía numeral; el todo sobre el todo está representado en todas las infinitas jerarquías del universo; porque nadie es desheredado en la creación de Dios; el número viviente participa en los platillos voladores, de todo acontecimiento que ocurre dentro y fuera de la nave; ellos los números son consultados, como es consultado el todo sobre el todo; en los platillos voladores se ven leyes que maravillan; dentro de sus naves se escriben los divinos Juicios y destinos de infinitos planetas; allí se tiene una divina y eterna comunicación con el Reino de los Cielos; lo que se hace en el Reino de los Cielos, también se hace en los platillos voladores; el número viviente participa en todo lo que ha de suceder en los futuros acontecimientos, de un planeta, sol, ó cualquiera otra infinita creación; en los platillos voladores todos tienen obligaciones en sus propias jerarquías; el Alfa y la Omega de sus divinas filosofías, abarca sensaciones de lo conocido y lo desconocido; en que se van descubriendo desconocidas leyes; el viajar por un universo sin límites, es encontrar experiencias también sin límites; lo desconocido para ellos, constituye la suprema felicidad; porque todos tratan de expandir en los mundos desconocidos, las enseñanzas y ciencias que vivieron en sus respectivos Reinos de los Cielos; lograr transformar a un mundo que violó la divina ley de Dios, es para ellos la suprema felicidad; y poner tal mundo, a los divinos pies del Eterno; lo último es término inmortal que se escucha en todo el infinito universo; esta ley corresponde a los que visitan a los mundos de las tinieblas y de la Luz; ocurre que muchos mundos de la luz, caen en tinieblas porque no saben ó no quieren vencer sus complejos de soberbia; lo último es el caso de la Tierra, planeta de prueba de vida; sus criaturas que pidieron conocer una forma de vida, para poder desprenderse de su primitivismo, no quieren desprenderse del extraño complejo, de usar la fuerza para la convivencia diaria; dispusieron para ello, de muchos siglos, y aún no cambian; el divino Juicio Final los sorprende sin que aún se hayan despojado de tan extraño complejo; este extraño complejo que se prometió a Dios, vencerlo en la prueba de la vida, es lo que llenará de ira divina, al Hijo Primogénito Solar Cristo; porque el uso de la fuerza en la prueba de la vida, nadie lo pidió al Padre Jehova; los números vivientes actúan en todo enojo de la divina majestad solar; y el enojo numeral provoca cataclismos planetarios; los océanos del planeta se desbordarán cuando el Hijo de Dios se llene de ira, al ver los extraños cuarteles militares, en donde se le enseñaba a los hijos de Dios, a matar; los números vivientes que todo lo equilibran cuando sienten el enojo de su padre solar, obedecen al enojo del Padre; son simultáneos é instantáneos al divino carácter de su Primogénito Solar; los números vivientes serán comprendidos por el mundo de la prueba, con lágrimas y alegrías; porque los números vivientes también participan en todo premio ganado por la luz; es por esta ley es que fué escrito: Por mi causa lloraréis y por mi causa os regocijaréis; era la causa que provocaría la intervención del Hijo Primogénito, con sus leyes solares en su futura reencarnación de Juez del divino Juicio Final; el número viviente de los platillos voladores, se unen a los números vivientes del todo sobre el todo, de un padre solar; su inmenso poder no tiene igual; toda la naturaleza queda subordinada amorosamente a los divinos mandatos del Padre Primogénito Solar; la intervención de los platillos voladores en el divino Juicio Final, fué anunciada en el evangelio del Padre Jehova; escrito fué: Señales en los Cielos; todo el mundo de la prueba de la vida, estarán observando el espacio, como jamás fué observado nunca; porque por sus propios ojos verán flotas infinitas de platillos voladores, de las más variadas jerarquías galácticas; el número viviente está infinitamente enlazado a todas las moléculas de la naturaleza, por infinitos cordones solares; formando un todo sobre el todo, en todo; lo emocional en los seres pensantes, también está entrelazado y enlazado a las moléculas de la atmósfera y éstas, a las moléculas de los elementos de la naturaleza; en el divino Juicio Final, en la era del llorar y crujir de dientes, todo molecularmente hablando, estallará en un sentimentalismo como jamás se vió ni se verá en esta Tierra; el número viviente al desequilibrarse por causa de las violaciones del mundo de la prueba, clama en forma instantánea, su injusticia; y como su ley es penetrante y a la vez expansiva, llega a toda conciencia; y llegando a toda conciencia, ésta determina grandes cambios que en su conjunto se denomina revolución; el arrepentimiento del mundo de la prueba, hace que surjan nuevas costumbres, que causan espanto a los que estaban acostumbrados, a enseñar costumbres inmorales; entre las últimas estaba la extraña costumbre de que los hijos del Padre se mataran; por causas desconocidas al Reino de los Cielos; la única causa conocida en el reino de Dios, era y es la de no matar ni de mandar a matar ni matarse; el número viviente en su libre albedrío de número, pedirá al hijo de Dios, que los que mandaban y enseñaban a otros como matar, los tales reciban igual muerte; porque los números vivientes cumplen con todas las divinas parábolas y leyes divinas, que el mundo de la prueba pidió como prueba; uno de ellos dice: Con la vara conque medístes a otros, así serás medido; que quiere decir: sensación que a otros deseástes, se recibe en sí mismo; sensación por sensación; esto hace que los llamados ricos, surgidos durante el extraño mundo salido de las extrañas leyes del oro queden en la más grande pobreza, que mente alguna pueda imaginar; es una de las verdades del llorar y crujir de dientes; los que durante el desarrollo de sus propias vidas de prueba, hicieron caso al divino evangelio de Dios, bién podrían no quedar en la miseria; porque el número viviente en la ilustración hacia lo de Dios, los defendería en el divino Juicio Final; letra por letra, ellos serán defendidos; y esta defensa sería la mayor tabla de salvación de criatura pensante; porque el número viviente encuentra en su reencarnación en el divino evangelio de Dios, su más elevada jerarquía; porque lo de Dios no tiene límite; quien se aferra al divino sello de Dios, salvo es en sus yerros.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.-

El número viviente participa en la Construcción de un platillo volador.- El número viviente presenció y participó en toda reencarnación humana; ya lo venía haciendo desde eternidades infinitas; en la construcción de un platillo volador, los números vivientes se ubican dentro de la galaxia platillo, como quien viajando en una nave, se ubica en el espacio; la reencarnación de cada número viviente y de cada molécula, se hace traspasando microscópicas dimensiones; es como ir atravesando cielos tras cielos; en estos cielos se vé lo desconocido; son cielos de la divina inocencia del divino Padre Jehova; sus criaturas a medida que piden reencarnar, piden influenciarse con leyes que no conocen; el todo sobre el todo, se inició y se inicia con la divina inocencia del divino Padre; el todo sobre el todo fué inocente; reencarnar y conservar tal inocencia, constituye la suprema hazaña de todo espíritu pensante; el no lograrlo se llama caída de un espíritu, en el Reino de los Cielos; los números vivientes al nacer inocentes, traen en su divina filosofía numeral, el principio numérico que dará lugar a futuros paraísos numéricos; esta jerarquía de números vivientes, reinaba en el microscópico paraíso de Adán y Eva; esta ley propia de paraísos, fué violada por la desobediencia de los primeros padres terrenales del género humano; cuando la serpiente faraónica conversando telepáticamente con Eva, la tentó a desobedecer; los números vivientes del todo sobre el todo del paraíso terrenal, optaron por retirarse; nadie del paraíso quiso ser cómplice de una desobediencia a Dios; en los paraísos, materia y espíritu, conversan telepáticamente; cuando se consumó la desobediencia, todo cambió en el paraíso; los platillos voladores dejaron de aterrizar; los elementos enmudecieron; el libre albedrío del todo sobre el todo, se revolucionó; esta ley de paraíso, la conocían muchos platillos voladores y muchos seres del paraíso; muchos sabían que Adán y Eva iban a caer en sus pruebas, que pidieron en el Reino de los Cielos; porque en un paraíso terrenal sus criaturas rivalizan amorosamente en lo profético; el número viviente del todo sobre el todo del paraíso, se desequilibró numeralmente, cuando el libre albedrío de Eva violó la ley, desobedeciendo; en los paraísos se desconoce la desobediencia; la más microscópica violación a la divina ley de Dios, no se conoce; el número viviente renegó de este par de ángeles, que pidieron ser probados en un paraíso; los platillos voladores que recogen las ideas mentales de todos los mundos, se entristecieron cuando de improviso, recogieron las ideas de Adán y Eva, que contenían el magnetismo de la desobediencia; los padres solares también renegaron y optaron por retirarse; el número viviente no quiso seguir expandiéndose en geometría de paraíso; la evolución entera del paraíso Tierra, sufrió un tremendo atraso; ni una molécula quiso continuar como tal; nadie del todo sobre el todo viviente del paraíso, quiso caer en complicidad de la desobediencia de Adán y Eva; y desde ese instante, las moléculas y virtudes del todo sobre el todo de la Tierra, se fueron reencarnando como destino en prueba; y todo espíritu con violaciones pendientes de muchos otros paraísos del universo, pidieron venir a la Tierra como una prueba; divino Padre Jehova, ¿entonces los planetas-paraísos son solidarios los unos con los otros? así es hijo; como libre albedrío tienen los espíritus, ellos escogen sus planetas; después que Adán y Eva cayeron ante Dios, la mayoría de sus hijos, que tuvieron durante la eternidad del paraíso, se dispersó por el universo; unos pocos hijos se quedaron en la Tierra; la herencia de la desobediencia, se conserva a través del tiempo, hasta que el espíritu se gane su propia inocencia; esto no significa que los hijos paguen lo que sus primeros padres hicieron; oportunidades infinitas tienen los espíritus, de volver a ser lo que fueron: Angeles del Reino de los Cielos; los números vivientes que son muy amorosos, piden a Dios, en virtud de sus libres albedríos numerales, de acompañar a muchos, en sus futuras reencarnaciones; esto dá lugar a que muchos sean muy profundos, en sus cálculos de todo orden y que sean grandes matemáticos; la cualidad está más acentuada, por antiguedad en las alianzas con los números vivientes; este saber se logra por infinitas leyes; y en todas participa el número viviente; en la construcción de los platillos voladores, se cumplen leyes muy semejantes, en lo que a deseos se refiere; lo que cambia es la cualidad y calidad del verbo solar, con respecto del verbo humano; el número viviente como toda la creación, pide futuras reencarnaciones, esperando cumplir con las primeras pedidas; esto se llama en el Reino de los Cielos, reencarnaciones adelantadas; adelantadas al tiempo; el todo sobre el todo de sí mismo, participa en lo que el espíritu desea ser; esto se hace por divinas alianzas ó divinos acuerdos; el número viviente a todos junta para extender su propio dominio numeral; toda reencarnación se hace con amorosa rivalidad filosófica; todos tratan de imponerse a todos; desde la más microscópica molécula hasta los más gigantes; es la influencia recíproca de sí mismo en todos los sentimientos que pugnan por expresarse; y en todo sentimiento está el número viviente, tratando de complacer a todos, con la condición que lo hagan, escogiendo la psicología numeral; esta psicología está reflejada en el concepto que todo espíritu tiene en su vaguedad mental, sobre lo numeral de sus propias sensaciones; el número viviente en la construcción de un platillo volador, participa en infinitas jerarquías de magnetismos; los que se expresan en los poderes de la nave; en todo platillo volador cualquiera que sea su jerarquía solar, no pueden eludir la ley del divino querubín; en todo el universo están; y en esta divina ley está la suprema prueba para todos; el tener que tratar con querubínes que no se conocen, más vale no tratar; porque se corre el infinito riesgo, de violar a lo que a ellos les fué divinamente mandado, por Sagradas Escrituras desde el Reino de los Cielos; hasta los que están en la gloria, tienen este divino cuidado; sólo los padres solares primogénitos, pueden intervenir en lo que otros desconocen; el divino verbo solar jamás se equivoca; salvo cuando se impone voluntariamente pruebas solares; el número viviente se hace solidario en grado infinito, para con los que recurren a él, para llevar a cabo tal ó cual misión; y muchas veces sucumben junto con su padre solar, al que había acompañado por eternidades; el número viviente al reencarnar en la materialización de un platillo volador, lo hace pidiendo infinitas leyes de destino; y todas se cumplen a la velocidad del rayo; el número viviente muchas veces sabe más que los mismos padres solares; y ocurre que entre infinitas moléculas de una nave solar, hay una que está probando a todos; incluso a los padres solares; es lo que se llama entre los tripulantes, la sorpresa molecular; esto ocurre entre jerarquías iguales ó menos en poder, con respecto a la molécula numeral que los prueba, y la jerarquía de los padres solares; el número viviente entabla conversaciones telepáticas con los tripulantes de los platillos voladores; y entre ellos se hacen demostraciones de poder; el poder para los tripulantes de los platillos voladores, es poder creador; ellos rivalizan amorosamente en quien puede más y quien puede menos; el más es para ellos lo colosal; y el menos es lo microscópico; el más es penetrar en el macrocosmo y el menos es el microcosmo; y rivalizan quien hace lo sublime en la más microscópica unidad de tiempo; en esta amorosa rivalidad de poderes creadores, se ven formas de magnetismo desconocidos, que asombran a los protagonistas celestiales; son demostraciones de poderes, venidos de lejanos y desconocidos sistemas de vida; todo lo aprendido en lejanas galaxias, se demuestra cuando los padres solares se encuentran en el espacio; la ciencia que se aprendió en determinado mundo, se demuestra en las criaturas por los colores ó áureas ó fluídos solares; esta ley de lo que se fué en tiempos y lugares remotísimos, constituye la sal de la vida, del verbo solar; la unidad más microscópica de la sal de la vida, son las ideas; las ideas vienen a ser las más primitivas ondas solares; el número viviente también se expresa por ondas; y su número de jerarquías de ondas numerales, no tiene fín; el número viviente estando unido a la galaxia de un platillo volador, hacen amistades con todos los divinos querubínes de inocencia solar; sucede que un número viviente es una inocencia que pidió reencarnación en número; el Querubín solar, es una inocencia que no a pedido aún reencarnación; se podría decir que el número viviente es un especialista en números; el querubín solar aún no se a especializado; esta ley es para todo cuanto exsiste; todos sin excepción alguna, tuvieron un principio de inocencia; para el número viviente su inocencia fué saturada por el magnetismo numeral; para la molécula viviente, su inocencia fué saturada por el magnetismo molecular; toda vida que pide el espíritu, es saturación magnética de sensaciones; y no conociendo a ninguna de ellas, los espíritus piden el magnetismo del conocimiento, para conocer lo que no conocían, de antes de pedir forma de vida; la sensación ó impulso mental de querer aprender tal ó cual cosa, se pidió en el instante en que se pedía volver a nacer de nuevo; y en este pedido de sensación ó impulso mental de querer aprender tal ó cual cosa, participó el número viviente; y lo hizo en todas las formas de cálculos y límites imaginables; es por esta ley es que no todos buscan perfeccionarse, en una misma forma ó método; las limitaciones que se sienten y no se ven, las pidió el mismo espíritu; y habiendo pedido limitaciones que no conocía, prometió a Dios, sobreponerse a las sensaciones que pidió y que para él eran desconocidas; pidió una prueba de vida; el número viviente que participa en la construcción de los platillos voladores, presenció todo pedido hecho por los espíritus humanos; porque todo pedido de vida humana, sus espíritus la hicieron extensiva a los platillos voladores; si así no hubiese sido, nadie conocería ni la historia ni la psicología de los platillos voladores; jamás nunca se habría pronunciado la palabra platillo volador, en la prueba de la vida; todo cuanto ven los ojos todo se pidió porque no se conocía; el número viviente estando en el todo sobre el todo, todo lo juzga en enseñanza de filosofía numérica; hasta lo primitivo, lo intuitivo de lo que se siente y no se vé, es número viviente; los platillos voladores en sus infinitas jerarquías de platillos, poseen la divina jerarquía de platillo volador numeral; la especialidad adquiere jerarquías que no tienen límite ni lo tendrán jamás; el número viviente extenderá por siempre su reinado numeral; porque siempre se necesitará del cálculo y de la medida; principiando por la vida misma que se pidió a Dios; el número viviente es tan heredero del Reino de los Cielos, como lo es el espíritu humano; el destino humano pende de lo más microscópico, que posee su todo sobre el todo; y lo microscópico se convierte en número viviente de los cielos invisibles; porque toda sensación que durante la prueba de la vida, se sintió y no se vió, constituyen invisibles cielos de sensación; lo sentido y lo no visto, son infinitos universos que prestaron su divino concurso ó divina alianza, para que el espíritu humano conociera la vida humana, con las mismas características como la pidió; en todo instante se es, porque el universo entero contribuyó a ello; los todos sobre los todos, se apoyan mutuamente para llegar a ser un todo; el número viviente estando en todo lo imaginable, se transforma por siempre jamás; toda transformación implica vivir una determinada forma geométrica; sea ésta lenta ó instantánea; sea en lo visible ó sea la transformación en lo invisible; instante por instante, el número viviente estará participando, molécula por molécula; el número viviente se trasmuta reencarnando y pasando por toda la infinita gama de elementos de infinitos planetas; es común entre ellos, el de reconocerse en un instante dado y en un punto dado del cosmos infinito; lo no reconocible se vive porque se pidió como sensación que no se conocía; esto de reconocerse en un instante dado, se llama en el Reino de los Cielos, reencarnación reconocida; y esto sucede a través de las propias virtudes del espíritu pensante; en este reconocimiento está también el número viviente, encarnado en filosofía de reconocimiento numeral; los instantes del espíritu, los pidió en el Reino de los Cielos y en todo instante pedido, está el número viviente; el número viviente reencarnó en el instante, como filosofía de instante numeral; el número viviente siendo de todos, porque todos lo piden, cuando desean conocer formas de vida que no conocen; cuando el número viviente pide reencarnar en la construcción de un platillo volador, lo hace pensando en engrandecer su propia herencia numeral; piensa en las glorias de sus reinos numerales; tal como el espíritu humano piensa en la gloria de su Dios; todo pensar tiene su reino ganado, en lo que pensó; el que en nada pensó nada ganó; en la sensación llamada nada, también está el número viviente; en esta sensación el número viviente se vuelve número sin expresión filosófica numeral; la nada es una sensación semejante a la suerte; la suerte no es del Reino de los Cielos; porque en el Reino de los Cielos exsisten leyes que tienen destino; la llamada suerte no la tiene; los que pronunciaron la palabra suerte, en la prueba de la vida, no entrarán al Reino de los Cielos; porque no exsistiendo la suerte en el reino de Dios, ésta nadie la pidió; la extraña suerte salió de una extraña psicología, salida de un extraño sistema de vida, que en sus leyes dudó de lo infinito de Dios; el número viviente no pidió reencarnar en la suerte; no pidió reencarnar en lo que no tenía destino; los que creyeron en la suerte, creyeron en su no destino; a su herencia dejaron sin destino; y no se puede servir a dos señores, diciendo que se sirve a uno; no se puede servir al Señor del Reino de los Cielos, si el espíritu a la vez, se aferra al señor de la suerte; porque se divide entre la luz y las tinieblas; el espíritu vive una sensación dividida, que no pidió en el Reino de los Cielos; esto se dice en el Reino: Vivir sensaciones extrañas a lo pedido en el Reino; exsisten muchas clases de extraño; en la suerte extraña, no participó el número viviente, ni ninguna de las virtudes del espíritu; y sólo el espíritu responde de una sensación que no tenía destino; esta ley se aplica por igual a los juegos de azar, que surgieron durante la prueba de la vida; lo ganado en juegos de azar, desvirtúa a lo ganado con honradez y sacrificio; la ganancia mental se divide entre la ganancia ganada, cumpliendo los divinos mandatos de la luz, y la ganancia ganada cumpliendo extrañas y desconocidas leyes de las tinieblas; el número viviente no hace alianzas numerales, para con lo extraño al Reino de los Cielos; se llama extraño, a todo aquéllo que no está escrito en el reino; la prueba de la vida consistía, en no dejarse influenciar, por sensaciones extrañas, a lo pedido en el Reino de los Cielos; las sensaciones extrañas a que se sometió el espíritu, durante la prueba de la vida, hace que su todo sobre el todo, le inicie un divino juicio delante de Dios; el número viviente está entre trillones y trillones de acusadores; así como en los platillos voladores exsisten leyes de prueba, así también las había en todo espíritu humano, que pidió conocer la vida humana; el número viviente está en toda ciencia que sale de todo libre albedrío pensante; porque estando lo numeral en sus propias ideas geométricas, la herencia que es la ciencia, también recibe la influencia numeral de las ideas; las ideas que están compuestas por sensaciones, hacen alianzas, cuando el espíritu las magnetiza con su libre albedrío; el hecho de pensar, hace que el espíritu en forma inconciente, esté reencarnando su propia individualidad en las ideas; en todo lo que se pensó en la prueba de la vida, siempre, instante por instante, la individualidad estuvo haciendo reencarnaciones microscópicas; es por esto es que fué escrito: Lo de arriba es igual a lo de abajo; porque hay reencarnaciones en el Reino de los Cielos y reencarnaciones en el ser humano; esto se llama en el Reino de los Cielos, potestad humana para reencarnar a otros; la microscópica potestad humana, es herencia salida del reino; el divino Padre Jehova hace reencarnaciones gigantescas en el Macrocosmos llamado Reino de los Cielos; y sus hijos humanos lo hacen en el microcosmo en un planeta-polvo llamado Tierra; lo de arriba es igual a lo de abajo; en lo microscópico de cada uno, se efectuaba lo que muchos negaron y hasta ridiculizaron; los que negaron y ridiculizaron lo que no conocían, no volverán a entrar al Reino de los Cielos; es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que respetaron lo que no conocían ó lo que no sabían; a que puedan entrar, los que se dejaron influenciar por la extraña tiniebla llamada burla; el número viviente al poseer un libre albedrío de número, escoge a las