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EN LA PRUEBA DE LA VIDA, HABÍA QUE PERFECCIONAR EL TODO SOBRE EL TODO DE SÍ MISMO; ES ASÍ QUE TODO ESFUERZO MENTAL HUMANO, DEBIÓ HABER EQUILIBRADO LO MATERIAL CON LO ESPÍRITUAL; LO FÍSICO CON LO MENTAL; QUIEN SÓLO SE PREOCUPÓ POR UNO DE ELLOS NO MÁS, CAYÓ EN LA PRUEBA DE LA VIDA; PORQUE LA PARTE QUE DEJÓ DE LADO, LE ACUSARÁ EN EL DIVINO JUICIO DE DIOS; EL QUE SE DESEQUILIBRÓ EN SÍ MISMO, SERÁ ACUSADO DE HABER CREADO LA DESIGUALDAD EN SÍ MISMO; LA PRUEBA DE LA VIDA CONSISTÍA EN TRATAR AL CUERPO FÍSICO Y MENTAL, POR IGUAL; PUES ASÍ SE ESTABA IMITANDO LA DIVINA IGUALDAD ENSEÑADA POR EL PADRE.-…

A LOS QUE TOMARON LA INICIATIVA EN LAS LLAMADAS REVOLUCIONES, DURANTE LA PRUEBA DE LA VIDA, SE LES EXIGIRÁ INFINITAMENTE MÁS, EL HABERSE SABIDO DE MEMORIA, EL DIVINO EVANGELIO DE DIOS; LA DIVINA LEY DE QUE DIOS ESTABA POR SOBRE TODAS LAS COSAS, ERA UN DIVINO MANDATO PARA TODOS; ES MÁS FÁCIL QUE ENTREN AL REINO DE LOS CIELOS, AQUÉLLOS CONDUCTORES DE REVOLUCIONES, QUE EN SUS IDEALES, EXIGIERON A LOS PUEBLOS, LO QUE ERA DE DIOS POR SOBRE TODAS LAS COSAS; A QUE PUEDAN ENTRAR, LOS QUE SE TOMARON EL EXTRAÑO LIBERTINAJE DE OLVIDARLO; POR CAUSA DE TALES OLVIDADIZOS, ES QUE FUÉ ESCRITO: CIEGOS GUÍAS DE CIEGOS.-

Así es hijito; los que más poderosos e influyentes fueron en la prueba de la vida, a ellos se les exigirá infinitamente más en el divino juicio de dios; esto se debe a que los llamados ricos impusieron al mundo, un extraño sistema de vida, que en sus extrañas leyes, incluyeron a la desigualdad; los mismos ricos se provocaron así mismos, el llorar y crujír de dientes; todos los que fueron severos y estrictos según sus pensares, encontrarán también severidad y estrictez en el divino juicio final; el juicio de dios cada cual se lo hizo según su carácter; porque el divino mandato que dice: Por vuestras obras seréis juzjados, nace de sí mismo; es más fácil que reciba un puntaje de luz más completo, uno que al pensar en el divino juicio de dios, no olvidó a su propio carácter; porque era el carácter de un pecador; a que lo reciba, uno que lo olvidó; desde el instante que se pidió a dios, un divino juicio por sobre todas las cosas, la criatura humana no debió de olvidar a su imperfecto carácter; el mundo de la prueba se formó una idea muy microscópica de lo que sería su propio …