sensaciones que más le atraen y le agradan; tal como los espíritus pensantes escogen su forma de vida; el número viviente siente lo que siente un espíritu; porque él también fué espíritu; y todo espíritu fué, es ó será número viviente; el número viviente siente que los demás tratan de aprender de él; sabe que es buscado en el Reino de los Cielos, para hacer divinas alianzas de vida planetaria; en el Reino de los Cielos, unos se buscan con otros; el hablar viviente se convierte en deseos de conocer, nuevas y desconocidas formas de vida; las alianzas son infinitas y la decisión una; los tripulantes de los platillos voladores entran y salen del reino, en un divino tráfico, que no tiene igual; los números vivientes les acompañan a todas partes; en el reino de Dios todo es alegría inaudita; todo lo imaginable en perfección allí se encuentra; un divino lugar en donde no se conoce límite alguno; sólo el divino Padre Jehova, conoce lo que otros no conocen; y su número no tiene límites; el número viviente visita infinitas moradas, que en su infinito conjunto, son llamadas La Casa de Jehova; en estas moradas celestiales, se encuentran todos los que vivieron y fueron familiares en lejanos y ya desaparecidos planetas; en el Reino de los Cielos, los espíritus conversan con las que fueron sus propias sensaciones en vidas planetarias; el todo sobre el todo, se dispersa tal como era, de antes de unirse a determinado espíritu; el número viviente que acompañó a tal ó cual espíritu, a conocer tal ó cual forma de vida, medita y saca sus propias conclusiones, después de pasar encerrado en un microscópico sol, llamado en el reino, espíritu pensante; y en su libre albedrío de número viviente, él decide si seguir ó no acompañando, al espíritu, en otros pedidos de prueba de vida; ocurre que cuando el espíritu al que se unió por un instante, violó la ley de Dios, el número viviente y todo lo microscópico de que estaba compuesto el todo sobre el todo, del espíritu, todos se niegan a volver a acompañarle, a que vuelva a conocer nueva forma de vida; sólo la divina intervención del Padre Jehova, permite que los elementos se decidan a unirse a tal ó cual espíritu; esta divina ley es consecuencia del libre albedrío de la materia y del espíritu, en sus respectivas leyes; el número viviente se vá a sus universos numerales, de donde había salido, para unirse a un determinado espíritu que había solicitado su divino concurso; y cada una de las virtudes del pensar humano, vuelven a sus respectivos reinos; las moléculas vuelven a sus reinos de moléculas, las células a sus reinos de células etc, etc; el todo sobre el todo que acompañó al espíritu durante la prueba de la vida, se materializa después de su reencarnación con el espíritu; esta divina ley, le fué demostrada al mundo de la prueba, en la divina persona del Hijo Primogénito Solar Cristo; la transfiguración del hijo solar, fué una ley solar, que el mismo mundo de la prueba, pidió a Dios, cuando pidió venir al planeta de prueba Tierra; la transfiguración es divina ley eterna y normal en el Reino de los Cielos; cuando los espíritus venidos de los lejanos planetas polvos, llegan al Reino de los Cielos, sus divinos juicios se hacen fuera del reino; porque al Reino de los Cielos se entra, con la misma inocencia conque se salió; ni una molécula de inocencia de menos; sucede que en los espíritus que violaron la ley de Dios, su poder mental, se vá reduciendo a medida que mayormente se dividió un espíritu; es la obra mental, lo que hace que el espíritu se divida; el todo sobre el todo, principia a abandonarlo; la prueba de la vida consistía en que esto no ocurriera; el número viviente que en toda sensación está, se llena de pavor cuando vé que el propio espíritu, fué el causante de la división; la lucha mental del espíritu, en la prueba de la vida, consistía en unificarse entre materia y espíritu; el número viviente en el divino Juicio, se aferra al divino mandato de Dios, en sus pedidos de prueba, como sensación numeral; no se apoya a lo del espíritu, al cual se unió para que ambos conocieran la vida humana; el número viviente al igual que las moléculas, ven que el espíritu que violó la ley de Dios, dividiéndose, ven con espanto su caída; ven su desnudez y su destino incierto; el número viviente siente que no puede defender al espíritu delante de Dios, porque éste carece de moral; el hecho de haber vivido en un extraño sistema de vida, en que la psicología de la división fué considerada como normal, hace que el espíritu desvirtúe a la propia moral, que pidió en el Reino de los Cielos; el número viviente en su divina defensa numeral, delante de Dios, trata de salvarse de los errores cometidos por el espíritu; no quiere ser acusado de cómplice en el divino juicio; esta actitud ocurre en el todo sobre el todo, que pidió acompañar al espíritu a la prueba de la vida; el número viviente pidió a Dios, lo mismo que pidió el espíritu; lo numeral en sus leyes de numeral y el espíritu en sus leyes de espíritu; los divinos Mandamientos fueron pedidos por todos; por la materia en sus leyes de materia y por los espíritus en sus leyes de espíritus; el número viviente como el todo sobre el todo, pidieron también el olvido del pasado, porque no lo conocían como sensación; tal como lo pidió el espíritu pensante; en los platillos voladores los números vivientes pidieron sensaciones solares; que corresponden a una gloria materializada en forma de platillo volador; en esta ley no exsiste la psicología de prueba; en un platillo volador todos ven su pasado y su lugar de orígen y su futuro; en la construcción de un platillo volador, su destino se expresa molecularmente; lo sabe la más microscópica molécula como lo sabe un padre solar; allí nada se oculta y todos respetan lo íntimo; la vida diaria en un platillo volador, es de una relatividad infinita; ellos se dan los tiempos que necesitan; son creadores de tiempos y espacios; ocurre que en los platillos voladores, cuando se penetra en una dimensión desconocida, sus tripulantes solares crean en forma instantánea, tiempos tan microscópicos, que con ellos penetran en el tiempo desconocido, de la dimensión desconocida; este divino poder solar, se cumple en el todo sobre el todo, de un platillo volador; y este poder es proporcional al poder del propio verbo solar; lo que no puede el poder de una nave, lo puede el poder de otra nave; es la eterna sucesión de poderes que no tiene fín; conocidos como los divinos poderes del Reino de los Cielos; el número viviente cuando pide unirse a un platillo volador, lo hace, viéndolo todo, antes de pedir reencarnación en el platillo volador; esto ocurre en la television solar ó libro de toda vida; en estas mismas televisiones solares, estuvo el espíritu humano, viendo los sucesos y pormenores de su futura vida humana; este fascinante hecho, lo verá de nuevo, el mundo de la prueba, en el divino Juicio Final; cuando la television solar principie a brotar en la atmósfera misma; el número viviente y toda virtud, se expresan a través de la television solar; esta comunicación es tácita é instantánea; se expresa cuando la mente desea saber de algo que no conoce; y dentro de ese algo, está su pasado, su lugar de orígen, y su futuro; los platillos voladores también poseen la television solar; y la llaman la television universal; porque allí se ven infinitas historias de mundos, que jamás tendrán fín; el número viviente, las moléculas, las virtudes, los poros, las células, las ideas, los microbios etc, etc, del todo sobre el todo, cuentan sus historias originales, que principiaron en el Reino de los Cielos; el número viviente maravillará al mundo de la prueba en grado infinito; de este número divino, dependen los tamaños futuros, que tendrán los productos de la Tierra; el hijo de Dios en su divina gloria, hará crecer todo fruto de la tierra, a un tamaño tal, como jamás vieron ojos humanos; el número viviente se comporta en los platillos voladores, en infinitas psicologías individuales-numerales; cada número viviente, posee su propia individualidad de número; tal como la posee la criatura humana; un libre albedrío de un número viviente es tan pensante como lo sería un espíritu; lo que tiene el espíritu, lo tiene el número viviente en su respectiva ley de número; el número viviente en su individualidad de número, se expresa en sensaciones, virtudes, ideas, elementos; en donde exsiste medida, límite, peso etc, allí está el querubín numeral; todo número viviente crea sus propias leyes numerales, a medida que reencarna en tal ó cual alianza de vida; toda su gloria ó divina jerarquía de número, de él sale; tal como el futuro destino de un espíritu humano, sale de sí mismo; sale de sus propias obras; el número viviente escoge la psicología numeral, de acuerdo a sus propias características que posee en su individualidad numeral; tiene su propia manera de ser, como la tiene el espíritu; los números vivientes participan en todos los niveles de cálculos, que piden los espíritus en sus reencarnaciones; todos recurren a ellos, para poder conocer la sensación del cálculo; y dentro de la propia sensación, infinitos niveles de cálculo; todos pidieron el límite en sí mismo, dentro de lo que podría hacer la capacidad; y todos pidieron sentir el infinito, subordinado a sus propias sensaciones; el número viviente participó en todo lo microscópico del todo sobre el todo, que cada cual pidió en su propia reencarnación; en cada poro de los trillones de poros, que cada uno posee en sí mismo; tal como sucede en los infinitos platillos voladores; en sus construcciones participa el número viviente, molécula por molécula, del todo sobre el todo, del platillo volador; el número viviente nace también pidiendo cálculos numéricos; su divina reencarnación numeral, es un magnetismo de sucesivas vibraciones, cuyas moléculas están todas unidas, a colosales soles numerales; la unión entre moléculas es por magnetismo radiante, que en su libre albedrío, hacen todas las geometrías imaginables; una de ellas es el cordón ó línea solar; la numeración viviente correspondiente a la evolución humana, prefiere en su libre albedrío numeral, al cordón solar; llamado también, invisible dimensión; todas las moléculas tanto de la materia como del espíritu, están unidas por cordones solares; en los platillos voladores ocurre igual; lo mismo en cada planeta, sol, galaxia, universo, cosmos; hasta la invisible idea que todos generan a diario, está compuesta por trillones de cordones solares; cada cordón microscópico, corresponde a la influencia magnética de cada poro de carne, del todo sobre el todo, de sí mismo; la individualidad de cada uno, está compuesta de otras infinitas y microscópicas individualidades; éstas corresponden a las sensaciones que la individualidad misma siente y vive; toda sensación que se siente y no se vé, posee tantos otros cordones solares, en dimensiones decrecientes; es decir que mientras más de lo profundo surge una sensación, más microscópica es su dimensión; esto se llama en el Reino de los Cielos, la sensación dentro de la sensación; y el número viviente está en trillones de medidas de capacidad en la sensibilidad de cada uno; en la evolución humana, unos son más sensibles que otros, porque sus propias sensaciones, pidieron conocer, sensaciones más cercanas a la propia inocencia; lo semejante a la inocencia, representa en las reencarnaciones, la mayor de las sensaciones angelicales; el número viviente en este caso, es contemplativo en inocencia filosófica; los menos sensibles pidieron en sus reencarnaciones, una sensación, que los alejó de la sensación angelical; la mayor influencia en sus pedidos de sensaciones, a probar en la vida humana, fué más cercana al magnetismo de la carne; la criatura humana posee 318 sensaciones, que están dentro del todo sobre el todo, en magnetismos de colores; este magnetismo ó espectro de colores, muchos le llaman Aurea; en el Reino de los Cielos se le llama Fluídos Solares; y representa la sal de la vida ó filosofía pensante de cada uno; en los platillos voladores también exsisten los fluídos solares de infinitos colores; en todo cuerpo humano y de todo animal, los fluídos irradian desde adentro hacia afuera, al impulso del propio pensar; por cada idea que se piensa, es una onda omega de color que nace; al nacer la idea, su color se proyecta en dimensión expansiva; su microscópico crecimiento, cumple la misma ley, del crecimiento de un planeta; la ley de arriba de lo colosal, se cumple abajo, dentro de un cuerpo de carne microscópico; la sal de la vida se expresa, en la forma de ser de la propia individualidad; el número viviente se modifica en su cualidad y calidad de individualidad, según como pensó el espíritu; en un platillo volador, esta cualidad y calidad, se expresa en mandatos solares que la mente solar, ejerce sobre las moléculas físicas de la nave; la cualidad representa la filosofía de cada uno; y toda filosofía sin excepción alguna, está subordinada en su cualidad y calidad, al concepto que la criatura pensante, tenía del infinito del universo; la calidad es la jerarquía ó poder, de lo pensado; el libre albedrío se va enriqueciendo en sabiduría, a medida que el espíritu vá conociendo mayor número de sensaciones, en cada nacer de nuevo ó reencarnación; porque reencarnar ó volver a nacer de nuevo, para conocer vida nueva, son una misma ley; una ley se puede expresar de muchas maneras, y es la misma ley; como libre albedrío tiene el conocimiento viviente delante de Dios, es que la reencarnación pidió al Eterno, darse a conocer al mundo de la prueba, en palabra y psicologías diferentes; es por esto es que fué escrito en el divino evangelio del Padre Jehova: Todo espíritu nace de nuevo; y nace de nuevo para conocer vida nueva; es porque nada tiene límites en el divino poder de Dios; muchos en la prueba de la vida, sabían que se había enseñado, que Dios era infinito; y sabiéndolo, dudaron a la vez, si el Creador podría darles otras exsistencias; de todos los que cayeron en esta extraña contradicción, ninguno volverá a entrar al Reino de los Cielos; porque es más fácil que vuelva a entrar al reino, uno que no puso límites mediante la duda, al divino poder de Dios; ninguno de ellos pidió empequeñecer lo de Dios; la prueba de la vida consistía en que habiendo pedido el espíritu, un olvido de su pasado, no negaría el poder de su propio Creador; el olvido del pasado se pidió, porque no se conocía; toda sensación que no conocen los espíritus pensantes, piden a Dios conocerla; el número viviente cuando vé que el espíritu, al cual se unió, niega algo a Dios, se pone en contra del espíritu; porque sabe que el espíritu negador, no tiene el infinito poder de Dios; el libre albedrío pensante siempre se asegura la eternidad, defendiendo a quien pueda darla; el número viviente en su libre albedrío numeral, niega su futuro concurso al espíritu que negó, que negó tan sólo una molécula al poder de Dios; el todo sobre el todo en su libre albedrío, toma igual determinación; en los platillos voladores también saben y en todo instante, quien de determinado mundo, tiene la extraña costumbre de quitarle poder a su propio Creador; lo saben a través del magnetismo instantáneo, que emanan las propias ideas que ellos recogen; la comunicación telepática que ellos poseen, es entendiendo por igual, tanto a la materia como al espíritu; son vibrantes con todo lo exsistente; conversan tanto con la criatura, como con una de sus ideas, molécula, virtud ó espíritu; y lo hacen con una sensación de normalidad, tal como la posee la criatura humana, en sus propias maneras de comunicarse; el número viviente al reencarnar tanto en platillo volador como en una criatura, lo hace penetrando en sus leyes; el número viviente irradia su propia sensación numeral en forma de magnetismo; el libre albedrío que es otro magnetismo, se siente atraído por la sensación numérica; la idea escogida por el libre albedrío, se identifica con la sal de la vida, de la individualidad pensante; esto se llama en el Reino de los Cielos, cualidad y calidad de la sal de la vida; y se le define como una alianza hecha entre el espíritu que pidió y el número viviente de su propio pedido; los sucesos que a cada uno ocurren, ocurren porque así lo pidió el espíritu; y dentro de su pedido pidió, hacer variar en grado infinito lo que no conocía.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES…. CONT.-

El Número viviente participa en la Construcción de un Platillo Volador.- En la unión entre el número viviente y la molécula viviente, la sensación de toda carencia de vida, según lo entiende el espíritu humano, es infinitamente relativa; esta sensación es proporcional a las propias características, que el espíritu pidió con respecto a la carencia de vida, en la escencia misma de la clase de materia que pidió conocer; en el planeta Tierra la criatura humana sólo vé ciertas transformaciones y renovaciones en los elementos de la naturaleza; la causa de la cohesión molecular sigue en el misterio; porque la misma criatura humana pidió el misterio, porque no lo conocía; las causas ignoradas son muchas en la prueba de la vida; la prueba de la vida misma, es de por sí un misterio para los mismos que la pidieron a Dios; el número viviente y la molécula viviente también participan de todos los misterios del espíritu humano; en los platillos voladores el misterio también exsiste en jerarquía solar; porque nadie en el universo lo conoce todo; sólo el divino Padre Jehova lo sabe todo; para los tripulantes de los platillos voladores, no exsiste misterio alguno con respecto a la Tierra; porque en sus verbos solares han sobrepasado la propia escala de reencarnaciones, de la criatura humana; ellos han vivido lo que la criatura humana está viviendo actualmente; sus gloriosos pasados están demostrados en sus maravillosos poderes de verbo solar; cada acto de creación en ellos, representan a trillones de trillones de ciencias que vivieron en trillones de trillones de planetas, soles y de infinitas creaciones desconocidas para la humanidad terrestre; los tripulantes solares nacieron también microscópicos y humildes, tal como nació la criatura humana; ellos también pasaron la experiencia del polvo; fueron también de mundos microscópicos, de los mundos de los microbios; nadie nace gigantesco; lo gigantesco fué microbio y lo microbio será gigantesco; en los platillos voladores se viven infinitas clases de tiempos y de vidas; en las leyes solares se elige la forma de vida, en forma instantánea; es decir que un tripulante solar mediante su poder mental-solar, se transforma él mismo, en una de las infinitas formas que tuvo en sus pasadas reencarnaciones; este poder de volver a ser lo que se fué, se llama estado de reencarnación instantánea en el Reino de los Cielos; el número viviente en esta ley, hace alianzas instantáneas con números y moléculas para volver a vivir un presente, que ya había vivido en otro instante y en otras circunstancias; el poder de transformación de un tripulante solar, es según su divina jerarquía solar; siendo los primogénitos solares, los únicos en poder, después del divino Padre Jehova; un tripulante solar tiene potestad sobre los elementos de las naturalezas planetarias, de los mundos que visita; son visitas que saliendo del macrocosmo, se internan en el microcosmo; las divinas causas de tales visitas, son infinitas; entre las muchas causas está la de los divinos juicios finales; el planeta Tierra se acerca a esta ley de juicio; el número viviente al hacer alianzas con números de otras exsistencias, vá conociendo glorias numerales de todo un pasado; en que cada ciencia numeral le fascina y le inspira a llevarla en otros futuros pedidos de reencarnación numeral; el número viviente aprende dentro de la mente del tripulante solar; y estando en su lumbrera solar, no conoce su límite, que son los límites de su morada solar; tal como las sensaciones y virtudes se asimilan a las leyes de la mente humana; el número viviente al reencarnar en criaturas de carne ó en criaturas solares, lo hace en expansión contenida; pues a medida que la criatura experimenta su desarrollo físico ó mental, es que vá viendo sus propias geometrías de límites; el crecimiento celular es instante por instante, numérico y geométrico; ocurre dentro del microscópico cuerpo humano, lo mismo que ocurre instante por instante en el planeta mismo; lo de adentro de sí mismo, es igual a lo de afuera en su crecimiento expansivo; la diferencia está en que lo humano pidió geometría microscópica; y los elementos del planeta pidieron geometría mayor; la ley de la renovación en el todo sobre el todo, principia por lo más microscópico, que la mente pueda imaginar; el número viviente tanto en la materia como en el espíritu, surge desde lo invisible a lo visible; en las jerarquías solares ellos ven todo lo que ocurre en lo invisible de sí mismos; ellos conversan con los querubínes de lo invisible; esto se llama en el Reino de los Cielos, conocimiento de causa de lo que no se vé; la criatura humana no vé lo que está surgiendo de las dimensiones microscópicas, de sus propias sensaciones; aunque muchos presienten; más, no ven la geometría del presentimiento; el número viviente al ir aumentando el cuerpo de carne, vá pasando por infinitas y microscópicas galaxias de infinitas filosofías vivientes; son microscópicas reencarnaciones en planetas microscópicos; en todo instante y en trillones de veces, en todo cuerpo de carne está ocurriendo la ley de la reencarnación ó de la renovación; cada poro del cuerpo de carne, participa en los cambios de sensación que ocurren en su galaxia de poro; en los padres solares ocurre lo mismo; en toda sensación que viven las criaturas tanto de arriba como de abajo, es una microscópica reencarnación que están viviendo dentro de sí mismos; la renovación del todo sobre el todo instante por instante, son invisibles reencarnaciones; en que la criatura que pidió conocer una vida de prueba, sólo siente y no vé nada de estas reencarnaciones; esta ley fué pedida por todo espíritu humano y por todos los demás seres de la naturaleza; la prueba de la vida, consistía en profundizarse en sí mismo, para no equivocarse de moral; toda moral de la prueba de la vida, que no se analizó en sí mismo de parte del respectivo espíritu, tal moral no queda en la Tierra; porque fué extraña moral, que ni el propio creador de la misma, la pidió a Dios; cuando se pidió la divina moral en el Reino de los Cielos, se pidió como un todo que incluía lo interior y lo exterior; lo de adentro y lo de afuera; lo espíritual y lo material; se pidió en lo que se siente y no se vé y en lo que se toca y se vé; el número viviente también reencarnó en la moral viviente, en presencia del espíritu pensante; la moral al igual que el espíritu y sus virtudes, habla y se expresa delante de Dios, en sus leyes de moral; el número viviente que ya poseía su propia moral numeral, pidió al reencarnar y aliarse con el espíritu, volver a conocer otra moral, en la prueba de la vida terrenal; lo que no pidió el número viviente ni nadie del todo sobre el todo, fué la inmoralidad ni el libertinaje; lo que no se pide y que a la vez ocurre durante los desarrollos de las pruebas de vidas planetarias, se llama extraño al Reino de los Cielos; lo extraño divide el puntaje de luz ganado por el espíritu, en la prueba de la vida; es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que no conocieron ni la división ni el libertinaje en sus pruebas de vidas; a que puedan entrar, los que tan sólo escucharon de oídas nomás; el número viviente como todas las demás virtudes del todo sobre el todo, se quejan de todo lo extraño que vivió el espíritu y que no pidió, cuando todos se prometieron igualdad de derechos, en las futuras sensaciones que les tocaría vivir, en la lejana Tierra de pruebas; la inmoralidad y el libertinaje no se pidieron a Dios; porque nada injusto se pide a Dios; la prueba de la vida consistía en oponer resistencia mental a las extrañas sensaciones llamadas inmoralidad y libertinaje; nadie debió de haberlas conocido en la prueba de la vida; en los platillos voladores observan el extraño comportamiento de millones de inmorales y de libertinos, esparcidos por todo el planeta de prueba; los padres solares observan en las maravillosas pantallas de television solar, de los platillos voladores; y con infinita pena los ven en el llorar y crujir de dientes del divino Juicio Final; porque toda jerarquía solar de los platillos voladores, ven el futuro de todos los que pertenecen a los planetas microscópicos ó planetas polvo; el número viviente de los platillos voladores también se entristece; porque también posee sentimientos numerales, tal como los posee la criatura humana; el número viviente profético, les comunica a los números no proféticos, los futuros sucesos que se ciernen en determinado planeta; divino Padre Jehova, ¿no son todos los números vivientes proféticos? en virtud de sus divinos libres albedríos numerales, es que unos lo son y otros no lo son; tal como ocurre entre las criaturas humanas; lo de arriba es igual a lo de abajo; los pedidos de sensaciones que nadie conoce y que desea conocer, no son iguales en los espíritus cuando piden conocerlas, en sus futuras reencarnaciones ó naceres de nuevo, para volver a conocer en futuras vidas lo que no se conoce; los sentimientos de escoger lo que no se conoce, del espíritu sale; y lo desconocido que también posee libre albedrío, hace divinas alianzas con los espíritus que desean conocerlo; y se fija el lugar del encuentro en donde se harán las divinas alianzas y la reencarnación; el número viviente nace de nuevo al unirse a tal ó cual espíritu; las familias numerales de la casa de Jehova, escogen infinitas sales de vida ó individualidades pensantes; esto ocurre en medio de multitudes inauditas, en infinitas galaxias que no tienen ni tendrán fín; en donde principian y en donde terminan, son el eterno misterio; cuya causa es la presencia misma del Universo Expansivo Pensante; el número viviente estando en todo lo imaginable, forma reinados en alianzas de conocidas y desconocidas reencarnaciones; lo habitual y lo novedoso; en los platillos voladores la numeración geométrica se desplaza al ritmo conque los padres solares, dan sus divinas órdenes de verbo; y sucede que en sus infinitas perfecciones que se imponen, están la de utilizar medio y usuarios propios de antiquísimas reencarnaciones; entre ellas está la de los sobres sellados; divinas órdenes que estando guardadas por eternidades, se abren los sobres sellados; estas divinas órdenes corresponden al divino plan de la creación del Divino Padre Jehova; estas leyes son de perfeccionamiento en sensaciones aún no vividas por los tripulantes solares; porque aún siendo perfecto no se conoce todo; sólo el Padre lo sabe todo; los platillos voladores irradian un magnetismo de colores que corresponde a las alianzas instantáneas que hacen los padres solares, con los elementos de las naturalezas planetarias, de los mundos que visitan; estas alianzas se hace dando amorosas órdenes mentales, a los querubínes de los elementos; y se efectúan fenómenos que no están al alcance de la ciencia del planeta que se visita; entre otros infinitos fenómenos están la de vencer la gravedad, producir velocidades superiores al de la luz, la de empequeñecerse hasta hacerse invisible, la de penetrar en otros presentes dentro de un presente, la de figurar a la vez en un futuro de hechos, estando en otro punto del cosmos; la de transformarse en cometas, planetas, soles, y en otras formas y características de platillo volador; la lista de transformaciones es infinita; y mientras mayor es la jerarquía solar a la que pertenece la nave, mayor es también el poder de transformación; habiendo poderes que pueden hacer sacar a planetas ó soles de sus órbitas y la de sistemas galácticos enteros; los platillos voladores poseen magnetismo suficiente como para hacer desaparecer universos enteros; y rayos magnéticos como para hacer hervir a los océanos de un planeta; estos poderes siempre intervienen en los divinos juicios a los planetas de pruebas; como lo es la Tierra; planeta que está a las puertas del divino Juicio Final, que sus propias criaturas pidieron en el Reino de los Cielos; los números vivientes estudian a los planetas, en las mismas pantallas de television solar, de los platillos voladores; los números vivientes ya saben del llorar y crujir de dientes, que se cierne sobre el extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro; todo lo saben de lo que ocurrirá durante el Juicio Final; divino Padre Jehova, ¿puedo ver yo también en la television solar, lo que ocurrirá durante el divino Juicio Final? puedes ver hijo; ¡oh! ¡que inmensa muchedumbre! ¿que ves hijo? veo divino Padre Jehova, que las muchedumbres están destruyendo y quemando enormes edificios; no puedo distinguir muy bién, que edificios son; son las llamadas iglesias y catedrales, que surgieron durante el desarrollo de la vida de prueba; así lo veo ahora divino Padre Jehova;y todos lloran con ira y desesperación es el llorar y crujir de dientes hijo; es la más grande de las amarguras salida del espíritu humano; la tragedia de saber, que por culpa de una extraña forma de fé, sus seguidores no volverán a entrar al Reino de los Cielos; lo extraño estaba hijo, en que dividieron a los que deberían unir; sé hijo que todo lo que estás viendo en la television solar de los platillos voladores, lo sabías desde niño; por tu divina gracia así es divino Padre Jehova; ¡que ciegos guías de ciegos! divino Padre Eterno; así es hijo; las mismas palabras que pronuncias, las mismas fueron escritas como una divina advertencia, en el divino evangelio de Dios; esta divina advertencia hijo, es para todo espíritu que influyó en otro, con sus propias enseñanzas; toda enseñanza cualesquiera que haya sido, nunca debió de haber incluído la extraña división; porque sólo satanás divide y termina dividiéndose así mismo; la verdadera espíritualidad a nadie divide; el que cultivó alguna forma de fé, en la prueba de la vida, debió de cuidarse de no haber imitado a satanás en su propia forma de fé; la caída de los espíritus que fueron religiosos en sus pruebas de vida, se debió a esta extraña ceguera; la de perpetuar en lo que se creía que era la verdad, incluyendo la división; y te diré hijo primero, que es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que buscaron y se perfeccionaron en lo de Dios, en forma individual; porque los tales a nadie dividieron; a que puedan entrar los que buscaron en agrupaciones, sectas ó religiones, porque a muchos dividieron; estando Dios en todas partes, está también en toda individualidad; y la búsqueda individual es para Dios, la más sincera; toda búsqueda sincera salida de sí mismo, recibe su premio de luz completo; la búsqueda colectiva que a muchos dividió, nada recibe; porque segundo por segundo y paralelo a la fé misma, se fué dividiendo sin cesar; toda creencia religiosa de la prueba de la vida, divide su fruto por el número de religiones que hubo en el mundo de la prueba; la prueba de la vida que se pidió a Dios, consistía en no dividir a nadie; perpetuar una forma de fé, que incluyó la extraña división, hace que los que la practicaron, no vuelvan a entrar al Reino de los Cielos; porque al Reino se entra con la misma inocencia conque se salió; el número viviente conque se salió de la divina morada de Dios, no incluía en su psicología numeral, a la extraña división de satanás; que en el Macrocosmo llamado Reino de los Cielos, le había dividido en tiempos remotísimos, a los ángeles del Padre; cuando todos piden reencarnaciones para volver a nacer de nuevo, todos se cuidan de no pedir nada, que sea tan sólo una molécula de imitación a lo de satanás; este infinito cuidado se debe a que toda idea generada por toda mente, crece y se expande en su primitivo tamaño, en colosal planeta; y paralelo a su desarrollo, hace crecer también la filosofía pensante del que generó la idea; esto es expandir una luz ó una tiniebla; lo contrario a la división es unión; lo contrario de división es luz; es por esto es que fué escrito que todo reino dividido perece como reinado; porque el universo de la luz exsiste porque el todo sobre el todo de sí mismo, forma un todo con las divinas leyes de Dios; el número viviente que no se divide, acompaña por eternidades al espíritu, que tuvo la extraordinaria habilidad de no caer en división alguna, en sus pruebas de vida; el número viviente que fué dividido, desconfía a futuro del espíritu que le dividió; y esta desconfianza es tan grande, que el número viviente se opone en lo futuro, a volver acompañar al espíritu, cuando éste decide volver a probar una nueva forma de vida; nadie quiere quedarse sin su entrada al Reino de los Cielos; ni la materia ni el espíritu lo desean; en las pruebas de vida, el todo sobre el todo que se pidió, corre igual riesgo en sus respectivas leyes vivientes; la prueba de la vida consistía en comprenderse así mismo por dentro y por fuera; molécula por molécula, virtud por virtud; para que tal maravilla del propio esfuerzo fuera realidad, la criatura humana no debió de haber creado, el sistema de vida que todos conocen; la extraña psicología de este sistema de vida, hizo más dolorosa aún, la prueba de la vida; los extraños creadores del más extraño de los sistemas de vida, surgido en este planeta de prueba, no fueron capaces de legalizar la igualdad, porque no se tomaron tal trabajo; lo creían imposible; para sus limitadas mentes, ciertamente que fué imposible; nada de lo escrito en el divino evangelio de Dios, nada era imposible; sólo la muerte era imposible de vencer en la prueba de la vida; el número viviente al hacer alianza de unión con el espíritu, hizo también alianza de desunión molecular; es la muerte ó transformación; y se pidió conocer la muerte, porque el espíritu no la conocía; ni el todo sobre el todo conocía la muerte; el número viviente al aceptar conocer la muerte, contribuyó con su desunión molecular numeral; y el todo sobre el todo, pidió su propia sensación en grado numeral; es por esto que las agonías previas a la muerte, no son iguales ni en sensaciones ni en duración; toda muerte sea cual fuere, el todo sobre el todo, molécula por molécula participa de la misma; este proceso de desunión molecular pidió su ritmo, sus sentimientos, su instante de partida, sus características en el instante de la partida, como sensaciones que no se conocían; el número viviente participa en la muerte, molécula por molécula, de a una por una; cada poro de carne en el momento de la muerte, se desprende del fuego del espíritu, con un ritmo que es proporcional al número viviente, del grado de importancia que el espíritu dió a su moral viviente, durante la prueba de la vida; lo moral repercute en lo físico; porque son dos magnetismos que se necesitan; la perfecta moral, sale del divino evangelio de Dios; no sale de las extrañas leyes del oro; el extraño sistema de vida, desequilibró la perfecta moral, que todos pidieron en el Reino de los Cielos; el número viviente y numeral de la moral, que pidió todo espíritu humano, estaba equilibrado molécula por molécula; la prueba de la vida consistía en mantener tal equilibrio; si la criatura humana no hubiese conocido el desequilibrio de lo desigual que le fué impuesto, ninguno habría conocido muerte ó agonía dolorosa; toda agonía es proporcional al desequilibrio numeral del todo sobre el todo; la desarmonía provocada por la extraña psicología del extraño sistema de vida, salido del oro, conduce a todo espíritu que vivió su extraña influencia, a universos desequilibrados; toda sensación desequilibrada, no conduce a nadie al Reino de los Cielos; si un suspiro tuvo una microscópica sensación de extraño desequilibrio, tal suspiro en su todo sobre el todo molecular, no entra al Reino de los Cielos; porque sintió durante la prueba de la vida, una extraña sensación llamada desequilibrio, que como suspiro no pidió conocer, cuando pidió reencarnación en el Reino de los Cielos; y ese microscópico desequilibrio, será motivo de un juicio en contra del espíritu; porque el suspiro habla, se expresa y se queja delante de Dios, en sus leyes de suspiro; libre albedrío tiene el suspiro, como libre albedrío tiene el espíritu y su todo sobre el todo; el número viviente participa en juicios mayores y juicios menores; en juicios que los ojos ven y en juicios que los ojos no ven; el número viviente participa en lo colosal y en lo microscópico; en lo material y en lo sentimental; en toda molécula y en toda virtud de los seres pensantes; en los platillos voladores el número viviente al conversar con los tripulantes solares, lo hace viendo el infinito del macrocosmo y del microcosmo; este poder de ver el infinito siendo un microbio numeral, es uno de los espectáculos más conmovedores que pueda presenciarse; porque el microbio viviente vé escenas que siendo colosales, logra ver a la vez, el gérmen primitivo de los autores de las escenas; penetran en todas sus dimensiones de reencarnaciones; esto es posible porque viviendo los números vivientes y las moléculas vivientes, el tiempo que se vive en la galaxia platillo volador, es tiempo celestial; tiempo de macrocosmo en la jerarquía correspondiente; y todos los tiempos correspondientes a las reencarnaciones que se vivieron en infinitos planetas del microcosmo, son tiempos y hechos, subordinados al tiempo celestial de los platillos voladores; y no hay reencarnación, planeta, sol y el todo sobre el todo, que no estén el tiempo y el número; el tiempo numeral y el número-tiempo; porque todo tiempo nace en inocencia numeral de tiempo, y todo número nace en inocencia de tiempo; el número y el tiempo forman un todo que se multiplica en infinitas alianzas de un todo; nacen las jerarquías en lo expansivo, para no cesar jamás; el número viviente en los platillos voladores conoce en su infinito viaje por el cosmos, lo que pidió conocer y que quedó escrito en el Reino de los Cielos; lo que se pide en el Reino, debe cumplirse hasta en su última molécula; esta ley rige para los que piden pruebas galácticas, ya sea en planetas, soles ó naves celestiales; los pedidos que quedan escritos en los libros solares de todas las vidas, se hacen prometiendo a Dios, cumplir con lo que se pide; nadie está en el universo por sólo estar; en todos exsiste un divino mandato que salió de sí mismo; la situación que cada uno vive, se pidió vivirla; porque si no se hubiese pedido, jamás se conocería; la causa está dentro de cada uno y el universo contribuyó a que cada uno, tuviera una causa; sin el concurso del universo, nadie exsistiría; el todo sobre el todo participa en todo lo que se es; el número viviente también pide como pide el espíritu, volver a conocer nuevo destino de vida nueva; porque para lograr la sabiduría, es menester conocer exsistencias; no exsiste otro camino para llegar a ser lo que se desee ser; en la construcción de un platillo volador, el todo sobre el todo que interviene, lo hace buscando lo que siempre deseó; siempre sucede así; viejos ó antiquísimos sueños por deseos espírituales, se ven coronados; en el mayor de los casos, lo que fué planeado en un instante dado por el espíritu, se vé postergado porque en tal ó cual exsistencia, violó la ley de Dios; esta postergación de lo que se deseó ser, es infinitamente relativa; porque la esperanza salida de Dios es infinita; permite a la eterna relatividad probar su propia ley; el apoyo que se dan las virtudes y las moléculas del todo sobre el todo, es infinito y eterno; lo del universo es mutuo, igualitario y creador; los mundos de la luz son lo que son, porque han respetado las Sagradas Escrituras planetarias; los planetas que no respetan ni cumplen con lo que se pidió en el Reino de los Cielos, sus humanidades no entran al Reino; todo acuerdo entre el divino Creador y sus planetas, se cumplen hasta en su última molécula; los números vivientes son los primeros en anunciar la divina justicia de Dios; porque lo justo que cada cual reclamó para sí en la prueba de la vida, es obra mental numeral; y la sal de la vida ó individualidad, también lo es; el número viviente participa en las futuras reencarnaciones, que tendrá en futuro el espíritu pensante; la reencarnación que cada cual tendrá, nace del número de las propias ideas, que la criatura generó en la vida presente; el generar ideas forma un todo de ondas numéricas; el valor de cada idea se suma a las otras ideas; se hacen alianzas de ideas, para encontrar la geometría que ha de tener el futuro cuerpo; quien generó un mayor número de ideas, en la prueba de la vida, mayor puntaje de generación de ideas tuvo; el que pensó poco, generó pocas ideas y su puntaje celestial también es poco; el número viviente influye en lo que se desea ser en todo futuro; la sal de vida numeral corre paralela a la sal de vida espíritual; y cuando los espíritus van aumentando sus reencarnaciones, van elevando su propia jerarquía numeral; lo numérico de una exsistencia no es igual al de otra exsistencia; porque el espíritu se expandió en conocimiento; a medida que se conocen nuevas formas de vida, el espíritu pensante vá conociendo un nuevo dominio matemático, del universo de Dios; todo el cúmulo de ideas de cada exsistencia, se identifica con el todo sobre el todo, en ascendencia numeral; se es el propio matemático de sí mismo, según la cualidad y la calidad de lo pensado; nadie puede engañar su propio equilibrio numeral de sus propias sensaciones; el todo sobre el todo de sí mismo, fija su propia filosofía numeral; lo que equivale a decir, que de sí mismo sale la futura posición que se tendrá en el universo; el número viviente en su desarrollo en un espíritu que pidió exsistencia planetaria, también desea como el resto de virtudes, ser el preferido en el libre albedrío del espíritu; la expansión molecular y sentimental, rivalizan emocionalmente; el uno trata de igualarse al otro en mutua psicología; el bienestar del espíritu es proporcional al equilibrio de sus propias sensaciones; y el número viviente vá pasando de dimensión en dimensión, en espacios, cielos, universos que el ojo humano no vé; la vibración numérica hace un todo con el sentimiento, y el espíritu sólo siente en esta fusión de magnetismo; en los platillos voladores, la causa en esta ley es más infinita en su penetración de entendimiento; lo mutuo entre la materia y el espíritu es llegar a ser el infinito mismo; el verbo solar se define con el todo sobre el todo, según el grado de penetración que sus tripulantes solares tienen con lo desconocido; ellos no se duermen en cosas microscópicas, como ocurre con el espíritu humano; la noción del tiempo en ellos, no es una psicología de prueba, como la que pidió el espíritu humano; el número viviente en su afán de saber, se proyecta hacia otras dimensiones, según sea el paralelismo de atracción exsistente entre él y el tripulante solar; es la jerarquía solar que hace que lo imposible sea posible, con perfeccionamiento infinito, para conglomerados de números vivientes; el platillo volador según sea su divina jerarquía solar, es el poder que tiene sobre los divinos querubínes del universo; a mayor poder de verbo solar, mayor poder se tiene sobre lo desconocido; la ciencia de los querubínes enseña que el todo sobre el todo está eternamente subordinado en divinas jerarquías de poder; siendo el divino Padre Jehova el único que todo lo sabe; las reencarnaciones de los padres solares son con infinitas leyes de transformaciones físicas; ellos no están sujetos a una sola individualidad, como lo es la criatura humana; y el cambio de sus apariencias físicas, es instantánea; divino Padre Jehova, ¿tiene que ver en esta ley, la esfinge faraónica? ciertamente que sí hijo; el rostro de hombre con cuerpo de león, era para ellos ley de transformación en reencarnaciones solares; estas criaturas galácticas sabían el orígen de todas las cosas, dentro de sus respectivas jerarquías solares; divino Padre Jehova, ¿quiénes eran ellos? ellos hijo, fueron padres solares del microcosmo, que se rebelaron contra las divinas leyes del divino Padre Jehova; ellos provinieron del planeta Lúxer, que significa: La luz sea; es el mismo planeta hijo, que vistes cuando eras niño; ya lo recuerdo por tu divina gracia, Padre Jehova; en futuros Rollos Telepáticos, te enseñaré hijo, la historia faraónica; así sea divino Padre Jehova; hágase tu divina voluntad; divino Padre Jehova, estas criaturas galácticas que violaron tu divina ley, ¿sabían del número viviente? lo sabían hijo; y su sabiduría no a sido superada por nadie en este planeta de prueba; el único que les superó fué mi Hijo Primogénito Solar Cristo; porque Él era un Padre Solar Primogénito del Macrocosmo llamado también Reino de los Cielos; y ellos eran criaturas solares del microcosmo; continuemos hijo primero con la construcción de los platillos voladores; te diré hijo que según sea el poder amoroso que se tenga sobre los querubínes del universo, es también el poder conque se cuenta para crear una nave celestial; las formas de poder para construirlas, es infinita; no tiene ni tendrá jamás límite; el estudiar, observar ó analizar la construcción de un platillo volador, constituye una de las más fascinantes experiencias; todos se preguntan cuando ven un modelo desconocido de platillo volador, quienes son sus constructores, de que galaxia provienen, cual es la correspondiente jerarquía solar de sus constructores, que clase de divinos querubínes mandan, quien es el ingeniero más antiguo, cual es su reino entre los infinitos reinos, será ó no será un sol primogénito etc, etc; en los platillos voladores se ven maravillas propias del Reino de los Cielos, en el grado correspondiente a la divina jerarquía solar; en estas construcciones de naves, se inspiran infinitos genios de la mecánica, que con el correr del tiempo, pedirán reencarnaciones, en lejanos y desconocidos planetas; con el sublime deseo de hacerlos avanzar en sus progresos; el progreso es también viviente delante de Dios; y al igual que el todo sobre el todo, el progreso habla y se expresa delante de Dios, en sus leyes de progreso; tal como el espíritu habla y se expresa en sus leyes de espíritu; los genios de la Tierra, son espíritus más antiguos que la mayoría; han vivido más, conocido más, visto más, han experimentado más; poseen un mayor número de ciencias que han conocido; porque por cada exsistencia, corresponde una ciencia; los genios se especializan en tal ó cual ciencia; la importancia de los genios en la infinita creación, es importantísima; ellos llevan mucho bienestar a los mundos atrasados; y provocan grandes revoluciones a través del progreso; el número viviente es en los genios, de más elevada jerarquía numeral, que en los demás, del respectivo mundo; lo viviente numeral adquiere en los genios, sensaciones proféticas que están en relación directa con las necesidades de tal ó cual especialidad; los genios que ha conocido el mundo de la prueba, fueron en número, muy reducidos en comparación con el número de habitantes del planeta; divino Padre Jehova, ¿por qué tan grande desproporción entre el número de genios y la población del mundo? te lo diré hijo; como todo lo imaginable tiene por derecho propio, un libre albedrío, los genios también lo tienen; y como nadie está obligado a ir a los mundos, es que se vá a los mundos cuando se pide ir; los genios antes de venir a la Tierra ó a cualquier otro planeta, preguntan primero, como está la ley de Dios en los respectivos planetas, antes de pedir reencarnación; en el caso de la Tierra, los genios poco se interesaron por ella; porque en la television solar, vieron y ven, todas las violaciones que esta humanidad a cometido, al divino mandato de Dios; ven los escándalos, ven lo que es una extraña desigualdad legalizada en un planeta que pidió ser probado por un instante, en la eternidad de Dios; ven los manejos ocultos de la bestia; todo lo ven; y no quieren ser cómplices al ir a vivir, entre los hijos humanos; porque como genios que son, saben que basta una molécula de influencia sobre sí mismo de lo que sucede en la Tierra, y no vuelven a entrar al Reino de los Cielos; el riesgo es infinito; y la mayoría de los genios del Reino de los Cielos, no vienen a la Tierra; y los pocos que a conocido el mundo de la prueba, ninguno a vuelto a entrar al Reino; porque en más de una molécula violaron la ley de Dios; es así hijo que los creadores y sostenedores del extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, han provocado un atraso de veinte siglos al planeta Tierra; en todo planeta donde se viole ó se atropelle la divina ley de Dios, tal planeta provoca desconfianza y recelo en todo el universo; la razón es que nadie desea estar en divino juicio por parte de Dios; muchos genios esperan cierta época para reencarnar en tal ó cual planeta; esperanzados de que habrán cambios en el mundo que está violando la ley de Dios; es así que toda una generación de niños-genios, se apresta a reencarnar para el milenio de paz; porque de acuerdo a la jerarquía de genio, es que muchos saben que el extraño mundo salido de las leyes del oro, desaparece de la evolución humana; son las divinas nuevas del Reino de los Cielos; lo que hizo cada mundo en su prueba planetaria pedida, se sabe instante por instante en el Reino de los Cielos; los creadores y los que defendieron al extraño sistema de vida de leyes desiguales, provocaron el más grande atraso a la evolución humana; por culpa de ellos el planeta no fué lo que debió haber sido; multitudes de genios por sus culpas no vinieron a la Tierra; la ciencia humana quedó en pañales; este extraño retardo en el progreso de un planeta, lo pagan los causantes, segundo por segundo, idea por idea, molécula por molécula; estos seres que son los más atrasados de la evolución humana, tienen que sumar y calcular, el número de segundos que contienen los siglos del tiempo que duró su extraño reinado; el número viviente, las moléculas, los espíritus pensantes vivos y muertos, les demandarán juicio universal delante del hijo de Dios; los que se tomaron el extraño libertinaje de apoyarse en la fuerza, para imponer leyes en la prueba de la vida, vivirán el llorar y crujir de dientes en su más elevada expresión; mientras más se ilusionó el espíritu en un extraño sistema de vida, que no consideró a lo de Dios, mayor es el divino Juicio que tiene que enfrentar; el todo sobre el todo se resiente en su propio progreso; la materia y el espíritu se quejarán contra ellos en sus respectivas leyes; los divinos juicios de Dios, a todos hace hablar, porque nada es imposible para Dios; la más microscópica indiferencia hacia la creación de Dios, cuesta en los divinos Juicios del Padre, llorar y crujir de dientes; lo sentimental de sí mismo, es juzjado por los mismos elementos, que durante la prueba de la vida, penetraron y saturaron a todos los poros del cuerpo de carne a través de la respiración.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.-

La molécula del metal de las naves celestes, poseen Trinidad Molecular.- Toda molécula cumple una ley que encierra universos que serán; porque todo futuro material, necesita del concurso de las moléculas; la molécula nació en los lejanos soles que ya habían sido moléculas; la herencia naciendo microscópica salió de lo colosal, que también fué microbio; en los platillos voladores las moléculas forman las jerarquías moleculares; inmensos ejércitos de moléculas que se confunden con las multitudes numerales; la molécula al reencarnar en un platillo volador, lo hace por divino mandato de Trinidad; la Trinidad Molecular subordinada a la Trinidad del divino Padre Jehova; divino Padre Jehova, ¿qué es la Santísima Trinidad? la Santísima Trinidad hijo, es todo el conocimiento que conserva su inocencia; para llegar a ser una Trinidad, hay que pedir infinito conocimiento, que se logra mediante infinitas reencarnaciones; el concepto de la Santísima Trinidad durante la prueba de la vida, fué desvirtuado porque la ciencia humana al desarrollarse, no la tomó en cuenta en sus leyes de ciencia; y toda ciencia planetaria que no la tomó en cuenta en su propia sabiduría, se quedó sin el sello de Dios; la Santísima Trinidad son los poderes de sabiduría del Reino de los Cielos; es la Trinidad la que planea los universos; antes de que surjan desde las dimensiones invisibles; en la prueba de la vida, muchos en sus formas de fé, renegaron de la Santísima Trinidad, sin conocerla en sus propios entendimientos; renegar de lo que no se conoce, dá lugar a divino juicio por parte de lo desconocido; la Trinidad universal la encabeza el divino Padre Jehova, para todos los mundos; de los que hubieron, hay y habrán; y la Santísima Trinidad se expande en jerarquías, a medida que vá conociendo nuevos conocimientos planetarios; la Santísima Trinidad en lo molecular esta representada por el conocimiento que creó las moléculas; y la escencia de toda Trinidad está representada por la familia solar; la familia solar para el planeta Tierra, está representada por el divino Padre Jehova, la Madre Solar Omega y el Cordero de Dios; nombrando a cualquiera de ellos, es como si se nombrara al divino Padre Jehova, creador de todas las cosas; el que negó su Trinidad en su propia forma de fé, no entrará al Reino de los Cielos; porque hasta los cielos poseen Trinidad de Cielo; la Trinidad molecular está en el todo sobre el todo de lo conocido y lo desconocido; porque el todo sobre el todo, salió de conocimientos que hubieron, hay y que habrán; una molécula mientras es molécula, es un universo relativo cuyo presente es una geometría en eterna expansión; en que la primera intención de lo que se fué, vá consumiendo leyes vivientes; la molécula que la ciencia humana conoce, es molécula silenciosa; porque no es costumbre conversar telepáticamente con ella, como sucede en otros mundos, en platillos voladores y en el Reino de los Cielos; porque el olvido del pasado que pidió el espíritu humano, también lo pidió la molécula en sus leyes de molécula; cuando los espíritus humanos pidieron a Dios volver a nacer de nuevo, para conocer vida nueva, lo hicieron escogiendo entre infinitas leyes de transformación, a la reencarnación; la preferencia salida del libre albedrío humano, escogió conocer la geometría de la carne, porque desconocía su sensación; porque todo lo imaginable se pidió a Dios, porque nada conocía el espíritu pensante; y ejércitos sin límites estaban presentes, cuando todo espíritu pidió reencarnación humana; este ejército estaba compuesto por querubínes del todo sobre el todo; y entre las multitudes estaban las moléculas, de las que forman parte el cuerpo humano, y el planeta Tierra; lo material y lo pensante se vuelven multitudes en el Reino de los Cielos; estos inmensos ejércitos del todo sobre el todo, los encabezan las Trinidades Moleculares; porque son ellas las que definen la escencia que tendrá la materia del futuro mundo y de la futura constitución física de sus criaturas; las Santísimas Trinidades como se les llama en el Reino de los Cielos, dirigen las características que a futuro tendrá la naturaleza de un planeta; en toda reencarnación intervienen infinitos magnetismos, provenientes del magnetismo viviente de los soles; en el Reino de los Cielos, donde la palabra imposible no exsiste, la inteligencia se expresa en la materia y la materia se expresa a través de la inteligencia; la molécula posee libre albedrío de molécula, tal como el espíritu posee libre albedrío de espíritu; la Trinidad Molecular dirige y observa todos los detalles de una reencarnación; la ley de las moléculas es ley de transformación eterna; de una geometría molecular pasan a otra; tal como el espíritu de una exsistencia pasa a otra; y las moléculas van ascendiendo en jerarquías hasta llegar a ser moléculas solares ó trinidades moleculares; el todo sobre el todo no se detiene en una sola definición; porque esto sería limitarse así mismo; el que se limita así mismo, es porque quiere; el infinito de Dios lo invita a perfeccionarse eternamente; la molécula tal como el número viviente, siempre lo acompañarán cuando se decida volver a conocer otra forma de vida; la molécula está subordinada al divino querubín de la materialización; es como un microscópico reino cuya grandeza está en la eterna cohesión y expansión de ser lo que se es; la molécula en un platillo volador, se unen unas a otras, cumpliendo leyes geométricas-solares; cuyo orígen parte de las mentes solares; y el divino mandato de reencarnación está en el divino verbo solar; es así que toda molécula posee una geometría hereditaria que se remonta a infinitos soles ó verbos; la geometría molecular cumple un divino plan cuya elevada jerarquía de perfección, se vá demostrando en los colosales planetas y soles del universo; la geometría de lo microscópico es como una semilla que al desarrollarse, abre destino a lo colosal; en el Reino de los Cielos a esta ley se le llama expansión geométrica microbiana; y en la eterna identificación de quien es quién, se llega a la individualidad molecular; tal como se llega a la individualidad numeral ó a la individualidad espíritual; la identificación ó presentaciones de infinitas individualidades, provenientes del cosmos infinito, dá lugar en el Reino de los Cielos, a escenas conmovedoras y a desconocidas sabidurías; la sabiduría revoluciona a la sabiduría; la molécula una por una, posee una sabiduría que entre ellas no son iguales; tal como entre las criaturas humanas el saber no es el mismo; unos saben más que otros y otros nada saben; divino Padre Jehova, ¿a qué se debe esta desnivelación del conocimiento en las moléculas y en los espíritus? se debe hijo en primer término en que unos son más antiguos que otros; en su historial galáctico de reencarnaciones, no tuvieron el mismo punto de partida; además, provienen de infinitas y diferentes jerarquías de padres solares; en que reina una variedad infinita de sabidurías en sus cualidades y calidades; divino Padre Jehova, ¿qué significan la cualidad y la calidad en la sabiduría? significan hijo, la filosofía y la jerarquía; en el Reino de los Cielos se llama a la filosofía, cúmulo de ideas generadas por una microscópica lumbrera solar; esta lumbrera solar es la mente; y según sea la evolución a que ha llegado la criatura, se le clasifica en jerarquías; esta ley es universal y no tiene excepciones en la creación de Dios; porque nadie es desheredado en sus derechos; la molécula en sus reencarnaciones fusiona su propia sabiduría molecular con las otras moléculas; es como alguien que se vá a encontrar con otro, y no sabe en que terminará el encuentro; esto es sabiduría desconocida que se pidió conocer; los encuentros moleculares del todo sobre el todo, dán lugar a nuevas futuras alianzas; porque lo expansivo de los encuentros y de lo que se conversa en todo el universo, son otras tantas reencarnaciones inconscientes, que se traducen en futuras vidas; el libre albedrío de lo que se es, es microscópico verbo que jamás conoce límite; lo que se es, es lo que se siente; y lo que no se siente es fruto consecutivo de lo que se fué; el fruto ó sal de vida de cada uno, sea molécula ó espíritu es ineludible; porque el único requisito es pensar; es generar ideas que darán lugar con el correr del tiempo, a futuros microscópicos planetas; es éste el punto de partida de los mundos misteriosos, alegres, silenciosos, tristes, malos, misericordiosos, pluralistas, absolutos, abstractos etc; porque según la cualidad que la criatura pensante dió a su idea, en su propia jerarquía evolutiva, así serán los futuros mundos de su fruto mental; en los platillos voladores ocurre la misma ley en sus respectivas leyes solares; la diversidad pensante se jerarquiza en su grado evolutivo correspondiente; las moléculas cuando nacen en sus puntos de orígenes, nacen en inocencia molecular; tal como la criatura humana nació con inocencia espíritual; esto significa que aún no conoce reencarnación alguna; el principio de todas las cosas fué la inocencia y la inocencia estaba en todas las cosas; en la materia y en el espíritu; en lo que hubo, hay y habrá; la molécula en su inocencia tal como el espíritu, deseó llegar a ser, lo que nunca había sido; la molécula pidió en el mismo instante de su inocencia, conocer ciencia; esto significa una determinación de su propio libre albedrío molecular; la molécula en su escencia de molécula principió siendo una vibración que se desprendió de los sentimientos de las individualidades solares; las moléculas nacieron con geometría de onda; más, como nada tiene límites en Dios, las moléculas nacen con geometrías que tampoco tienen límites; nadie conoce en el universo, el número de geometrías de todas las moléculas; sólo el divino Padre Jehova lo sabe, como lo sabe la divina Madre Solar Omega; el resto del universo sólo sabe que en la creación de Dios, no exsiste límite conocido; para el sistema de vida galáctico de los seres humanos, la geometría original de sus moléculas, fué la onda omega; las moléculas cualesquiera que sea su geometría, fueron desprendimientos de querubínes-moléculas, de las individualidades solares; la molécula cuando nace de los soles, lo hace con armonía con las sensaciones que se desprenden de las individualidades solares; las moléculas al nacer traen una inocencia que es un magnetismo de color blanco semejante al color de la leche; porque dentro de las sensaciones de las individualidades solares, está también la inocencia solar; porque son soles de la luz del divino Creador de todo cuanto exsiste; la molécula al nacer nada sabe de ciencia ni de reencarnaciones que hayan salido de su libre albedrío de molécula; la molécula siente que ocupa un espacio-microbio y siente una fuerza que le dice que puede expandirse; es el magnetismo de atracción que siente la molécula hacia lo infinito; esta sensación no le abandonará jamás; esta fuerza de atracción hacia lo expansivo todos la sienten; materia y espíritu la sienten; es herencia que entrando por los ojos, se magnetiza en las sensaciones del todo sobre el todo de todo ser pensante; basta conocer un universo tan sólo un instante, y la visión ya está magnetizada con lo que vió; el nacimiento de una molécula es el nacimiento de un principio que no cesará jamás de expandirse; y que eternamente pedirá transformaciones; entre ellas la de llegar a ser un platillo volador; los principios moleculares está tanto en los espíritus como en la materia; es decir que todo espíritu es también molécula con sentimiento espíritual; la molécula también posee sentimientos moleculares; cada sentir en su propia filosofía de inocencia; la inocencia de principio de todas las cosas, es filosofía carente de ciencia; y la inocencia empieza a formar una ciencia intuitiva, valiéndose de sus propias sensaciones; aprende porque vé y siente; es imitador de lo que ya está hecho en el universo; es el despertar a una realidad cuya divina causa está en la determinación solar; el generar ideas solares dá lugar a una cadena infinita de herederos solares; cuyo principio de tamaño, ocurre igual como lo tuvieron los padres solares; es el retorno omega de principio; el volver a ser, lo que fueron los divinos padres originales; las parejas solares poseen sexos en infinitas formas; cuando las moléculas y los espíritus nacen, no poseen sexos; el sexo se pide como se pide la vida; como se piden todas las sensaciones que cada criatura siente en los lejanos planetas; ciertamente que hasta la sensación de lo desconocido, se pide conocer, porque no se conocía; la molécula nace en medio de infinitas sensaciones, que son a la vez, otras moléculas, con diferentes sentir a los sentimientos moleculares propios; el divino proceso de procreación de las madres solares, lo escribiremos en futuros Rollos Telepáticos; así sea divino Padre Jehova; hágase tu divina y amorosa voluntad; te diré hijo que la molécula nace como una microscópica chispita ó fuego; es una vibración magnética cuyo valor se mide en la unidad de bujía radiante solar; divino Padre Jehova, ¿qué significa esta unidad divina? significa que el espíritu humano y la molécula, poseen una misma vibración geométrica en velocidad molecular; espíritu y molécula del planeta de pruebas Tierra, nacieron de un magnetismo solar igualitario en todas sus sensaciones; es por esta divina ley de principio, es que fué escrito: Todos son iguales en derechos, delante de Dios; me refería hijo, a moléculas y espíritus; porque el divino amor del Padre es eternamente igualitario; las virtudes del Reino de los Cielos ó padres solares, han conservado desde tiempos remotísimos, esta igualdad; sin menoscabo de sus filosofías pensantes; porque nada imaginable tiene límites en lo de Dios; los límites se piden porque no se conocen; conservar la inocencia a través de infinitos pedidos de reencarnaciones, es una de las más grandiosas hazañas del espíritu; esta hazaña es la que conduce al Reino de los Cielos; las moléculas al nacer en los lejanos soles, forman las infinitas familias moleculares; tal como los espíritus forman las familias espírituales; esta ley de agruparse después del nacimiento solar, se conoce en el Reino de los Cielos, con el nombre de La Casa de Jehova; que son infinitas casas que nadie conoce su límite; de la casa de Jehova, se sale para pedir reencarnación en las moradas del divino Padre; la ausencia de estas salidas, dura lo que dura una vida humana; esta ley es relativa a los tiempos infinitos que se viven en el Reino de los Cielos; porque de acuerdo a la jerarquía solar de donde se salió, así es el tiempo conque se principia a vivir; lo colosal posee tiempo colosal como lo microscópico posee tiempo microscópico; y en ambos una relatividad de tiempos; que no tiene límites ni lo tendrá jamás; la molécula como el espíritu, al pedir reencarnaciones piden conocer tiempos que no conocen; en cada exsistencia que se pide a Dios, los que piden, conocen nuevos tiempos; en verdad que todo es nuevo cuando se pide al Eterno volver a nacer de nuevo, para conocer vida nueva; en la construcción de los platillos voladores, las moléculas piden conocer tiempos propios de platillos voladores; y según sea la jerarquía de los padres solares, así es también la jerarquía del tiempo en su platillo volador; los tiempos en su cualidad y calidad de tiempo, son infinitos; habiendo tantos tiempos, como cuerpos celestes contiene el Universo Expansivo Pensante; y los tiempos en los platillos voladores, son tan infinitos, como infinitas son las jerarquías de estas naves; las moléculas cuando deciden reencarnar en las creaciones de los padres solares, lo hacen haciendo en divinas alianzas de conocimientos; la molécula en su búsqueda por la perfección, hace alianzas con el tiempo, el número, la gravedad, el fuego, las aguas, la cohesión, la densidad, la contracción, los vientos, las rocas, los metales, el calor etc; el todo sobre el todo se apoya en todo; las moléculas al pedir sus correspondientes reencarnaciones, éstas quedan escritas en el libro de la vida; llamado también, la television solar; tal como queda escrito lo más microscópico que pidió el espíritu humano; las moléculas forman la más inaudita Trinidad; porque su multiplicación como moléculas, es lo más expansivo que exsiste, dentro de lo expansivo del universo mismo; las Trinidades representan en el universo, antiguedades en que sólo el divino Padre Jehova, puede contar su principio ó lugar en donde se iniciaron; desde el mismo instante en que el divino Padre dijo: Hágase la luz y la luz fué hecha, nacieron las moléculas; el divino hágase la luz, a venido repitiéndose en el Reino de los Cielos, en un número tal de veces, como las mentes del universo puedan imaginar; y esta divina expresión de dar principio a la luz, no es la única; porque en nada tiene límites lo de Dios; sus divinos mandatos de nacimientos de luz, vienen sucediéndose en todas las expresiones y divinos gestos que se puedan imaginar; se puede decir que el número de divinos mandatos de creaciones de luz, salidos de Dios, superan al número total de moléculas exsistentes en el universo; porque exsisten creaciones que nadie conoce y que jamás nadie conocerá; lo conocido no tiene límites y lo desconocido igual; y no teniendo límites, siempre y eternamente se hablará de un algo que no se conoce; las moléculas forman el todo sobre el todo de la materialización de todo pedido, todo hecho, todo deseo, toda determinación, salida de toda criatura pensante del universo; sin el concurso de las moléculas, las criaturas de este lado del universo, no conocerían los conceptos de materia que les tocó vivir; cuando se piden formas de vida, los espíritus piden también tal ó cual clase de moléculas que no conocen y que desean conocer; y al conocerlas, van conociendo también nuevas formas de materia; el volver a conocer nuevas formas de materia, no tiene ni tendrá fín jamás; y mientras mayor es el número de exsistencias que a conocido un espíritu, mayor es también su número de conceptos que vá aprendiendo de las clases de materia; y por ende el de las moléculas; las moléculas forman sus propios universos de moléculas, con sus infinitas jerarquías moleculares; entre las infinitas jerarquías moleculares están: Los querubínes moleculares, los serafínes moleculares, los arcángeles moleculares, los ángeles moleculares, los padres solares moleculares, las trinidades moleculares etc, etc; en las construcciones de los platillos voladores, las moléculas acuden desde sus respectivas moradas moleculares; viajan por el cosmos, en las formas más infinitas y sorprendentes; ellas viajan en rayos, cometas, volando, transportados por el espacio, ó viajando en los mismos platillos voladores; y es tán inmenso el tráfico en el universo, que en medio de él, se llevan a cabo infinitas reencarnaciones ó nuevos principios de destinos; y sucede que en medio de un quehacer diario, a alguien se le ocurre reencarnar por un instante; en el Reino de los Cielos, a las vidas de los planetas se les llama instante; esto se debe a que en el Reino de los Cielos se vive el tiempo celestial; que es un tiempo en que nadie envejece; es por ello es que allí todos son eternos niños; el tiempo de la Tierra es tiempo subordinado al tiempo del reino; un segundo de tiempo celeste, equivale a un siglo terrestre; la lentitud del tiempo de la Tierra, es un relámpago en el Reino de los Cielos; las partidas de los que van a conocer nuevos y desconocidos planetas, se suceden en todo instante y en número que nadie sabe calcular; sólo el divino Padre Jehova lo sabe; la molécula se despide sentimentalmente de sus familiares; tal como lo hicieron los espíritus humanos, antes de nacer de nuevo en la Tierra; y a todos los que parten, les desean el mejor de los éxitos planetarios; y cuando saben que cayeron en sus pruebas planetarias, todos se llenan de tristeza porque saben que pasarán eternidades, para que los espíritus caídos vuelvan a entrar al Reino de los Cielos; es más fácil permanecer en el reino porque no se salió; a que se pueda entrar cuando se violó la divina ley-mandato en los lejanos planetas del universo; la molécula nace molécula-bebé tal como nacen los espíritus, planetas, soles etc; nadie nace gigantesco en la creación de Dios; todo gigante nació microbio; y todo microbio llegará a ser gigante; es así que toda molécula se inicia primero en lo invisible que está dentro de lo microscópico materializado; pide reencarnaciones de molécula porque al nacer, sólo tiene inocencia y no tiene ciencia; la ciencia se aprende volviendo a nacer de nuevo, en infinitos mundos del universo; el que no pide reencarnación después de nacer en los gigantescos soles, nada sabe que haya salido de sí mismo; conserva su inocencia, más, nada sabe de ciencia; sólo a escuchado hablar de ella; la molécula en un platillo volador adquiere infinitos números de ciencias que nunca había conocido; porque cada mundo que visita el platillo volador, es nueva ciencia planetaria que conoce la molécula; esto enseña que lo de arriba es igual a lo de abajo; que tanto se aprende en el espacio como se aprende en los planetas; muchos de los que están en la prueba de la vida de la Tierra, fueron moléculas en los platillos voladores; esta es la causa de la fascinación, que muchos sienten con sólo escuchar los nombres de estas naves celestes; esta fascinación tiene muchas causas; y todas se encuentran en los pasados de las pasadas exsistencias, que todo libre albedrío pidió a Dios; muchas de las tendencias negativas que muchos sienten, se debe a influencias de sus reencarnaciones en remotísimos mundos de las tinieblas; porque todo lo imaginable que no se conoce, se pide a Dios conocer; y se piden mundos de la luz, para despojarse de las extrañas influencias que aún quedan de las experiencias con las tinieblas; esto enseña al mundo de la prueba de la Tierra, que cada criatura en su libre albedrío, pide al Padre, conocer mundos de la luz y mundos de las tinieblas, porque no los conoce; el que jamás pidió conocer mundos de las tinieblas, jamás podrá hablar de ellos, como una experiencia propia; como igualmente se puede decir de los espíritus que nunca pidieron conocer mundos de la luz; la ignorarían y a nadie podrían enseñar en que consiste la luz; y de acuerdo a como se es su propio todo sobre el todo, cada cual deduce por sí mismo, que grado de influencia ejercen los sentimientos malos en su propio espíritu; eso le dá una medida de cálculo ó de deducción mental, si fué ó no de los mundos de las tinieblas; el que es bondadoso por naturaleza, es más que seguro que ningún vestigio de influencia de tinieblas le queda; la influencia de tinieblas, no es la misma en todos; porque no todos hacen la misma clase de pedidos al Eterno; los puntos de partida de los espíritus, no es la misma para todos; unos nacen primero a la vida universal y otros nacen después; es el libre albedrío viviente del universo viviente de Dios; la antiguedad de los espíritus humanos, no es la misma entre ellos; los más antiguos no están en la Tierra; porque en sus libres albedríos espírituales, decidieron aprender en otras reencarnaciones en otros mundos; el espíritu no está obligado a venir siempre a un mismo planeta; porque nada tiene límites ni condiciones en el poder creador de Dios; el número viviente y la molécula viviente conversan con los espíritus en el Reino de los Cielos; todos los elementos conversan en voz alta ó telepáticamente; allí la causa divina todo lo sabe y todo lo expresa; nada es oculto en el Reino de la luz; nadie conoce el ocultismo en ninguna forma imaginable; ni nadie pide a Dios psicologías ocultas; ningún llamado ocultista de la prueba de la vida, ninguno volverá a entrar al Reino de los Cielos; la sensación de investigar en lo desconocido, fué pedido por muchos espíritus, que desconocían en que consistía tal sensación; la prueba de la vida consistía en saber escoger deduciendo, quien era de la luz y quien no lo era; todo ocultista fué ciego en su propio pedido a Dios; las sensaciones se piden para engrandecer lo de Dios; el ocultismo es de las tinieblas porque es una forma de egoísmo; imita los procedimientos de satanás; que desde lo invisible actúa; todo el que practicó ocultismo, deberá sumar los segundos del tiempo en que lo fué; cada segundo le representa el volver a vivir, una exsistencia fuera del Reino de los Cielos; la molécula viviente y el número viviente como las virtudes y todo del todo sobre el todo de todo ocultista, se quejará al hijo de Dios en el divino Juicio Final; el llamado ocultismo no está en el divino evangelio de Dios; es uno de los árboles que no plantó el divino Padre Jehova, y que de raíz será arrancado de las extrañas costumbres, que surgieron durante la prueba de la vida; prueba efímera que sólo representará un instante en la vida, que aún le queda al planeta Tierra; que figurará entre las épocas del planeta, como una de las más cortas; que en lo futuro nadie la recordará; la molécula en el platillo volador se siente influenciada por magnetismos que la enriquecen en su propia sensibilidad de molécula; es un nuevo aprendizaje que eleva su geometría molecular; su ciencia de molécula se siente atraída por nuevas ciencias; entre las multitudes de moléculas que pidieron reencarnación en el platillo volador, vé oye y escucha infinitas experiencias moleculares; experiencias venidas desde infinitas y remotísimas galaxias, que corresponden a otras tantas reencarnaciones de las multitudes moleculares; ella aprende de los sabios-moléculas; tal como el hombre de la prueba de la vida, aprende de los más experimentados; la molécula se interesa por todo lo que escucha; el libre albedrío de la búsqueda en ella, no conoce límites; tal como fué la búsqueda que pidió el género humano en el Reino de los Cielos; los límites en las búsquedas que todos pidieron a Dios, no salen de Dios; tales límites salen de las extrañas creencias, de hombres que poco ó nada, saben de la verdadera espíritualidad; todo límite y toda persecución a lo pedido en el Reino de los Cielos, lo pagan los que se dejaron influenciar por estas extrañas sensaciones de las tinieblas; que ni ellos pidieron a Dios; porque en el instante de pedir, los tales disfrutaban de un libre albedrío infinito; la molécula al ir conociendo nuevas ciencias y experiencias moleculares, lo que hace es amoldarse a su propia filosofía molecular; en sus leyes de molécula busca la elevación molecular, tal como una criatura humana, busca la elevación espíritual; en sus pruebas moleculares siente y le salen al encuentro, todas las sensaciones que pidió en el instante de la reencarnación, y que escritas quedaron en el Libro de la Vida universal, del Reino de los Cielos; igual ley cumple el espíritu pensante humano; lo humano pidió que en sus sensaciones que no conocía, intervinieran querubínes moleculares en muchas geometrías; estas geometrías están en el cuerpo de carne y en el espíritu; en forma de células y en forma de virtudes; la molécula tiene dentro de sí mismo, magnetismos superpuestos, cuyas líneas magnéticas representan frecuencias de cohesión de todas sus reencarnaciones moleculares; este magnetismo es de las más variadas geometrías; habiendo tantas geometrías moleculares, como fué el número de reencarnaciones que tuvo la molécula; cada reencarnación molecular, dá lugar a un nuevo magnetismo en la vida de la molécula; las moléculas siempre aprenden y prefieren lo extático; la contracción y la expansión ó dilatación, son para ella galaxias de profecías moleculares; es como una añadidura desconocida en su destino molecular; la molécula forma familias según como sienten y aprenden; se unen por inclinación de tal ó cual conocimiento; la característica molecular se hace expansiva é igualitaria en el respectivo fenómeno molecular; en los platillos voladores, los padres solares hacen alardes solares, de quién puede más; esto consiste de quien puede penetrar a mayor número de moléculas y dejarles sus enseñanzas, en lo más profundo de sus microscópicas dimensiones; tal como los rayos del sol del planeta Tierra, tratan de penetrar en su superficie; la radiación ó transfiguración de un padre solar, constituye una de las infinitas maravillas del universo; por esta ley que pronto verá el mundo de la prueba, las moléculas de los platillos voladores, reciben amorosas y temibles órdenes de divina justicia; lo molecularmente creado y que violó la ley de Dios, es destruído por sus primeras causas; el divino mandato solar, lo hace atravesando en forma instantánea, microscópicas dimensiones de antes de la molécula; este proceso era una cosa diaria y normal, en la primera era de la Tierra, que no conoció ningún hombre; era en la Era de los Cielos Abiertos; la misma Era que se acerca al planeta Tierra; la Era conque se inicia el nuevo reino; y habrá paralelismo entre dos eras: La Era del mundo de la prueba que toca a su fín, y la Era del mundo nuevo con carne eterna; dos mundos dentro de un mundo; uno que se vá y otro que nace; el que se vá, lo hace dentro de su ley mortal; el otro se queda con su eternidad; la molécula cuando está como parte microscópica de un platillo volador, participa de las sensaciones de un padre solar; y aprende de él, como un estudiante de la Tierra que aprende de su maestro; y se suceden también los tiempos de indiferencia mental entre el todo sobre el todo microscópico, y los padres solares; estos tiempos se llaman, silencios en los cielos de lo microscópico; y también ocurre silencio en los cielos del macrocosmo; este silencio equivale a la misma indiferencia, que las mentes humanas, sienten con respectos a los elementos de la naturaleza terrestre; divino Padre Jehova, ¿entonces la Tierra vive un largo silencio planetario? así es hijo; este silencio con los elementos de su propio mundo, lo pidió la criatura humana, porque lo desconocía; y la divina ausencia de Dios, también lo pidió; la sensación de no ver a Dios, en la prueba de la vida, le era desconocida; todo lo imaginable se pidió a Dios porque se quería conocer; es por esto es que fué escrito: La prueba de la vida; cuando se pide una prueba, se pide porque no se conocen las viscisitudes de tal prueba; después de pasada la prueba, viene el veredicto del juez ó de los jueces; las moléculas después de su fascinante recorrido por el universo, dentro de las galaxias de un platillo volador, también son enjuiciadas; porque toda experiencia ocurrida en cualquier punto del cosmos, pide juicio a Dios; el Eterno es la última palabra en todo acontecimiento; sea éste acontecimiento colosal ó molecular; todo divino juicio de Dios, se hace en la respectiva ley de cada uno; a su imágen y semejanza que pidió conocer y vivir; es así que para juzjar a las moléculas, el divino Padre Jehova, se vuelve molécula; se transforma en lo mismo que Él creó; la imágen y semejanza no tiene límites; es tan infinita como el universo mismo; las moléculas de un platillo volador presencian dentro de las galaxias del material de la nave, nuevas y desconocidas reencarnaciones; estas leyes galácticas las verá el mundo de la prueba, en la television solar y en los platillos voladores mismos; el que creyó en las maravillas de Dios, las verá; el que no creyó, nada verá; porque el divino Padre Jehova, es el primero en respetar los ideales y creencias de sus hijos; la molécula en su vida de molécula, tiene reflejos dentro de lo extático y silencioso de su forma de molécula; es el instinto molecular; lo indiferente, lo abstracto, lo que exsiste y que no habla, siempre ha hablado dentro de sus propias leyes de silencio; el oído humano no lo oye todo; ni el ojo humano lo vé todo; ni boca humana sabe todas las expresiones y psicologías habladas; la prueba de la vida consistía en ganar imaginación, de lo que podrían tener otros, no viéndolo; el que cultivó tal sensación, se ganó tantos puntitos de luz, como fué el tiempo de la costumbre; si todo exsiste en Dios, es que todo lo que se imaginó durante la prueba de la vida, todo era ya y desde tiempos remotísimos, una infinita realidad; lo real era antes de ser real en el presente en que se expresa; y todo lo que la criatura imagina instante por instante, ya otros lo habían imaginado; por lo tanto nadie es primero en nada; esta ley es para lo que exsistió, exsiste y exsistirá; sólo el Padre es primero; las moléculas siendo moléculas, no sienten que lo son; tal como la criatura humana que casi nunca se dá cuenta que es un polvo suspendido en el espacio; las moléculas más sabias y humildes se dan cuenta; en un platillo volador la ciencia solar adquiere proporciones colosales en poder, tanto para el macrocosmo de las cosas como para el microcosmo; los padres solares emprenden aventuras planetarias a mundos desconocidos y a mundos conocidos; y muchas veces al imponerse ellos, pruebas solares, se confunden con mundos que son iguales en sus características a otros; este hecho ocurre también en grado infinito; y se debe a que la ó las criaturas que generaron la idea, hicieron repetición mental de ella; y lo que se repite en todo pensar, se repite también en la madurez planetaria; y todo planeta que exsiste, fué pensado en tiempos que escapan a la mente humana; las moléculas de tales mundos están en otras creaciones; y ellas ven su pasado molecular, en microscópicas pantallas de television solar; que son tanto mayor ó menor a sus tamaños moleculares; las moléculas tienen también virtudes propias del magnetismo de la materia; y poseen áureas ó fluídos solares; todo cuanto tiene la criatura humana en sus propias leyes, lo tiene también la molécula en las suyas; esto se llama en el Reino de los Cielos, sensaciones igualitarias con geometría exterior diferente; lo que Dios dá a una criatura en tal ó cual forma, se la dá también a otra con forma diferente; la molécula al recibir su primera reencarnación, es su primera experiencia llevada a cabo, fuera del Reino de los Cielos; tal como el espíritu humano; que en su primer nacer de nuevo, pidió primero ser microbio; pues no necesitaba para tal reencarnación, tanto poder de verbo creador; cuando se es elemental, se principia por lo más fácil; se principia por lo que no necesita mayor ciencia.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES … CONT.-

La molécula del metal de las naves celestes, poseen trinidad molecular.- La molécula en los platillos voladores se vuelve principio de tiempos y de geometrías; la escencia de su materia está en relación directa con las causas mismas de la creación; al lector como se le llama a los que leen en este planeta de vida de prueba, posiblemente se le hará un mundo de incomprensión, la nueva forma de explicación que por primera vez lee, con respecto a la construcción de los platillos voladores; es que la criatura humana es limitada en comprender, lo que proviene de lugares del cosmos, que no tiene fín; la ley de su microscópico planeta Tierra, deja de ser, para poder penetrar, lo que por primera vez le es dado saber; y no todos los seres humanos son de la imperfección del mundo de la incomprensión; porque muchas clases de entendimiento hay en la viña del Señor; millones lo comprenden, millones tratan de comprenderlo y millones ni se preocupan de entenderlo; es más fácil que queden en este mundo, los que lo buscaron durante la prueba de la vida; a que queden los indiferentes; en la construcción de los platillos voladores, sus criaturas poseen trinidad hereditaria; el conocimiento de cada microscópica escencia que piensa en cualquier lugar del universo, posee trinidad de su propio saber; en el mundo de la prueba, nadie supo explicar la Santísima Trinidad; porque la humanidad entera se impuso un olvido de su propio pasado espíritual; pidió borrado mental y físico, de su lugar de orígen; este olvido lo pidió porque no sabía, en qué consistía vivir en el lejano planeta Tierra, la sensación del olvido; y dentro del olvido originario, pidió a la vez, muchos olvidos momentáneos en sus propias pruebas de vida; en los platillos voladores tales olvidos pueden bién exsistir ó no exsistir; porque en las tripulaciones de los platillos voladores, los sentimientos que se viven, sobrepasan a la propia escala de los sentimientos humanos; es decir que los sentimientos en los padres solares irradia magnetismos expansivos; ellos con su propia mente, hacen verdaderas geometrías vivientes con sus sentimientos; son creadores de sí mismos; sus individualidades las proyectan al infinito y las transforman en fascinantes cielos de colores, con todos sus cuerpos celestes; este poder solar es proporcional a la jerarquía solar; al verbo solar; y entre tripulantes solares y la nave misma, exsisten armonías infinitos cordones de comunicaciones instantáneas, que a simple vista no se ven; porque ellas pertenecen al universo invisible; cuyas causas no se ven y sus efectos se sienten en un determinado presente; es la comunicación telepática universal; las criaturas humanas también son por principio hereditario, criaturas telepáticas; más, hasta la telepatía humana, quedó incluída en el olvido del pasado que todos pidieron conocer; cuando el espíritu deja su envoltura de carne, vuelve a poseer lo que poseía, de antes de unirse a un cuerpo de carne; vuelve a ser un espíritu con telepatía; muchos son los poderes que duermen esperando el regreso del espíritu; tales poderes están en el Arca de las Alianzas, del Reino de los Cielos; el Arca de las Alianzas es un universo, en que los poderes de cada uno, esperan el retorno del espíritu, que en un instante dado, pidió a dios, probar una de las tantas formas de vida, en los lejanos planetas; y muchos piden a dios, despojarse de poderes ganados en otras exsistencias, para conocer los que aún no conocen; otros le piden llevar a los lejanos planetas de prueba, parte de tales poderes; es así que el mundo de la prueba conoce: adivinos, ilusionistas, proféticos, mentalistas, hechiceros etc.; son grados de poderes que se pidieron a dios, para ponerlos en práctica en la prueba de la vida; porque desconocían los tales, en que consistía la sensación de tales poderes, en el también desconocido planeta de pruebas Tierra; el Arca de las Alianzas es un universo que como tal, no tiene límites; el mundo de la vida de prueba, lo verá en la televisión solar, del divino juicio final; en la prueba de la vida, muchos mimetizaron ó empequeñecieron lo escrito en el divino evangelio de dios; a todos se les advirtió que lo de dios era infinito; por lo tanto los que cayeron en la extraña sensación de empequeñecerlo, lo hicieron con conocimiento de causa; ciertamente que ninguno de los que empequeñecieron a dios en la prueba de la vida, ninguno vuelve a entrar al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino, uno que nó lo limitó en nada; porque tal cosa está dentro de lo que no tiene ni principio ni tiene fín; la molécula en los platillos voladores, se desplaza según su concepto que tiene de lo geométrico; en un platillo volador todo es transformable y todo lo microscópico de su todo sobre el todo, está en todo instante viviendo escenas de un presente a otro presente; es lo que se llama escalando las dimensiones; el instante se proyecta en una determinada geometría que constituye un presente para los que la presencian; el instante nace de lo profundo de la mente solar; esto ocurre a voluntad de los padres solares; y el instante en ellos, trae consigo transformaciones gigantescas, que son escenas del macrocosmo; y poseen el poder de empequeñecer lo grande, hasta hacerse invisibles.- Y ví como las moléculas vivientes salían de los ojos de los padres solares, haciendo todas las geometrías imaginables.- Las moléculas salían teniendo todas ellas, un color que eran como los colores de las naturalezas de los planetas; eran como fuego de colores; y en el instante y espacio de recorrido entre los ojos de los padres solares y la nave misma, se transformaban en las más variadas geometrías; quedándose en una de ellas; y ví que eran de una caloría, capaz de hacer hervir a los océanos del planeta Tierra; divino Padre Jehova, ¿por qué las moléculas varían tanto en sus geometrías? Se debe hijo al libre albedrío molecular; es la herencia solar manifestada en infinitos deseos, de llegar a ser lo que ya era; es decir imitar al infinito de donde se salió; la molécula nace con la geometría primitiva de sus padres solares y siente a la vez, sensaciones hereditarias; tales sensaciones son también geometrías; la misma ley ocurre en todas las criaturas de carne; las sensaciones del espíritu humano se geometrizan en su propia áurea y se geometrizan por igual, en los quehaceres materiales; en todo queda una marca que no ven los ojos humanos; las moléculas de los platillos voladores tienen el mismo principio que tienen las moléculas del planeta Tierra; sólo que las moléculas de los platillos voladores son de jerarquía solar; son más infinitamente evolucionadas; son más antiguas y tienen poder de transformación sobre las moléculas de la Tierra; lo molecular de un platillo volador, forma un todo magnético que anula la resistencia magnética de las moléculas de la Tierra; la dimensión terrestre es para la dimensión solar, algo así como un fuego de fósforo frente a un sol; la molécula de los platillos voladores tiene potestad molecular, sobre todas las moléculas, que fueron creadas después de ella; en divina justicia del todo sobre el todo universal, las jerarquías vivientes de los seres, sean criaturas de carne ó de la materia; son recíprocamente superiores las unas de las otras, de molécula en molécula; la unidad más microscópica que la mente pueda imaginar, representa lo elevado de sí mismo; la potestad nace en el mismo instante en que crece una molécula dentro del conglomerado de todas y de sus antiguedades; la molécula de los platillos voladores se materializa en forma instantánea y se dá brillo plateado también en forma instantánea; divino Padre Jehova, veo que exteriormente el material de la nave tiene figuras geométricas; ¿a qué se debe ello? Se debe hijo a que en el último instante, dentro del instante de solidez molecular, el libre albedrío de las moléculas escoge una geometría y se acomoda en ella; es decir reencarna en la forma de tal geometría; el enfriamiento la sorprende en el instante del propio deseo; porque todo deseo como toda sensación, son geometrías; y dentro de la geometría del deseo, la molécula vive las más variadas geometrías, propias de sus sensaciones de moléculas; y con ellas trabajará en el divino verbo solar, de los tripulantes de la nave; es lo que se llama la armonía mental-molécula; término propio de los que están acostumbrados a conversar con las moléculas, en sus respectivas jerarquías de poder; la molécula penetra en las mentes solares, cuando recibe el llamado telepático de los tripulantes de la nave; y es para las moléculas, como penetrar en los abismos de un sol; en donde hacen alianzas instantáneas, cuya reencarnación también instantánea, se vuelven hechos ó acontecimientos.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.-

La molécula del metal de las naves celestes, poseen Trinidad molecular.- La molécula en su prueba molecular dentro de un platillo volador, experimenta todas las sensaciones de molécula que pidió en leyes de reencarnación; cada sensación fué escrita en infinitas televisiones solares; las reencarnaciones son presenciadas por planetas, soles y platillos voladores; cada sensación de la molécula, le fué dada por otras microscópicas moléculas; moléculas del microcosmo dentro de la molécula del macrocosmo; lo pequeño posee a la vez otros pequeños; cada sensación de toda reencarnación es molecular; sensación por sensación el todo sobre el todo de la reencarnación posee un sentir que es proporcional a su Trinidad molecular, que hasta ese instante tiene alcanzado; la molécula en la creación del platillo volador, siente y vé a cuantos le rodean; y tal hecho es como una fotografía que queda impregnada en lo más íntimo de su molécula; es la reencarnación que vibra con todo el sentir del todo sobre el todo; la misma sensación que siente una molécula al reencarnar en lo que será un platillo volador, lo siente también el espíritu humano en la propia reencarnación; la reencarnación principia por sensaciones que en su composición microscópica, crean a la molécula de menor a mayor; desde lo invisible a lo visible; el espíritu se siente renacer en su todo sobre el todo; los universos al alcance de su jerarquía espíritual, penetran en él, como una saturación de posesión que se vuelve sentimiento; en la construcción de un platillo volador, sus moléculas aparecen de adentro hacia afuera; desde lo infinito microscópico hacia lo mayor del macrocosmo; todo principio molecular tiene dos brotes que dentro de la molécula no cesarán jamás: El magnetismo expansivo y el magnetismo geométrico; la evolución que exige espacio y tiempo y la forma de presencia de querer ser de tal ó cual geometría; las moléculas de un platillo volador son siempre igualitarias teniendo todas a la vez, diferentes individualidades moleculares; el todo sobre el todo de un platillo volador, se expresa en reciprocidad en todos los niveles geométricos del pensar; la solidez del metal de los platillos voladores, se logra según los instantes, en que se desee tal ó cual densidad molecular; y en cada densidad aparecen infinitas temperaturas solares; lo metal-solar forma universos de colores que forman las geometrías ó galaxias moleculares; es un magnetismo que irradia absorbiendo cielos sin filosofía; que son espacios que aún no han pedido tal ó cual reencarnación reconocida; los espacios, molécula por molécula también esperan reencarnaciones en el universo viviente de Dios; los espacios en todo instante reencarnan cuando tal ó cual geometría hecha objeto ó cosa, los ocupa; las fricciones ó roces con los objetos, son para los espacios experiencias mudas; los espacios son los mismos cielos; ningún espacio tiene límites y no obstante las criaturas en sus ciencias, le ponen límite; en los platillos voladores el espacio es según la jerarquía solar de la nave; los espacios y las moléculas forman un todo que se vá renovando en sí mismo; las transformaciones que ocurren en la constitución de un platillo volador, interviene el tiempo molecular; este tiempo nace desde infinitos principios de tiempo; es decir que habiendo salido los tiempos de un mismo lugar del universo, adquieren en sus reencarnaciones de tiempo, infinitas características que dan lugar a nuevos principios de tiempo; el tiempo que posee cada molécula es otro tiempo; el tiempo del espacio es también otro; el tiempo de toda vida, igual; y hasta el propio tiempo posee su tiempo en el tiempo; y no exsiste tiempo que no le llegue su tiempo; es decir tiempo de juicio; en los platillos voladores moléculas y tiempos, hacen también divinas alianzas para lograr llegar a ser, lo que desean; lo uno y lo otro se necesitan para conocer lo que no conocen; es lo mismo que le sucedió al espíritu humano; que sin el tiempo no conocería el tiempo de la Tierra ni ninguna clase de tiempo; el tiempo fué pedido por la criatura humana, porque no lo conocía; una cosa es vivir el tiempo espíritual en el Reino de los Cielos, y otra cosa es vivir el tiempo terrenal; y todo tiempo se modifica cuando la criatura también se modifica; lo último quiere decir que el tiempo también hace alianzas con los cambios sensibles de las virtudes del espíritu humano; la más microscópica sensación posee tiempo pedido en el Reino de los Cielos; lo microscópico posee derechos de igualdad, tal como lo posee lo grande ó lo gigantesco; en los platillos voladores las moléculas y el tiempo forman un todo de acontecimientos materializados con desarrollo transformador; en todo instante el sentir de un platillo volador, está presto a lo más inverosímil de los cambios emanados de las mentes de los padres solares; son las geometrías instantáneas de un platillo volador; de las cuales surgen las transformaciones de los platillos y de sus tripulantes; lo instantáneo mental se vuelve nueva geometría; esta ley asombra a los que pertenecen a las ciencias primitivas; tal como la ciencia de la Tierra; en los platillos voladores sus transformaciones se hacen mandando en el todo sobre el todo de la nave; la transformación principia por lo pequeño dimensional; es decir que un platillo volador es visto en forma simultánea, por muchos presentes que corresponden a otros tantos mundos y criaturas; lo dimensional abarca tantas evoluciones como es la jerarquía solar de las naves celestes; un platillo volador tiene poder de ascendencia sobre los elementos del universo, según el poder de su verbo solar; los platillos voladores mandan y crean a la vez; y enfrentan a los mundos desconocidos, en sus propias causas de leyes; el poder eterno está en el dominio de los elementos; el poder de los hombres de la Tierra, es poder que se engrandece en forma aislada, de los elementos de la Tierra; el poder de los tripulantes de los platillos voladores, nace conversando con las mismas moléculas del universo; lo limitado en los hombres se debe a que pidieron conocer el límite que como sensación, lo desconocían; todo poder salido del libre albedrío humano, que pidió ser probado por un instante llamado vida, le será quitado al hombre; ni una molécula de este extraño poder, quedará en lo por venir; es más fácil que quede en el nuevo mundo, lo que se pidió en el Reino de los Cielos; a que quede lo que no se pidió; en los platillos voladores sus tripulantes observan con extrañeza, el uso de una fuerza en la Tierra, que ninguno de los de la Tierra, pidió a Dios; porque todos pidieron leyes de amor; y todos le prometieron al Padre Jehova, no matar ni prepararse para matar; los que se prestaron para perfeccionar el matar, fueron los demonios de la prueba de la vida; en los platillos voladores sus tripulantes se aprestan a hacer desaparecer los extraños poderes de la fuerza, que ningún libre albedrío humano pidió a Dios; en los platillos voladores el concepto de la fuerza es otro; ellos los tripulantes solares, llaman a la fuerza, poder creador; no lo consideran destructor; exsisten muchos conceptos de la fuerza; el más demoníaco es aquel concepto de fuerza, que viola la ley de Dios; esta violación adquiere proporciones de drama, cuando ocurre en mundos de prueba como lo es la Tierra; la molécula en el desarrollo de toda fuerza, se comporta como quien es obligado a vivir una extraña sensación, en contra su voluntad; y toda molécula se quejará en el divino juicio de Dios; moléculas y espíritus se quejarán; el juicio de Dios, incluye a toda tiniebla que como la extraña fuerza, salieron de la mente humana; la criatura humana pidió a Dios, muchas sensaciones en que podría estar expuesto a tal ó cual hecho; pidió situaciones mentales que no conocía; y al pedirlas, le prometió a Dios, no violar las leyes de la luz; y la extraña sensación de la fuerza como razonamiento, le hizo caer; la prueba de la vida consistía en no caer; en no valerse del uso de la fuerza, para lograr su propio progreso; toda evolución planetaria que empleó el uso de la fuerza como razonamiento en su propio progreso, se hace acreedor a un divino juicio de parte de Dios; en el divino Juicio Final que se cierne sobre el actual extraño sistema de vida de la Tierra, juzjará a quienes obligaron a otros, a que se perfeccionaran en matar, a través de la fuerza; los que inculcaron el uso de la fuerza en la prueba de la vida, ninguno de ellos volverá a entrar al Reino de los Cielos; ni sus seguidores é imitadores, ninguno volverá a entrar al reino; es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que a otros inculcaron, sensaciones de amor y no de fuerza; en los platillos voladores el todo sobre el todo de su construcción, fué inspirado con psicología de fuerza amorosa; la fuerza amorosa es la única que eterniza lo que se es; el magnetismo del amor es el único que conduce al Reino del Padre; el magnetismo de la fuerza impuesta aleja; porque no está escrito su pedido en el Reino de los Cielos; los que en lejanos y remotísimos planetas de pruebas, fueron influenciados por extrañas sensaciones, que como el uso de la fuerza, no pidieron a Dios, los tales perpetúan su propio alejamiento de sus lugares de orígenes; la distancia de separación entre el espíritu que siente en sí mismo, una extraña influencia que ni él mismo pidió, perpetúa el alejamiento mientras dura la sensación en el espíritu; para que el espíritu vuelva a entrar al Reino de los Cielos, no debe quedar en él, ni el recuerdo de las extrañas sensaciones, que por culpa de otros, conoció en los lejanos planetas de pruebas; en los platillos voladores sus tripulantes ven las áureas de los seres humanos; y los colores de las mismas, los proyectan en la television solar; y ven en ellos, los colores de color de tinieblas, que caracteriza a los que sirven a la extraña fuerza; porque cada sensación del espíritu, se vuelve color; en los platillos voladores todos saben el destino que tendrán los seres humanos, cuando estén viviendo los acontecimientos del Juicio Final; de a uno por uno, ellos saben el respectivo destino; la molécula en su libre albedrío de molécula, se perfecciona a su manera, dentro de un platillo volador; y se reúnen formando el compañerismo molecular; ellas se reúnen por atracción de simpatía en sus propias características moleculares; las moléculas tienen infinitas apariencias geométricas, según el grado de evolución alcanzado, en sus propias reencarnaciones de moléculas; sus apariencias son parecidas a las apariencias humanas; es decir, que así como exsisten millones de rostros, diferentes los unos de los otros, en el género humano, igual ocurren en las moléculas; porque también en ellas, unas moléculas han avanzado más que otras, desde el instante en que conocieron su primera reencarnación; sus avances espírituales unas lo hicieron en tal ó cual galaxia y otras en otras; en los platillos voladores el principio de sus exsistencias nace del principio de los principios, de los propios padres solares; es decir que de sus lugares de orígenes, salen también ejércitos infinitos de moléculas, números, espacios, tiempos, etc, etc; además de los ejércitos de pequeños, venidos desde infinitos puntos del universo; esto se llama en el Reino de los Cielos, convergencia geométrica de pequeños todos, sobre un platillo volador; las moléculas obtienen informaciones del historial de los padres solares, que intervienen de tal ó cual construcción de platillo volador; estos historiales celestiales no tienen fín; las moléculas estudian a las jerarquías solares, en las televisiones solares de los planetas, soles y platillos voladores; igual ley cumplen los espíritus humanos y de los animales, cuando deciden conocer formas de vida que no conocen; toda criatura humana se informó de sus propios detalles de reencarnación antes de venir a la prueba de la vida; lo hizo en libre albedrío espíritual; porque la idea de conocer una vida que no se conocía, salió del mismo espíritu; nadie lo obligó a venir a la prueba de la vida; y en la búsqueda que cada cual hizo antes de elegir la vida, los espíritus hicieron divinas alianzas con las moléculas; sin las cuales es imposible la vida humana; las moléculas que componen el todo sobre el todo de un platillo volador, vieron a muchos espíritus humanos, pedir consejos y doctrinas a sus padres moleculares solares; estas escenas que ocurrieron en el Reino de los Cielos, se ven en las televisiones solares de todo platillo volador; y la humanidad del mundo de la prueba, también las verá en la television solar, en el planeta mismo; lo de arriba es igual a lo de abajo; lo que se escribió arriba, también se escribe en los planetas; las moléculas en el Reino de los Cielos, buscan como busca también el espíritu humano; y se forman las familias moleculares que han de unirse a muchos futuros cuerpos de carne; y cada molécula dá lugar a una reencarnación, dentro de la propia del espíritu humano; lo instantáneo y microscópico ocurre dentro de otro instantáneo y microscópico; las moléculas de los platillos voladores poseen leyes que las hacen, jerarquías más elevadas que las moléculas de la Tierra; las últimas obedecen a las primeras; esta obediencia, que es una ley propia del universo viviente de Dios, es la que permite la transformación que tendrá la Tierra, en el Milenio de Paz; es una subordinación amorosa que cautivará al mundo de la prueba y al nuevo mundo; las moléculas de la Tierra, estarán subordinadas al Hijo Primogénito Solar Cristo; en las pantallas de television solar de infinitos platillos voladores, sus tripulantes verán todos los acontecimientos del divino Juicio Final; la comunicación telepática entre el Hijo Primogénito Solar Cristo y los platillos voladores, será permanente é instantánea; a su divino llamado acudirán; y todo ojo humano verá, lo que jamás imaginó ver; las moléculas hablarán y los animales también; este prodigioso espectáculo llenará de espanto a los materialistas del mundo de la prueba; muchos intentarán suicidarse avergonzados; peor para ellos; porque si mil veces se quitan la vida, mil veces vuelven a ser resucitados por el hijo de Dios; las moléculas y los espíritus animales, provocarán el llorar y crujir de dientes del mundo de la prueba; los niños estarán maravillados; ellos no sentirán el extraño complejo de los adultos del mundo que se vá; este hecho llenará de verguenza a los del mundo de la vida de prueba, que no supieron conservar en sí mismos, la alegría propia de un niño; la prueba de la vida consistía en ello; había que conservar durante la vida, la alegría propia del Reino de los Cielos; porque es más fácil que vuelvan a entrar al Reino de los Cielos, los que cultivaron algo que era propio del Reino; a que puedan entrar, los que en nada lo imitaron; las moléculas durante el milenio de paz, principiarán a expresarse a niños-genios; cuya sabiduría que traerán al nacer, no necesitarán de la llamada educación superior ni de las llamadas universidades del mundo de la prueba; esta realidad llenará de verguenza y de complejo, a muchos orgullosos de las universidades del mundo; que se creyeron que sólo ellos lo sabían todo; ellos mismos se darán cuenta que nada sabían; todo orgulloso del intelecto humano, dividió su fruto por el orgullo; y en vez de recibir todo el puntaje de luz correspondiente a su estudio, recibe poco ó nada; el extraño orgullo le divide su recompensa; todo el que se dejó influenciar por la extraña sensación del orgullo, debe él mismo, calcular el número de segundos que contiene el tiempo que duró su orgullo; por cada segundo de orgullo, le corresponde volver a vivir una exsistencia, fuera del Reino de los Cielos; el hacerlo se le considera a todo orgulloso, como un acto de arrepentimiento; lo último es puntaje celestial de arrepentimiento; esto se debe a que lo de Dios es infinito; por el más microscópico esfuerzo mental, la criatura recibe exsistencias; sea en la luz sea en las tinieblas; el Eterno es infinitamente igualitario tanto para las leyes de la luz, como para las leyes de las tinieblas; la molécula en su ley viviente, también está expuesta a corromperse como se corrompe un espíritu que violó la moral de Dios; las moléculas del todo sobre el todo de la criatura humana, también se corrompen cuando el espíritu al cual se unió, se corrompe; es la extraña corrupción transmitida por el propio magnetismo de la carne en unión con el magnetismo con el espíritu; lo uno se nutre con lo otro; toda idea mental deja su sello de influencia en las moléculas de la carne; esta influencia hace un todo con las respectivas áureas de los cuerpos de cada uno; es una magnetización de tinieblas; el mundo de la prueba, verá sus 318 zonas de colores, proyectadas y aumentadas en la television solar; y todos conocerán su propia unidad ó valor que adquirió su propia tiniebla, durante la prueba de la vida; la luz ganada, también posee su unidad ó valor; las moléculas en un platillo volador, también reciben la influencia de los padres solares; y mientras más elevada es la jerarquía solar, mayores son también, las enseñanzas recibidas por las moléculas, que componen el todo sobre el todo del platillo volador; en las leyes solares, la sabiduría y el conocimiento son proporcionales al poder del verbo solar; las moléculas de un platillo volador están unidas a las mentes solares, por infinitos é invisibles cordones solares; son microscópicas dimensiones que según sea el verbo del padre solar, se achican y se agigantan hasta hacerse visibles; en estas dimensiones se ven los más variados soles de colores, que mente alguna pueda imaginar; y se ven escenas de mundos que están subordinados dentro de la respectiva jerarquía del padre solar; esta ley se llama en el Reino de los Cielos, dimensiones subordinadas a un padre solar; y constituye una de las infinitas glorias de la creación del Padre Jehova; divino Padre Jehova, veo que estas dimensiones se abren en ángulo; algo así como un enorme abanico de colores; así es hijo, ellas hacen las más imaginables geometrías; tal como lo hace una criatura humana, en su respectiva jerarquía de humano; estas dimensiones como lo ves, se expanden hasta el infinito y se contraen hasta constituírse en una fina línea solar; las moléculas en un platillo volador, se expanden por el espacio en grado infinito; y lo hacen a través de sus cordones solares; así lo veo divino Padre Jehova; este espectáculo maravilloso me recuerda cuando la mente humana sueña; te diré que lo que ves, es para el sentir de las moléculas, algo parecido al sueño; sólo que las moléculas no necesitan dormir para soñar; en ellas, la sensación de soñar es permanente; en todo instante las moléculas de un platillo volador, están en contacto expansivo con el cosmos; es como vivir en todo instante una vida, y en el instante siguiente, otra vida; siendo la misma criatura; es el traspaso de dimensiones que se vuelve levitación en la molécula; es algo parecido en lo que te sucedió en tu prueba espíritual; así lo recuerdo por tu divina gracia, divino Padre Jehova; divino Padre, ¿las moléculas de la Tierra, cumplen la misma ley, que cumplen las moléculas de los platillos voladores? no hijo; no cumplen la misma ley; porque las moléculas del planeta Tierra, también pidieron a Dios, la prueba de la vida; las moléculas en sus libres albedríos de moléculas, pidieron también el olvido molecular; tal como los espíritus humanos pidieron el olvido espíritual; moléculas y espíritus pidieron conocer el olvido del pasado, en la prueba de la vida, porque no lo conocían; desconocían la sensación de vivir una forma de olvido, en un lejano planeta de prueba; y así sucedió con cada una de las sensaciones, que a cada uno le tocó vivir en la prueba de la vida; sensación por sensación, cada una fué pedida en el Reino de los Cielos; lo que no se conoce se pide a Dios conocer; incluyendo las sensaciones de sí mismo; las moléculas de la Tierra también pidieron a Dios, sus propias sensaciones moleculares; ellas pidieron lo extático y lo silencioso para vivirlo en el presente humano; muchas sensaciones pidieron las moléculas, para experimentarlas en su interior; en su núcleo interno, suceden grandes movimientos físicos, en dimensión microscópica; las moléculas de la Tierra, hablarán cuando el hijo de Dios, les hable telepáticamente; esta conversación telepática con las moléculas de un mundo, corresponde a la ley de la gloria y majestad, de un hijo primogénito solar del Padre Jehova; las moléculas como tales, participan también en el divino juicio de Dios; ellas se alistan para representar la unidad-molécula en el divino juicio del Padre; y lo hará en alianza con el segundo; unidad de tiempo; en los platillos voladores sus moléculas también se aprestan para intervenir en los acontecimientos del divino Juicio Final; porque todo acontecimiento a partir del primer segundo, dejado el último segundo del tiempo de la prueba de la vida, serán acontecimientos con nuevas ideas y nuevas moléculas; porque todo será restituído principiando por las ideas y por las moléculas; nuevas divinas alianzas se escriben en el Reino de los Cielos; que darán por resultado un nuevo mundo; las moléculas siendo partículas invisibles para el ojo humano, juegan el más grande papel en los destinos humanos, que pidieron la prueba de la vida; porque de ellas, pende el destino de todos; la obra humana se desglosa por molécula-segundo para calcular su premio ó su castigo; de lo pequeño pende el destino del grande; porque lo microscópico vivido, también se incluye en el divino juicio de Dios; el término: Por sobre todas las cosas imaginables, que fué pedido por la humanidad misma, incluye a lo invisible que compartió con el espíritu, la prueba de la vida; las moléculas pidieron también a Dios, el Juicio Final a sus propias leyes de moléculas; el todo sobre el todo lo pidió; en los platillos voladores lo molecular se apresta a expandirse por la Tierra; son infinitas misiones en que cada pequeña molécula, se apresta y se perfecciona para tener éxito en su misión; tal como los hombres se preparan para lo que desean emprender; la molécula cambiará el curso de la historia del planeta; esta revelación le fué anunciada al mundo de la prueba, en la divina parábola que dice: Todo humilde es grande en el Reino de los Cielos; esta humildad se refería a las moléculas, virtudes, ideas; se refería a todo lo microscópico de la naturaleza de la Tierra; incluyendo a los humildes de espíritu; las leyes y las parábolas salidas de Dios, son por igual tanto para la materia como para el espíritu; porque nadie es menos delante de Dios; ni la materia ni el espíritu lo son; las moléculas de un platillo volador, harán divinas alianzas con las ya exsistentes en la Tierra; el enriquecimiento del conocimiento invadirá todo el planeta; y su influencia será tal, que extrañas costumbres caerán; nueva psicología nace en la Tierra; esta nueva psicología repudiará lo que hasta entonces era una costumbre; el espíritu humano será sacudido en su todo sobre el todo; la molécula en su ley de puntaje celestial, lo revolucionará todo; y no habrá quien no llore; porque el poder de una pequeña como lo es la molécula, es tal, que nadie de la prueba de la vida, nadie volverá a entrar al Reino de los Cielos; los platillos voladores inician en la Tierra, una época que fué realidad en el principio del mundo; cuando el mundo siendo microscópico, vivió la Era de los Cielos Abiertos; una era que dió principio a todas las leyendas; porque siendo el Eterno infinito, las leyendas todas son verdaderas y tienen causa viviente de leyendas; la Tierra volverá a presenciar la fascinante Era de los Cielos Abiertos; cielos que se cerraron, cuando Adán y Eva desobedecieron a Dios, en su microscópico paraíso; paraíso que empezaba a nacer desde el interior de una molécula; divino Padre Jehova, ¿es por esta verdad, es que fué escrito: Del polvo eres y al polvo volverás? así es hijo; una molécula es menos que un polvo; y un polvo está constituído por moléculas; las moléculas cuando nacen en los lejanos soles, son tan pequeñas, que se hace necesario reencarnar en dimensiones microscópicas, para poder verlas; las jerarquías solares pueden verlas en su nacimiento solar; porque ellas habiendo sido moléculas en tiempos remotísimos, tienen por derecho propio, la potestad de verlas; y mientras mayor es el divino verbo que han alcanzado, mayor es también el poder que poseen, para penetrar los infinitos del microcosmo; ellos hacen inauditos retrocesos en tiempos que ya fueron; en tiempos que vivieron otras alianzas con el todo sobre el todo; de sus verbos solares emergen historias planetarias que fascinan; la Tierra presenciará tales maravillas en el Milenio de Paz; las moléculas en sus leyes de molécula, comparten su destino con los que se han unido; enfrentan sus propias pruebas moleculares; y contemplan en lo extático, todos los cambios que experimentan; todo cambio ó rasgo físico provocado en ellas, en lo extático lo sienten; la sensibilidad de lo extático, es lo mudo que siente y no se expresa; y toda transformación ocurrida en cada molécula, queda registrada en la naturaleza misma; la atmósfera misma retiene en sus ondas geométricas atmosféricas, toda imaginable geometría, de lo que cada uno hizo en la prueba de la vida; este registro de los propios actos, tiene principio eterno; hasta el nacimiento de un espíritu queda grabado por toda la eternidad; en carne ó no, todo espíritu graba en forma instantánea, sus propios actos; cada cual se hace su propia television solar, con sus propios actos; es por esta ley es que fué escrito: De sí mismo sale todo; ó sale la luz ó sale la tiniebla; la decisión en todo sale de sí mismo; y en todo instante, la criatura se geometriza por sus propias decisiones; la television solar acto por acto, es una geometría que naciendo del propio pensar, queda grabada en la atmósfera; el magnetismo mental hace alianzas con el magnetismo de la atmósfera; y todo padre solar tiene el poder de mandar materializarse, a todo lo que está en lo invisible de la materia y el espíritu; este poder es proporcional al divino verbo que posee cada padre solar; en los platillos voladores también ocurren sucesos que ocurren en la Tierra ó que ocurrieron en el principio de los tiempos; en estas naves quedan registradas las evoluciones de infinitos planetas; allí se sabe el futuro planetario, antes que el futuro con sus sucesos, se materialicen; se ven las escenas, antes que ocurran en el presente y en el preciso instante; las moléculas en su principio de nacimiento solar, traen en sí mismos, la geometría de lo que sintieron en los vientres de las madres solares; y lo que se vé dentro de una madre solar, son paraísos vivientes, que en sus moléculas prima la divina filosofía de la madre misma; el nacimiento de todo cuanto exsiste, es divino parto que no tiene ni tendrá jamás fín; lo que ocurre en una pareja de soles, está ocurriendo en todo instante, en infinitas parejas solares; y todas las parejas solares, están amorosamente subordinadas a la divina Madre Solar Omega; que con el divino Padre Jehova, forman la divina igualdad en poderes y derechos; las moléculas habiendo tenido un único principio original, van teniendo y en forma infinita, eternos y nuevos principios de jerarquías moleculares; sucede que en virtud de sus libres albedríos, muchas veces piden el volver a nacer de nuevo, en los vientres de las madres solares; repiten la experiencia encontrando nuevas ciencias; esto se llama en el Reino de los Cielos, retorno a la Madre; como igualmente exsiste el pedido de retorno al Padre; las moléculas poseen en sus sensibilidades, la armonía ó música celestial; y las notas musicales mismas, están también constituídas por las moléculas musicales; en los platillos voladores, se vive en eterna armonía musical; música celestial proveniente de infinitas y remotísimas galaxias de planetas; es una música que de escucharla el mundo de la prueba, la humanidad entera se quedaría dormida; porque todos serían arrebatados y proyectados a las jerarquías elevadísimas, que fueron antes del instante, en que cada uno nació en el Reino de los Cielos; el arrebato que cada cual sentiría, sobrepasaría todos los controles de todas las virtudes del propio pensar; la música celestial de fuera de la Tierra, se materializa; es decir, que los padres solares, convierten sus notas, en planetas musicales; esta ley de maravilla la presenciará el mundo de la prueba; y los grandes genios de la música, que conoció el mundo, quedarán como aprendices de un mundo primitivo; las moléculas en sus maneras de ser, tienen también perfeccionamientos é imperfecciones; las hay con infinitos caracteres; las individualidades solares perfeccionan a las individualidades moleculares; es ésta la causa principal, por lo que las moléculas piden reencarnaciones en planetas, soles, naves etc; porque para conocer ciencias que no se conocen, todo libre albedrío viviente pide volver a nacer de nuevo, para conocerlas; la criatura humana pidió conocer lo humano porque no lo conocía; más adelante y en virtud de su libre albedrío espíritual, pedirá conocer otras formas de vida; por algo se le enseñó que su Dios era infinito; la prueba de la vida consistía en no olvidarlo; quien lo olvidó también será olvidado en el Reino de los Cielos; la molécula pide ser molécula cuando el magnetismo creador de los soles, piensa en moléculas; es la divina decisión del verbo solar, de llegar a ser en lo que se desea; esta ley solar no se cumple en la ley humana, porque todo espíritu humano tiene un divino mandato de prueba que cumplir; y todo mandato salido del Reino de los Cielos, se cumple hasta en su última molécula de hechos pedidos, y hasta en su último segundo de tiempo pedido; la molécula nace de un deseo solar; nace de una sensación que le satura de una individualidad; porque las lumbreras solares son mente y físico; son libres albedríos que se expanden en nuevas y microscópicas geometrías, llamadas criaturas; el orígen de la molécula y de todo espíritu, salen de una misma ley; porque las transformaciones de una individualidad, no cesarán jamás; y siempre se dirá, que se salió de un principio eterno; y en cada individualidad que se vive, la misma se expande y se multiplica; en la criatura humana esta expansión se cumple a través de las ideas físicas; y sucede que las sensaciones que cada cual posee y siente, forman un todo de macrocosmo; lo microscópico que se es en sí mismo, estaba ya en el universo en una dimensión infinita; cada sensación que se experimenta, posee su propio reino con sus leyes y jerarquías propias; exsistiendo también, el Reino de los Cielos de las moléculas; tal como exsiste el Reino de los Cielos de los espíritus; exsiste en millones de criaturas humanas, de considerarse sólo ellas como criaturas únicas que piensan; en sus microscópicos conceptos que tienen del infinito, no conciben otra idea, que la de engrandecerse ellos mismos; la prueba de la vida, consistía en no caer en esta extraña sensación de creerse único; porque sólo Dios es único; ninguno de los que se consideraron único, ninguno vuelve a entrar al Reino de los Cielos; nadie del universo, le dá la razón al que se llamó único en su respectivo planeta; las moléculas al nacer en los vientres de las madres solares, nacen con influencia del divino carácter de la propia madre solar; igual ley cumplen los espíritus; el principio es para todos igual; materia y espíritu nacen de una misma sensación solar; el principio se llama en el Reino de los Cielos, la brisa celular; que nace sintiendo y que se desprende de un todo solar infinito; la Brisa Celular es una sensación de roce mínimo entre la fuente de sensaciones de la cual se salió, y el cosmos mismo; las madres solares vibran en cada parto solar; y cada vibración es una geometría que impulsa a la brisa celular a amoldarse a una de tales geometrías; y toda molécula como todo espíritu, nacen con una microscópica geometría que es el principio geométrico de sí mismo; el principio de todo espíritu humano, tuvo la geometría de un ángulo recto de 90°; esta geometría representa la forma del libre albedrío humano; es la geometría original del libre albedrío humano; es el ángulo del Hijo Primogénito Solar Cristo; expresado en el divino evangelio de Dios, como el Alfa y la Omega; el principio geométrico del propio libre albedrío, ocurrido en el sol Omega; la línea y el círculo; la determinante geométrica de los seres pensantes del universo, nace de ellos mismos; las individualidades solares al unirse en matrimonios solares, proyectan las futuras creaciones; los libres albedríos principian con la sensación primera, de la igualdad; porque no conocen otra; en las moléculas ocurre cosa igual; su cohesión como brisa celular, es de unificación expansiva; mientras mayor es la reproducción como tales, más se perfecciona la cohesión, la igualdad, la unidad del todo sobre el todo; se nace por principio original, con un número viviente equilibrado; es el número de la inocencia solar; y las pruebas de vidas, ó de reencarnaciones, consistía en mantener inalterable, el número equilibrante de la inocencia; cuando los libres albedríos de los espíritus en los planetas, deciden crear sistemas de vida, deben de cuidarse de no desequilibrar el número de la inocencia; en el planeta Tierra, hubo y hay desequilibrio en el número de la inocencia; la inocencia humana conoció extrañas sensaciones, que el espíritu no pidió en el Reino de los Cielos; las extrañas sensaciones que nadie pidió son los escándalos, los vicios, los engaños, la división para gobernar, el libertinaje, la tentación en usar la fuerza para imponerse; había que cuidarse segundo por segundo, durante la prueba de la vida, de no desequilibrar al número de su propia inocencia; el saber esta ley, es saber la causa del porqué había que luchar por tal ó cual moral; los números y las moléculas vivientes, poseen también número de inocencia; y gimen cuando el espíritu al cual se unieron, para conocer una forma de vida, violó la divina ley de Dios; el todo sobre el todo de la criatura humana, pide juicio contra el propio espíritu; pues nadie desea ser acusado de cómplice, con los que violaron la ley de Dios; la molécula en los platillos voladores, cumple y siente la misma ley de inocencia; porque muchos padres solares, violan a veces la ley de Dios; como la violaron los hombres; el llamado satanás era también un padre solar, que se rebeló contra el Eterno; las historias de los que se rebelan a Dios, son infinitas; porque nada tiene límites en la creación de Dios; exsisten violaciones arriba como exsisten abajo; es por eso que se escribió que lo de arriba es igual a lo de abajo; las violaciones de los padres solares, son caídas de otras perfecciones; la ley humana debe atender su propia ley; porque aunque las jerarquías solares, hayan violado su ley, tal hecho a ellos corresponde; cada cual en su propia ley de evolución; no corresponde que las jerarquías menores como lo es la humana, se atribuya el derecho de criticar a las mayores del macrocosmo; pues de las mayores sale la vida ó resurrección de toda carne; las moléculas cumplen igual ley que la que cumplen los espíritus humanos; ellas no pueden tomarse la libertad, de criticar a los padres solares moléculas; en los platillos voladores reina el infinito respeto, tal como sucede en el Reino de los Cielos; la disciplina en un platillo volador es la divina norma del diario ajetreo cósmico; y la disciplina tiene por base las leyes de las comunicaciones telepáticas, a nivel universal; el verbo solar posee medios de comunicación infinitos; siendo la telepatía una de las preferidas; en los platillos voladores todos son telepáticos y a la vez, lo expresan por lenguaje hablado y viceversa; las moléculas en sus conversaciones con los tripulantes solares, cumplen iguales leyes de comunicación; en cada cambio de rumbo de la nave, se emplea la telepatía en infinitos grados; y toda conversación telepática, queda escrita en la television solar, en las respectivas escenas que se vivieron; tal como quedan escritas, instante por instante, las conversaciones diarias de toda criatura humana; y todo ojo que verá al hijo de Dios, escuchará su propia voz, en la television solar; y millones se llenarán de verguenza, porque todo el que se expresó en groserías, se escuchará y lo escuchará el mundo; verguenza y lágrimas, caracterizará a la era del llorar y crujir de dientes; es el juicio universal y público, que todos pidieron en el Reino de los Cielos; y todo pedido hecho a Dios, se cumple hasta en su última molécula; las moléculas de las palabras habladas durante la prueba de la vida, se aprestan a quejarse contra el espíritu grosero; esta ley será llamada durante el divino juicio, escándalo de boca; los que teniendo boca y violaron la ley, envidiarán a los mudos de la prueba de la vida; porque el mudo por ser mudo, ninguna grosería expresó; por lo tanto ninguna molécula de palabra alguna, le acusará; por cada queja de cada molécula, los escandalosos de la boca, tendrán que volver a vivir, una exsistencia fuera del Reino de los Cielos; se les advirtió que lo de Dios, era infinito tanto en la luz como en las tinieblas.-

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.-

El número viviente participa en la construcción de un platillo volador.- El número viviente en su decisión de participar en una creación, lo hace pensando en la divina grandeza de Dios; tal como lo hace un espíritu pensante; cuando se está en la divina presencia de Dios, el espíritu ya tenga forma humana ya sea número viviente, se olvida de todo; todos ven que en el divino Padre Jehova, están todas las realizaciones que siente y desea llegar a ser una criatura; los seres pensantes en la divina presencia del Eterno, ven que la materia y el espíritu hacen todas las formas geométricas de vidas, que mente alguna pueda imaginar; todos ven que materia y espíritu conversan y que hacen divinas alianzas, para conocer lo que no conocen; lo que a todos parecía imposible y a lo que jamás nunca pensaron, allí en la divina presencia de Dios, lo ven como una realidad infinita; el divino espectáculo de ver a Dios en gloria y majestad, deja en todos un eterno recuerdo que nadie olvidará jamás; es la divina magnetización ó divino sello de Dios; es recibir un divino fluído de la misma divina causa, que creó todas las causas; el número viviente pierde amorosamente, toda noción de todo cálculo; se repliega a su propia inocencia numeral; igual sensación vive el espíritu humano; cuando se está en la divina presencia de Dios, el magnetismo total del todo sobre el todo de sí mismo, reconoce a su Eterno autor; y se cae en profundo sueño en que se ven divinas escenas, jamás vividas por nadie, del infinito universo; los sentimientos del todo sobre el todo, tratan de abandonar amorosamente al espíritu; la noción del tiempo a que estaban acostumbrados el espíritu y el número viviente, se repliega en su desarrollo expansivo; y toda vejez en la criatura, cesa en forma instantánea; y se empieza a vivir la eternidad; se vive eternamente niño; el número viviente se llena de felicidad cuando siente que la alegría numeral lo invade; las transformaciones que se sienten a la divina presencia de Dios, no tienen límites; todo deseo sea cual fuere, se vuelve realidad; la infinita perfección de Dios, hace que ninguna señal de mando se vea; ni un microscópico gesto siquiera; porque lo invisible en Dios, se expresa en forma silenciosa; y todos los números vivientes están amorosamente glorificados en la infinita numeración del divino Padre Jehova; y todo los espíritus pensantes igual; los números vivientes según sea la divina jerarquía a que pertenezcan, así es la sensación que sienten, en la divina presencia de Dios; y en los platillos voladores, materia y espíritu hacen un todo de amor; el todo de amor, retorna a sensaciones que se tuvieron en otras exsistencias; y la beatitud se manifiesta en leyes más allá de los soles; el número viviente de un platillo volador, verá que de lejanas galaxias, otros padres solares numerales, lo llaman en una lejanía inaudita; en la divina gloria del divino Padre Jehova, que se expande abriendo inauditas moradas de eterna felicidad, que nadie hasta entonces, conocía en el Reino de los Cielos; son las divinas sorpresas que Dios dá al Reino; sorpresas que serán comentadas por siempre jamás; el número viviente en la divina gloria de Dios, reconoce el tiempo celestial del cual salió; igual sensación experimenta el espíritu; el tiempo a que se estaba acostumbrado a vivir, se repliega a su inocencia de tiempo; y lo hace traspasando todos los tiempos, correspondientes a todas las reencarnaciones que tuvieron el número viviente y el espíritu; a mayor número de reencarnaciones que se tuvo, mayores serán también las sensaciones gloriosas que se experimenta; la velocidad de las sensaciones y su grado de profundidad van en aumento, a medida que una sensación de reencarnación se acerca a la otra; el número viviente y el espíritu, experimentan el estar viviendo en cielos de inocencia; la sensación de lo desconocido hace que la molécula se fusionen con la virtud y con sus respectivos todos; el número viviente se siente tan inmenso como el Macrocosmo mismo; y de verdad que no a salido, dentro de los límites que tiene una molécula; lo vivido fué tiempos, espacios y sensaciones que vivirá en eternidades más adelante; que corresponderán a futuras exsistencias; el número viviente se identifica con tiempos y espacios que son resultados de sensaciones expandidas por cada una de sus moléculas numerales; en un platillo volador esta ley se siente geometrizada en platillo; y estando en una nave materializada, siente y vé que ésta no tiene límite; la sensación que experimenta el número viviente, es la misma que experimenta un espíritu pensante, cuando contempla el universo infinito; siente el infinito relativo de la nave, y el infinito inmutable del universo; en la reencarnación en un platillo volador, el número viviente se impone pruebas numerales que incluyen el olvido de su propio orígen numeral; las pruebas a que se somete un número viviente, incluyen divinos juicios finales numerales; en que el divino Padre Jehova, se transforma en divino Padre Jehova numeral; porque nada es imposible para Dios; el divino Padre Jehova no tiene límite alguno; Él está en todas las concepciones mentales; según el concepto que cada cual tiene de un mismo Dios nomás, así es la divina forma conque el Divino Padre se aparece a sus hijos; el Eterno no está sujeto a ninguna de las infinitas concepciones, que de las mentes de sus infinitos hijos nacen; esto enseña que toda creencia jamás nunca debió haber sido impuesta; ni en una molécula siquiera; los que impusieron a otros sus formas de fé, no entrarán al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino, uno que tuvo la delicadeza de no imponer; ninguna llamada religión surgida durante la prueba de la vida, ninguna a entrado al Reino de los Cielos ni ninguna entrará; el número viviente y el todo sobre el todo, entablan divinos y estremecedores juicios, contra quienes impusieron ó persiguieron; la prueba de la vida consistía en hacerlo todo con amor; y si el mundo Tierra planeta de prueba de vida, tiene un divino juicio pendiente, es porque violó las leyes del amor, en su respectiva prueba planetaria; el número viviente de los platillos voladores, se une al clamor de justicia de los números vivientes del planeta Tierra; porque el todo sobre el todo, pidió a Dios la solidaridad en todo lo exsistente; esto significa que todo culpable por cuya causa surgió el extraño libertinaje con extraña división, los tales tienen que enfrentar la solidaridad universal, en el divino juicio de Dios; la solidaridad es del Reino de los Cielos; la división y el libertinaje no son del Reino de los Cielos; son extraños al reino; y los autores de leyes que incluían costumbres extrañas, no vuelven a entrar al Reino de los Cielos; ni ellos ni sus imitadores; el que contribuyó con su manera de ser, a que la división se expandiera, cómplice es de los que no entran al Reino de los Cielos; la prueba de la vida consistía en no violar la ley de Dios, ni permitir que otros la violaran; el que fué indiferente para con las injusticias de su propio sistema de vida, no volverá a entrar al Reino de los Cielos; cuando estos extraños indiferentes pidan justicia al hijo de Dios, también ellos encontrarán indiferencia; porque por dejarse influenciar por la extraña sensación llamada indiferencia, en la prueba de la vida, serán ellos enjuiciados; porque por culpa de ellos, muchos fueron asesinados; los espíritus de los que fueron asesinados, durante la prueba de la vida, serán los primeros en resucitar de entre los muertos; y junto con acusar a quienes fueron sus asesinos, incluirán también a los indiferentes; nadie pidió a Dios, ser indiferente para con el dolor y la injusticia que sobre otros se ensañaría en la prueba de la vida; el mundo de la prueba, mundo de carne mortal, presenciará que inmensos ejércitos de seres microscópicos, de todas las geometrías imaginables, invadirán la Tierra; es una microscópica réplica de los ejércitos de Jehova; este inaudito ejército lo compone lo más microscópico que posee la materia hecha naturaleza planetaria; son los querubínes del todo sobre el todo del planeta Tierra; y entre esta inaudita multitud están los querubínes numerales; esto ocurrirá el año 2001; cuando el divino Padre Jehova, decida abrir los cielos que rodean al planeta de prueba Tierra; y este divino hecho será llamado durante el milenio, la era de los cielos abiertos; otros le llamarán el llorar y crujir de dientes, de los que no creyeron en Dios; el número viviente en su divino juicio a otros, negará toda gloria numeral, a quienes negaron a su propio Creador, durante la prueba de la vida; toda ofensa a Dios por microscópica que sea, afecta a todo el infinito; el universo viviente no es indiferente a ninguna de las violaciones hechas a la ley de Dios; ni una molécula escapa a esta infinita ley; el todo sobre el todo repercute hasta en lo más microscópico de lo que ocurre en el universo; el Juicio Final a este planeta de prueba, se hace con la gloria y majestad, propia de un sol primogénito; esto incluye ver los poderes inauditos del Reino de los Cielos; la presencia de los platillos voladores son uno de los infinitos poderes; el pavor de los del mundo de la vida de prueba, será inmenso; tres cuartas partes de los creadores y sustentadores, del extraño y desconocido mundo surgido de las extrañas leyes del oro, se suicidarán durante el llorar y crujir de dientes; la extraña influencia salida del oro, no les dió la debida potencia de moral, para resistir el divino juicio de Dios; así comentarán los niños-genios del nuevo mundo; el número viviente cobrará a los que practicaron las llamadas cobranzas, en la prueba de la vida; todo cálculo mental que contenía astucia, tiene en el divino Juicio Final, descuento numeral; mientras mayor fué la cantidad de dinero, conque se creyó estar en lo correcto, mayor es también el juicio que se enfrenta; proporción por proporción; sensación por sensación, intención por intención, idea por idea, molécula por molécula; y en todo estará el número viviente; lo estará en todo lo imaginable, porque todo lo que imaginó el espíritu humano, dentro de su propio sistema de vida, absolutamente todo, conoció la extraña sensación de la división; la extraña psicología que el llamado capitalismo dió al mundo de la prueba, no fué una psicología, que excluyera la desigualdad; la ceguera de los creadores del extraño sistema de vida basado en el cálculo al oro, fué la de perpetuar la desigualdad, que ni ellos pidieron a Dios; porque nada injusto ni nada desigual, se pide a Dios; al Eterno siempre se le pide lo justo basado en la igualdad; el número viviente que también fué pedido por todos los espíritus humanos, cuando estos pidieron la reencarnación, ó el nacer de nuevo, para conocer vida nueva, lo hizo pidiendo la igualdad numérica; igual ley escogió el espíritu humano; pidió la igualdad idea por idea, molécula por molécula en su todo sobre el todo; nadie pidió para su prueba de vida, nada injusto ni nada desequilibrado; porque todos sabían que la única perfección que entraba al Reino de los Cielos, era la perfección que se apoyaba en la igualdad; todos sabían que la igualdad era la filosofía normal del Reino de los Cielos; y todos sin excepción pidieron imitarla, en los lejanos planetas de prueba; el número viviente reclamará de los espíritus humanos, lo que por derecho divino le pertenece; este derecho fué hecho por alianza entre espíritu y materia; y escrito está en los libros solares del Reino de los Cielos; el número viviente al cobrar lo que le corresponde, hará que millones y millones de criaturas humanas lloren; porque el descuento de parte de los números vivientes, les achicará el fruto ganado durante la prueba de la vida; este fruto será llamado puntaje celestial; y corresponde a las obras buenas de todo espíritu, segundo por segundo; el divino juicio de Dios, abarca todo lo imaginado por la criatura humana; desde lo más microscópico hasta lo colosal; desde la invisible idea hasta lo que pensó de los cuerpos colosales del universo; y en todo estará el número viviente; todo el mundo de la vida de prueba, a excepción de los niños hasta la edad de doce años, tendrán que calcular todo cuanto hicieron en la vida; segundo por segundo; el esfuerzo que esto demanda, se tomará en cuenta en el propio arrepentimiento de todo espíritu culpable; la television solar les ayudará en sus cálculos; en este libro de la vida, cada cual verá en todos los tamaños imaginables, sus propias actuaciones que tuvo en la prueba de la vida; lo que cada cual hizo durante la prueba de la vida, lo presenciará todo el mundo; esto se deberá a que nadie pidió a Dios, hacer nada oculto durante la prueba de la vida; el divino Juicio Final, respeta este pedido humano; y tampoco nada oculto juzjará; en medio de inauditas muchedumbres, los pecadores del mundo, deberán gritar sus pecados; porque así lo pidieron ellos en el Reino de los Cielos; y todo pedido se cumple hasta en su última molécula; este pedido de parte de los espíritus que pidieron conocer la vida humana, porque no la conocían, fué escrito con la palabra que dice: Y habrá un divino Juicio por sobre todas las cosas imaginables; el número viviente provocará en todo espíritu, un llorar y crujir de dientes; porque el descuento que habrá, hace que nadie del mundo de la vida de prueba, nadie pueda entrar de nuevo, al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que ninguna molécula quitó a su inocencia; a que pueda entrar, uno que se la quitó; al reino del Padre se entra con la misma inocencia conque se salió; la inocencia que cada uno tenía en el Reino de los Cielos, tenía un número viviente igualitario, sin desequilibrio; y sólo pensaba en una sola divina psicología, desconociendo el libertinaje; la prueba de la vida consistía en conservar la misma inocencia que se tenía en el Reino de los Cielos; las pruebas son las pruebas; los platillos voladores sabían de antes que nacieran los espíritus humanos, que éstos crearían en el lejano planeta polvo llamado Tierra, un extraño sistema de vida, que a todos desvirtuaría la inocencia; este drama no es único en el Universo Expansivo Pensante; porque nadie es único; sólo Dios es único; los planetas de vidas de prueba, son infinitos; así como en este mundo de prueba se creó un extraño y desconocido sistema de vida, que en sus extrañas leyes a todos confundió, al incluír a la desigualdad, también en otros se repitió el extraño drama; el número viviente a nadie reconocerá, si éste violó la ley del Padre en lo que pidió como una prueba; este no reconocimiento, incluye la no resurrección de sí mismo; se pierde la sublime oportunidad, de cambiar la carne mortal, por carne inmortal; porque el número viviente de la eternidad, participa en el divino proceso de la resurrección de los cuerpos de carne perecibles; y todo número viviente leerá toda mente; todos los elementos de la naturaleza leerán las mentes; y cuando el número viviente al leer las mentes, de los que pidieron la prueba de la vida, vean en éstos que no creyeron ni en sus propias resurrecciones, no los resucitarán; porque nada en divinos premios, se concede en contra de voluntad; en leyes divinas se respetan los deseos y creencias; más, se castiga la violación hecha bajo promesa, al divino Padre Jehova; el que no creyó en su propia resurrección, no será resucitado a niño de doce años de edad; porque para recibir un premio, había que creer en el premio; como todo lo imaginable habla delante de Dios, el premio habla y se expresa ante el divino Padre, en sus leyes de premio; y todo premio se queja a Dios, cuando vé que fué despreciado sin una causa justa; si se mandó cultivar la fé en la prueba de la vida, se hizo con la divina intención, para que la criatura humana creyese en su premio, y recibiese de nuevo el magnetismo ó saturación, que hace del viejo un niño; la prueba de la vida consistía en creer en todo lo imaginable; porque se había enseñado, que se procedía de un Dios, Padre y Creador infinito; por lo tanto nadie debió de dudar en la prueba de la vida, ni en una molécula siquiera; porque hasta la molécula hablará en el divino juicio de Dios, en sus leyes de molécula; el número viviente y la molécula, serán las que más harán llorar a los que pidieron la prueba de la vida; porque el todo sobre el todo, está compuesto por ellos; no son los únicos; más, en todo y en todos están; el número viviente interviene en todo lo que hizo el espíritu humano, instante por instante; en toda costumbre está; acto por acto, el ser humano tendrá que tomarlo en cuenta, en el divino juicio que se avecina a este mundo de prueba; en los platillos voladores se hacen los preparativos para la iniciación del divino Juicio Final; el ansiado y sublime momento, deseado por todo sufrido, se acerca; sólo los más influenciados por el extraño poder del oro, no piensan ni remotamente en lo que ellos mismos pidieron en el Reino de los Cielos; porque todo divino juicio se pide a Dios, tal como se pide la vida; este extraño olvido a un juicio que se pidió, los olvidadizos lo pagan segundo por segundo; porque ninguno pidió a Dios, olvidarlo en lo que se le pedía; todo el que se olvidó en la prueba de la vida, de que tenía un divino juicio pendiente, deberá sumar todos los segundos del tiempo que duró el olvido; por cada segundo de extraño olvido, les corresponde volver a vivir, una exsistencia fuera del Reino de los Cielos; el número viviente está en cada segundo de olvido, hacia lo que se prometió no olvidar; el número viviente pedirá al Hijo Primogénito Solar Cristo, que todos los usureros, avaros, acaparadores, explotadores, sean declarados condenados, en el divino Juicio Final; la ira y el dolor serán inmensos en el número viviente, cuando vean que lo usaron para violar la ley de Dios; y esta misma actitud tomará el todo sobre el todo, de todos; lo más microscópico de sí mismo, se regirá por la más elevada moral, que la mente pueda imaginar; la misma elevadísima moral, que esta humanidad en vida de prueba pidió; esta moral estaba representada en los divinos Mandamientos; todo Mandamiento en cada planeta, cumple la divina misión de guiar a los que piden pruebas de vida; los divinos Mandamientos se dan según el grado de evolución de las criaturas; según sus necesidades pedidas a Dios; el número viviente de los platillos voladores está también en los Mandamientos vivientes; la palabra y el número forman una divina alianza de hechos y de cálculo; el todo sobre el todo están llenos de ella; el todo sobre el todo de la alianza palabra-número, posee una divina psicología en que su reino es la igualdad; el libre albedrío humano no imitó tal psicología, cuando se decidió darse un sistema de vida, en la prueba de la vida; la prueba de la vida consistía en imitar hasta donde pudiera, la criatura humana, a las divinas enseñanzas, que les fueron dadas en el Reino de los Cielos; el número viviente y la palabra viviente de los divinos Mandamientos, se regirán por la divina psicología igualitaria, para juzjar a la obra humana; toda obra humana que no fué proyectada con intención de igualdad, será llamada extraña obra; todo lo que no esté en armonía con el divino evangelio del Padre Jehova, será llamado extraño en los divinos acontecimientos del divino Juicio Final; los creadores de todo lo extraño, que surgió durante la prueba de la vida, no volverán a entrar al Reino de los Cielos; en otras exsistencias hicieron lo mismo; en lejanos mundos en donde pidieron probar otras formas de vida, que no conocían, cayeron también; estas criaturas, por muchas exsistencias, no han vuelto a entrar al Reino de los Cielos; el número viviente y la palabra viviente juzjarán lo más microscópico que la mente humana pueda imaginar; hasta las ideas físicas serán juzjadas por ellas; durante el desarrollo del divino Juicio Final, el mundo verá a infinitas flotas de platillos voladores; su divina presencia causará pánico en los que no creyeron en estas naves celestes; el que no creyó durante la prueba de la vida, tendrá un mayor llorar y crujir de dientes; porque cometió la extraña injusticia de negar lo que exsistía siempre; la más microscópica negación, es negarle poder a Dios; el número viviente de toda negación, es número de tinieblas; y todo el que negó en la prueba de la vida, dividió su número viviente de la luz, por el número viviente de las tinieblas; ninguna psicología pensante que sirvió a dos leyes diferentes, ninguna recibe premio de luz completo; la psicología que sólo sirvió a la luz, es la única que recibe premio completo; esto se dice en el Reino de los Cielos: No se puede servir a dos ó más señores; ni una molécula de las tinieblas, debió de conocerse en la prueba de la vida; porque tal molécula es llamada señor de las tinieblas; y la molécula dividiría a toda sensación mental, que sólo pidió servir al Señor de la luz; el número viviente está en toda sensación por microscópica que ésta sea; el todo sobre el todo lo está; en los platillos voladores el todo sobre el todo se mimetiza y se transforma en brisa que todo lo penetra; esta ley de dimensión microscópica, hace que todo platillo volador penetre sin ser advertido; ni los espíritus desencarnados los pueden ver; porque a ellos también los penetran; el número viviente también está en los espíritus que ya dejaron la prueba de la vida; es el número viviente espíritual que pertenecen al mismo espíritu; es su propia herencia solar; hay que distinguir la numeración viviente que el espíritu pidió conocer durante la prueba de la vida, y la numeración que por herencia de nacimiento le pertenece; igual ley se cumple en los platillos voladores; los padres solares poseen su propia numeración viviente solar; y van conociendo en sus infinitos viajes por el universo, nuevas y desconocidas matemáticas; esto enseña que teniendo infinitas jerarquías el conocimiento, jamás se cesa de aprender; nadie conoce en el universo, el límite de la sabiduría; tal límite jamás a exsistido ni jamás exsistirá; el número viviente al transformase en lo microscópico, lo hace por conducto mental solar; la mente solar es llamada lumbrera solar en el Reino de los Cielos; y dentro de la molécula-número, ocurre un desarrollo semejante a lo que ocurre entre un sol y un planeta; las moléculas-números ven y sienten, tal como vé y siente una criatura humana en su respectiva dimensión; y no se dá cuenta que es microscópica; tal como no se dá cuenta la criatura humana; esta sensación de no darse cuenta de que se es un microbio frente al infinito, se llama en el Reino de los Cielos, dimensión viviente en geometría normal; porque toda sensación es una geometría que ocupa un invisible espacio dentro de lo microscópico; el número viviente y la molécula viviente, están también en las sensaciones; el todo sobre el todo de cada sensación, posee número viviente de sensación; y toda división mental, cuando el espíritu conoce el libertinaje mental, sus sensaciones son invadidas por el extraño magnetismo del libertinaje; la numeración viviente de la luz, siente que su dimensión es invadida por un algo desconocido; vé que las tinieblas lo oscurecen y vé alejarse la luz; vé extrañas escenas en su padre solar espíritu; porque las sensaciones de cada uno, pidieron divinas alianzas con el espíritu humano; lo pequeño mira como un gigante sol, a lo grande; tal como la criatura humana vé los gigantescos soles del universo; lo que se tiene dentro de sí mismo como sensación, cumple igual ley de lo que los ojos ven afuera; lo que ocurre en el interior, está ocurriendo afuera; esto es que lo de adentro es igual a lo de afuera; como lo de arriba es igual a lo de abajo; lo viviente de la carne y el espíritu, son recíprocos; cambiando ó variando las dimensiones; lo pequeño de sí mismo se manifiesta en lo grande; y entre lo pequeño y lo grande exsiste infinita continuidad de espacio, tiempo y filosofía, a través de los cordones solares; en los platillos voladores al recoger las ideas mentales de cada cual, lo hacen situándose en una dimensión, que es proporcional a las jerarquías de las naves celestes; lo invisible contiene planetas y naves como las contiene lo visible; cuando una idea entra en un platillo volador, lo hace en sentido geométrico en libre albedrío expansivo; es decir que las ideas mentales entran por cualquier molécula de la nave; la atracción entre idea y platillo volador, se hace en lo visible y lo invisible; el ojo humano no vería nada de esto; porque su visión es limitada; no penetra la molécula; el número viviente contenido en la idea, posee la influencia de la individualidad que lo generó; cada idea se siente atraída hacia otra idea, porque el magnetismo de una misma individualidad las une; esta ley constituye la familia de las ideas; si la individualidad pensante autora de sus ideas, no pensó durante la vida, en psicología de igualdad, sus propias ideas no encontrarán el Reino de los Cielos; porque todo espíritu pensante pidió a Dios y por sobre todas las cosas, vivir durante la prueba de la vida, en igualdad en todo; la igualdad fué lo único que pidió el espíritu humano, porque la divina igualdad es la única filosofía de amor del Reino del Padre; nada desigual exsiste en el Reino; y no exsistiendo nada desigual, es que nada injusto se pidió a Dios; ni en sí mismo ni para otros; al pedir la humanidad la igualdad, este pedido quedó escrito en el Reino de los Cielos; el libertinaje que no pidió, no está escrito; y lo que no está escrito en el Reino de los Cielos, no entra al Reino; es así que todas las ideas mentales que generaron los que vivieron en la extraña desigualdad, ninguna de ellas entra al Reino de los Cielos; he aquí el más grande drama de la criatura humana; porque no exsiste drama mayor, que el de ser responsable del vagar por eternidades, de su propia herencia mental; este drama fué anunciado al mundo de la prueba, como el llorar y crujir de dientes; y la microscópica idea tendrá que expandirse en infinito desarrollo de planeta, sin conocer la causa del Reino de los Cielos; el número viviente en esta ley de causa ignorada, empieza a vivir un drama buscando por eternidades la causa de su propio orígen; esta extraña herencia sin causa de orígen, sus creadores lo pagan instante por instante, molécula por molécula; y los espíritus causantes de esta extraña tragedia, no entrarán al Reino de los Cielos, hasta haber pagado el último instante y la última molécula; esto es así porque la misma criatura humana pidió un divino juicio que incluía el todo sobre el todo de sí mismo; pidió juicio por sobre todas las cosas imaginables; los juicios se piden y no se imponen en el Reino de los Cielos, tal como se pide conocer la vida en los lejanos planetas del universo; el término: Por sobre todas las cosas, pedido por esta humanidad, fué algo superior a las propias fuerzas, como para salir triunfante en la prueba de la vida; porque nadie de este mundo, a vuelto a entrar al Reino de los Cielos; porque no hay quien no haya violado la ley pedida, en tan sólo una molécula; la prueba de la vida consistía en no violar nada; el número viviente al saber que el espíritu violó la ley pedida a Dios, opta por retirarse en el destino del espíritu; en su libre albedrío numeral no quiere ser cómplice de una violación hecha al Eterno; es la seguridad infinita que exsiste en todos y de conservar la inocencia como un algo propio; la divina moral de los números vivientes se resiente cuando el espíritu violó su propia moral; y ocurren en trillones y trillones de números vivientes, que forman parte del todo sobre el todo de cada uno, verdaderos dramas sentimentales; tal como los vive el espíritu pensante; lo que se expresa en la dimensión del espíritu, se expresa en su interior también, en microscópicas dimensiones en que sólo el espíritu siente y no vé; el número viviente en los platillos voladores vive igual drama sentimental, cuando los padres solares violan también la ley de Dios, en sus leyes solares; lo de arriba es igual a lo de abajo; ocurren también violaciones de leyes en las jerarquías elevadas como igualmente ocurren en las jerarquías menores; y todos son juzjados ante el Eterno, en sus respectivas leyes; el número de juicios no tiene límites, es como el universo mismo; nada en la infinita creación de Dios lo tiene; el número viviente que deja a los que violan la ley de Dios, forman infinitos ejércitos; esto ocurre con las moléculas, virtudes, sensaciones, ideas, poros etc, del todo sobre el todo; el libre albedrío viviente se reconoce en lo que fué y en lo que será; de aquí nace la historia de los espíritus abandonados por todos; y en este drama universal, que se expresa en infinitos confines del universo, no falta quienes se proponen no abandonar a los que violaron la ley; los tales terminan por aburrirse porque las glorias de los hijos de Dios, son microscópicas frente a la infinita gloria de Dios; esto es reconocer un error por falta de ciencia, para comprender lo de Dios; el aburrimiento de los que se propusieron no abandonar al que violó la ley de Dios, tiene por causa única no haber comprendido la propia causa de orígen; el número viviente nace con inocencia tal como nace el espíritu humano; el Universo Expansivo Pensante es una sucesión eterna de inocencias, que piden a Dios, conocer lo que no conocen; el divino Creador les ofrece todo un infinito que sólo Él conoce en donde terminará; el número viviente participa en las determinaciones de todos; lo hace con amor infinito y numeral; tal como el espíritu debió de haber hecho las cosas en la prueba de la vida, con infinito amor humano; el amor se identifica y se expresa en lo que se es, y se siente, en el instante dado; el amor siendo universal posee también infinitas jerarquías; según el divino verbo que se posee, así es la divina jerarquía del amor; a mayor poder de verbo, mayor es la identificación del amor con el universo; el amor egoísta se encierra dentro de sí mismo; esta clase de amor está aún ocupado en sus propias pasiones y no tiene poder de ciencia, para irradiar hacia los que les rodean; sienten sólo para sí mismo y no planifica para otros; de aquí nace la extraña indiferencia hacia lo que podría estar sucediendo en otros remotísimos lugares del universo; hay que salir de sí mismo para comprenderlo; hay que vencer el extraño apego a lo efímero en costumbres, que hacen de la criatura un ser egoísta; esto es dormirse en la prueba de la vida; y todo extraño dormir se descuenta por segundo y por molécula; porque el divino juicio que fué pedido a Dios, lo fué por segundos y por moléculas; esto significa que todo tiempo perdido en la prueba de la vida, tiene un descuento por segundos; y fué un infinito puntaje que se perdió el espíritu, con el cual podría haber entrado al Reino de los Cielos; toda pérdida de tiempo ocurrida en la vida de todo espíritu, que pidió la prueba de la vida, le trae un llorar y crujir de dientes; porque los tales despreciaron el puntaje de luz, que les daría el sublime derecho de ser resucitados a niños de doce años de edad; porque todo premio salido de Dios, se dá tomando en cuenta el mérito salido del espíritu segundo por segundo; en todo instante la criatura humana se estuvo creando su propio destino, partiendo por lo más microscópico que tenía en sí mismo; por las ideas de una por una, de los segundos y de las moléculas; el número viviente participó también en la más microscópica unidad de tiempo y de hechos, que vivió el espíritu humano; en sus suspiros, pensamientos, sensaciones; el número viviente participó en todo lo que el espíritu vió y en lo que no vió pero que sintió; en lo conocido y en el recuerdo; el número viviente nace juntamente con el espíritu, cuando éste decide probar formas de vida que no conoce; se impone también olvido de su propio pasado de su propio lugar de orígen; es por esto es que se dice que todo número viviente nace junto con el espíritu; el olvido de su pasado solar es un olvido pasajero; pues este olvido dura mientras dura la vida que pidió el espíritu conocer; las decisiones que toma el espíritu en su libre albedrío de espíritu, lo hace consultando con los que se van a unir a él, para conocer tal ó cual forma de vida; esto se llama divinas alianzas en el Reino de los Cielos; y fué anunciado al mundo de la vida de prueba como el Arca de las Alianzas; Arca significa materialización de hechos por parte de los espíritus pensantes, en algún lugar del cosmos; y el número viviente es requerido por el espíritu cuando necesita de las medidas de cálculo; en toda reencarnación fibra por fibra está el número viviente; desde que se nace hasta el día del divino Juicio Final; y cuando el espíritu humano decida conocer otra forma de vida, diferente a la vida humana, volverá a solicitar la alianza con el número viviente y con todos los futuros elementos, que compondrán la futura forma de vida; el número viviente al ser requerido por el espíritu, pide primero la debida y divina autorización a su divino padre celestial numeral; elevadísima jerarquía solar, amorosamente subordinado al divino Padre Jehova; tal como el hombre que siendo hombre está bajo la divina potestad de Dios; lo de arriba es igual a lo de abajo; en infinitos lugares del universo ocurren hechos planetarios como los que ocurren en el planeta Tierra; creerse único en su respectivo planeta, es ponerle un extraño límite al poder de Dios; el divino poder de Dios que creó el universo, no está limitado a un sólo planeta; los que así pensaron en la prueba de la vida, cayeron en sus pruebas; la prueba de la vida consistía en no negarle a su propio Creador, ni una molécula de poder siquiera; el número viviente hace la misma promesa al Eterno; las circunstancias se piden y los deseos se prometen; la prueba de la vida que todos pidieron, no incluía en rebajar en poder a Dios; porque todos sabían que negando a Dios en cualquier forma imaginable, no se volvía a verle; el magnetismo de la propia negación, desplaza al espíritu infinitamente lejos del Reino de los Cielos; es decir, que el que no vé a Dios, cuando abandona un planeta, no lo vé porque quiso; nadie lo obligó a negar; la extraña sensación de la negación salió de sí mismo; la prueba de la vida consistía en oponer resistencia mental, a tan extrañas sensaciones.-

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